Las visitas a Alba se disparan en la recta final del V Centenario

    Grupos de visitantes, con sus guías, admiran las obras expuestas en la sede de Las Edades de Alba de Tormes.
    Grupos de visitantes, con sus guías, admiran las obras expuestas en la sede de Las Edades de Alba de Tormes. / Almeida
    • as Edades del Hombre y la muestra de Venancio Blanco son grandes reclamos para cerca de 300.000 turistas

    Alba de Tormes no quiere despertarse del sueño del V Centenario de Santa Teresa de Jesús, aunque sabe que no le quedará más remedio. No es para menos, ya que la localidad salmantina, que ha compartido el epicentro de las celebraciones con Ávila, ha vivido un 2015 para el recuerdo multiplicando su número de visitantes y acogiendo un sinfín de actividades. A estas alturas de octubre, la localidad se plantea dos retos: cerrar por todo lo alto las celebraciones y conseguir que lo alcanzado en estos meses sirva para un impulso turístico y cultural sostenido en los próximos años.

    Se apuran los últimos días con entusiasmo –no en vano la villa celebra sus fiestas patronales coincidiendo con el 15 de octubre–, y con algunas grandes propuestas, como una nueva edición de la ruta ‘De la cuna al sepulcro’, que espera del 9 al 12 de octubre a más de 250 caminantes que cubrirán los 108 kilómetros desde Ávila.

    Tres días después, la localidad acogerá la esperada salida de clausura de la imagen de Santa Teresa, que protagonizará un inédito recorrido que incluye el paso por el convento de la Isabeles o las Hijas de la Caridad. Será un 15 de octubre más en una procesión que nunca ha dejado de celebrarse desde 1614, incluso durante la Guerra de la Independencia y, que como es habitual, citará a un alto número de visitantes.

    Y es que hace 433 años, en Alba de Tormes cerraba los ojos al mundo Teresa de Jesús. Lo hacía tras rechazar un último ofrecimiento para ser traslada al convento de San José en Ávila y confiando en que en el convento albense de La Anunciación le dieran «un poco de tierra» para ser inhumada.

    Ser sepulcro de Santa Teresa no es cualquier cosa y la localidad salmantina vive desde entonces un incesante goteo de visitantes que se acercan hasta el convento carmelita. Sin embargo, los actos de conmemoración del nacimiento de la mística han ido impulsando sus visitas de manera exponencial. Si la media turística anual de la villa ha oscilado habitualmente entre los 25.000 y los 30.000 visitantes, en 2013 –ya con los preparativos en marcha– se alcanzaron los 47.000, y en 2014 se superaron los 70.000. Este año la cifra superará los 300.000 viajeros. Un dato histórico del que es directamente responsable la celebración de la edición extraordinaria de Las Edades del Hombre. Durante estos meses, el capítulo expositivo en la basílica de Santa Teresa ha recibido visitantes de toda España, aunque los organizadores destacan que «han llegado grupos muy numerosos de visitantes asiáticos, sobre todo de Japón, Filipinas y Corea, y también ha habido muchos turistas europeos, especialmente portugueses, franceses e italianos». Asociaciones culturales, históricas, congregaciones religiosas, parroquias y colectivos de todo tipo han pasado por las Edades y también de manera muy llamativa por la exposición de Venancio Blanco instalada en la iglesia de San Juan y que ya supera los 50.000 visitantes, siendo una de las «sorpresas más positivas» del centenario para el Ayuntamiento de Alba.

    Impacto en la hostelería

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    Desde mayo, el alcalde albense es Jesús Blázquez, quien considera que «el impacto ha sido muy alto, se ha notado en todo, especialmente en la hostelería, ha sido un impulso muy importante». Para la villa, el desafío es que «seamos capaces de aprovechar este centenario que nos ha abierto las puertas de una gran promoción en España y también en el extranjero para que Alba se consolide como uno de los grandes referentes turísticos de Salamanca».

    La localidad sabe que tendrá que pelear en un contexto «con muchos menos actos», pero confía en «haber sentado las bases para dar un salto cuantitativo en nuestro turismo».

    Papel protagonista en este salto tiene un sector hostelero que ha vivido un año muy intenso. Más de 20 establecimientos se han esforzado por ofrecer una imagen de Alba «moderna y de calidad», señalan desde la asociación. El balance de este año es muy positivo: «es verdad que no siempre hemos estado llenos y que ha habido bastantes visitantes de mochila y bocadillo, pero ha sido un año bueno que hemos tratado de aprovechar como escaparate; confiamos en seguir recibiendo gente a partir del año que viene».