El Norte de Castilla

La doctora Ana Castrillo Sanz, en su despacho.
La doctora Ana Castrillo Sanz, en su despacho. / El Norte

«Hay factores
que predisponen
a la cronificación
de la migraña»

  • La doctora Ana Castrillo es la autora de un proyecto sobre el tratamiento de la miraña crónica con toxina, premiado por el Ilustre Colegio de Médicos

Ana Castrillo Sanz nació en Segovia, es licenciada en Medicina por la Universidad Complutense de Madrid y Doctora en Medicina por la Universidad de Valladolid. La doctora Castrillo está formada en la especialidad de Medicina Familiar Comunitaria y de Neurología, habiendo cursado ambas en el Complejo Asistencial de Segovia, y desde el año 2011 trabaja como facultativo especialista de área de Neurología en el Complejo Asistencial de Segovia. Junto a los doctores de la Sección de Neurología, Morollón, Simonet, Fernández, Cerdán, Mendoza, Rodríguez, Tabernero, Guerrero, Ferrero y Duarte, presentó a los premios científicos de la Fundación Científica del Colegio de Médicos la Comunicación ‘Experiencia con toxina botulínica en migraña crónica en el Complejo Asistencial de Segovia’.

–¿Por qué su Sección en el Hospital decidió centrarse en la migraña crónica en la reunión anual de la Sociedad de Neurología?

–Es un tema de gran interés actualmente; la migraña crónica es un trastorno neurológico muy complejo, caracterizado por la persistencia del dolor y refractariedad a los tratamientos preventivos, lo que condiciona una gran discapacidad e impacto en la calidad de vida de aquellos que la padecen. Debido a la gran repercusión y las implicaciones que conlleva, es importante compartir la experiencia con tratamientos eficaces en estos pacientes en la vida real y en las condiciones de nuestra práctica clínica diaria. Por este motivo, nuestra sección está muy implicada e interesada en dar a conocer el uso de los tratamientos preventivos más eficaces.

–Es sabido que la migraña crónica afecta más a las mujeres, pero ¿existe algún prototipo de hombre al que le afecte del mismo modo?

–Más que prototipos, existen unos factores que predisponen a la cronificación de la migraña, que son la obesidad, el síndrome de apnea obstructiva del sueño, la frecuencia alta de las crisis, el abuso de analgesia, los trastornos psiquiátricos como la depresión o la ansiedad, el estrés, la falta de sueño, incluso un 8,8% de los migrañosos reconoce algún alimento como precipitante. También el ayuno prolongado, el consumo de alcohol, el café, el cacao o los cítricos… Sin olvidar, en ambos sexos, la predisposición genética a padecer este trastorno. Aunque es más frecuente en mujeres, los hombres con estos factores también pueden ser más susceptibles de padecerla.

–Las personas ajenas a la Medicina, ¿suelen asociar la migraña a un problema neurológico? ¿o se le da poca importancia para la que puede llegar a merecer?

–Es un trastorno neurológico muy complejo, con varias vías implicadas en su patogénesis. A lo que no se suele dar importancia es a su alta prevalencia y a la gran discapacidad que produce. Esto conlleva una gran repercusión en las actividades diarias de los pacientes, en sus estudios, en producir un alto absentismo laboral… No hay que olvidar que suele afectar a población joven y activa.

–En la comunicación por la que les dan el premio, presentaban su experiencia con toxina botulínica para su tratamiento. Para que lo entienda quien lo desconoce, ¿en qué consiste exactamente este tratamiento?

–La administración de la toxina botulínica tipo A en el tratamiento preventivo de la migraña crónica ha supuesto un gran cambio en el manejo terapéutico de estos pacientes. En los estudios se ha demostrado su eficacia, tanto en la disminución de frecuencia de días de cefalea al mes, como en la disminución del uso de medicación y mejoría en la calidad de vida. A través de la inhibición de la liberación de neurotransmisores, produce un efecto relajante a nivel de la musculatura pericraneal, produciendo un efecto analgésico. Se aplican 155 Unidades de la toxina (5 Unidades por punto de inyección) en puntos pericraneales claves, donde se encuentran los terminales nerviosos sensitivos responsables de la conducción dolorosa.

–¿Qué diferencias puede llegar a encontrar una persona que ha sido tratada anteriormente de otro modo, si comienza a recibir este tratamiento?

–En principio no habría diferencias, de hecho, se deben probar dos tratamientos preventivos antes de la toxina tipo A. En nuestro estudio hemos demostrado que cuanto antes se administre la toxina, mayor beneficio podemos obtener, pero sabemos que probar gran cantidad de tratamientos sin respuesta nos puede llevar a tener un mayor número de efectos secundarios y una menor adherencia a los mismos. Por tanto, si perdemos tiempo en probar muchos tratamientos en la migraña crónica refractaria podríamos estar retrasando un gran beneficio.

–Concluyen que no debe retrasarse el uso de la OnabotA en la migraña crónica, ya que cuanto antes se administre, el beneficio puede ser mayor; pero, ¿se puede administrar este tipo de tratamiento independientemente del grado de afección por migraña del paciente?

–La toxina está indicada para el tratamiento de la migraña crónica, para lo cual se deben cumplir unos criterios clínicos concretos, entre los que se encuentra padecer 15 días o más de cefalea, de los cuales, 8 o más deben ser tipo migraña. La selección correcta de los pacientes es la clave para el éxito del tratamiento con toxina en migraña crónica.

–Esto para el tratamiento, pero... ¿Cuál diría que es el método más efectivo para tratar de prevenir la migraña (si es que existe)?

–En primer lugar, tenemos que explicar que se deben evitar los factores que cada paciente identifique como causantes: cambiar estilos de vida, el alcohol, estrés, modificar el patrón del sueño, entre otros y, en segundo lugar, también hay que explicar al paciente la importancia de usar un tratamiento sintomático correcto, simplificarlo y llevar un estricto calendario de los días con cefalea. Con esto debemos concienciar a la población de que se debe evitar el abuso de analgesia para que no se cronifique la migraña.