El Norte de Castilla

Las familias reclaman por la vía judicial una educación específica para niños con TDAH

Los representantes de las asociaciones de TDAH, durante la asamblea celebrada en Valladolid.
Los representantes de las asociaciones de TDAH, durante la asamblea celebrada en Valladolid. / G.V.
  • Su portavoz, María Cristina Peña, recuerda que la ley obliga a crear grupos para alumnos con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

Las estadísticas apuntan a que cada clase de los colegios acoge a una media de dos estudiantes con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) y la vigente ley educativa (Lomce) recoge expresamente que los afectados deben considerarse como «un grupo específico de apoyo», lo que supondría recibir una atención especializada para su trastorno, algo que «no ocurre en las aulas de Castilla y León», lamenta la presidenta de la Federación de asociaciones de afectados por TDAH, María Cristina Peña, quien aclara que la Consejería de Educación dictó una instrucción por la que incluye «a los niños con TDAHen el mismo grupo de los niños con necesidades educativas especiales –aquellos con una discapacidad decla- rada–».

Pero no todos los afectados por este trastorno tienen reconocida una discapacidad y, por eso, las familias han recurrido a los tribunales para intentar forzar un cambio en la política educativa autonómica. «Lo único que pedimos es que se aplique la ley, que para eso está, y que los niños con TDAHreciban un tratamiento propio que les ayude a superar los problemas que en muchas ocasiones acaban desembocando en un elevadísimo porcentaje de fracaso escolar», aclara María Cristina, que participó este sábado de una reunión conjunta en Valladolid.

Mecanismos de apoyo

La portavoz de las familias recuerda que este trastorno, que se estima que padece el 6,6% de la población en edad escolar, presenta distintos grados entre los pacientes diagnosticados. «Hay chicos que solo tienen un déficit de atención, otros con hiperactividad y algunos que combinan los dos», resume la presidenta de la Federación, quien añade que «eso implica que muchos afectados no tengan reconocida una discapacidad y que se queden directamente fuera de los grupos –con necesidades especiales– que Educación considera que deben contar con los mecanismos de apoyo necesarios».

De ahí que las familias, a través de la federación que agrupa a las doce asociaciones de afectados de la comunidad, decidieran interponer el pasado verano un recurso por la vía del contencioso administrativo contra la citada instrucción del Ejecutivo autonómico que no incluye como un grupo específico a los estudiantes que padecen el TDAH. «Nuestro único objetivo es conseguir los derechos que nuestros hijos deben tener por mera justicia social y porque así lo dice la ley», incide María Cristina Peña, que ayer presidió en la capital una reunión de la junta directiva de la federación para abordar, en especial, este asunto.

La portavoz de los afectados incide en pedir a la administración que «redacte una ley que concrete las actuaciones de tratamiento y apoyo a los niños con TDAH» sin esperar al resultado del contencioso. «La Junta es la que tiene la sartén por el mango en este asunto y una batalla judicial se presenta muy desigual para unas asociaciones como las nuestras, sin ánimo de lucro, que se ven obligadas a invertir parte de sus fondos en las costas judiciales», lamenta esta madre burgalesa.

La Asociación Salmantina de Niños Hiperactivos (Asanhi) nació en 2007 gracias a la iniciativa de dos familias que formaban parte de la agrupación de Valladolid (Avatadh) y que decidieron poner en marcha una delegación que con el paso del tiempo ha ido sumando esfuerzos e incorporando familias hasta superar las 230 en la actualidad.

Con sede en un despacho de la Casa de las Asociaciones (calle La Bañeza, número 7), la asociació se financia con las cuotas de los socios y una subvención por parte del Ayuntamiento. Desde allí gestionan e informan de todas las actividades y talleres que llevan a cabo, y que tiene como objetivo mejorar la calidad de vida de las personas que padecen Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad. Su horario de atención al público es de lunes a miércoles de 10 a 13:00 horas y los miércoles también de 18:30 a 20:00 horas.