El Norte de Castilla

Las Reales Carnicerías de Medina abrirán a fin de año

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Obras en las Reales Carnicerías. / FRAN JIMÉNEZ

  • El emblemático edificio podría acoger parte de la campaña de ventas de Navidad

Los 22 comerciantes de los puestos de venta de productos del interior de las Reales Carnicerías de Medina del Campo podrían regresar al edificio en el mes de diciembre y realizar la campaña navideña en el mercado de suministros.

Las obras, que según el concejal de Urbanismo, Julián Rodríguez, se están desarrollando según lo pautado, y en los tiempos estipulados, continuarían una vez que los empresarios regresaran ya que el proyecto, además de contemplar el arreglo de la cubierta del edificio y de la red de suministros, también tiene proyectado la pavimentación de la vía anexa al edificio que se convertirá en una ronda peatonal donde los medinenses podrán pasear y sentarse.

Las obras que comenzaron el pasado verano tienen una duración estimada de nueve meses, según explicó Rodríguez, y una vez terminadas finalizaran los problemas estructurales (humedades y aislamiento) de este Bien de Interés Cultural (BIC) que se ha convertido en uno de los puntos de interés turístico más visitados de la localidad debido a su céntrica ubicación y las características singulares del mismo ya que es el único mercado de abastos de todo el territorio nacional que fue construido en 1562 para tal fin y mantiene su flujo comercial.

«Intentaremos que las obras puedan finalizar antes ya que las labores se están desarrollando muy bien puesto que hasta ahora la meteorología acompaña», aseguró el edil, que la semana pasada junto a la concejal de Desarrollo Local, Raquel Alonso, recibieron a los miembros de Patrimonio que visitaron las obras de rehabilitación de este emblema medinense.

La recuperación y restauración del mercado cuenta con un presupuesto que asciende a los más 480.000 euros. Esta cantidad, desembolsada a través de las arcas municipales y a través de la subvención del uno por ciento cultural que el Ministerio de Fomento concedió a la administración local una vez valorado el proyecto. Con esta cantidad la obra principal y de mayor envergadura está siendo el cambio de toda la cubierta del edificio.

Triple capa

Además de retejar por completo los 800 metros cuadrados, la empresa adjudicataria de las obras, también están realizado una labor intensa para impedir que el agua se vuelva a filtrar. Una vez tratadas todas las vigas de madera de la temida carcoma y una vez sustituida las que se encontraban en mal estado, los técnicos encargados de la obra han cambiado toda la cubierta que a partir de ahora tendrá tres capas. La primera será de agua laminada, la segunda onduline y la tercera serán las nuevas tejas.

Con este sistema el objetivo es que el edificio quede totalmente aislado de humedades y de filtraciones que poco a poco fueran descascarillando la pintura interior y exterior del edificio y provocara problemas a los comerciantes.

A la vez que se están acometiendo las obras de la cubierta, varios restauradores limpian las columnas del interior y otros trabajadores de la adjudicataria cambian las ventanas para evitar condensación en el inmueble. Además de estas labores, también se cambiará la puerta lateral de entrada por una de dos aguas y los técnicos ya están realizando una cámara bufa en el exterior para impedir que el aire se condense en la zona baja del amueble y provoque humedades

El edificio, que es el único de estas características en el panorama nacional que mantiene el uso para el que fue proyectado, está siendo una caja de sorpresas. La adjudicataria ha encontrado durante las obras dos pilares de granito que supuestamente se utilizaban para pesar la mercancía. Estas dos piezas por el momento se desconoce donde serán colocadas. También durante las obras han aparecido las bases de las columnas originales de las portadas principales del edificio.