La trama Enredadera planeaba entrar en la capital y su alfoz mediante un edil de Laguna

Dos coches circulan por las calles de Laguna de Duero, donde Gespol quería implantar sus sistemas de control de tráfico. /SANTIAGO BERMEJO
Dos coches circulan por las calles de Laguna de Duero, donde Gespol quería implantar sus sistemas de control de tráfico. / SANTIAGO BERMEJO

El responsable de Gespol, ahora en prisión, pretendía entrevistarse con el alcalde Óscar Puente para ofrecerle sus servicios

J. Asua
J. ASUAVALLADOLID

«Ese teniente de alcalde con el que he hablado ahora parece un descubrimiento, que tendríamos que tener en cuenta». Esta información, referida al edil de Laguna de Duero Juan José Tomás Biosca (PSOE), se la transmitía Pilar, empleada de la empresa Aplicaciones Gespol, a José Alberto Bueno Regodón, directivo de la compañía dedicada a sistemas de control de tráfico, quien, actualmente, se encuentra en prisión provisional por su implicación en la conocida como trama Enredadera: una alianza de mercantiles que, presuntamente, amañaban contratos en Administraciones públicas de toda España, entre ellas de Castilla y León, valiéndose de los contactos que algunos de sus cabecillas mantenían con altos representantes políticos.

Los pinchazos telefónicos realizados por la Udef dentro de esta investigación revelan que Valladolid y su entorno era otra de las plazas elegidas para expandir el negocio, un área geográfica atractiva y con futuro al agruparse en ella el 70% de la población de la provincia, lo que había impulsado la creación de un ente de coordinación entre la ciudad y más de veinte pueblos de su cinturón con la CUVA (Comunidad Urbana de Valladolid). Bueno Regodón lo ve tan claro que él mismo pretendía coger la riendas de la operación e ir a entrevistarse con la cabeza política de este órgano: el alcalde de Valladolid, Óscar Puente, con el objetivo de ofrecer los servicios de su empresa.

La conversación, numerada con el 1.031 dentro del sumario y registrada el 7 de junio de 2017 a las 19:25 horas, se produce después de que la trabajadora de Gespol mantuviera un encuentro con el teniente de alcalde de la localidad, gobernada en coalición por Independientes por Laguna y los socialistas. En la transcripción, Pilar, a quien en otras piezas del amplísimo sumario se le reconoce como una buena negociadora para entrar en contacto con funcionarios y políticos, le relata a su jefe lo tratado con Biosca. A juicio de esta comercial, Laguna de Duero puede ser un buen salvoconducto para hacerse con la gestión de los sistemas de control de la movilidad del área metropolitana.

¿Por qué cuidar ese contacto? Según le comenta a Bueno Regodón, el concejal le ha dicho que en el municipio están «en el pleistoceno» en materia de tráfico, pero que iban «a subir el nivel» esa misma semana con un sistema llamado Gestot. Pilar subraya que el edil le ha informado de que el Ayuntamiento no tenía dinero, pero que ahora «cuentan con un terreno muy grande al lado de Renault y que quieren hacer un parque de proveedores». Según la empleada, el político cree que «de ahí van a tirar un montón». Vamos, que llegarán ingresos.

«Para nada me ofrecí a intermediar con nadie, no tuvimos más contactos», asegura Biosca

El teniente de alcalde del Ayuntamiento de Laguna de Duero, Juan José Tomás Biosca, del PSOE, negó ayer cualquier tipo de trato de favor a la empresa Gespol y subrayó que el contacto que mantuvo con una de sus comerciales fue simplemente una presentación profesional sobre sus aplicaciones para el control del tráfico. «Ella vino, me hizo una presentación, el tema que me ofreció no me convenció mucho y no volvimos a tener ningún contacto más», destacó.

El edil puntualizó que «para nada» se ofreció a intermediar con Luis Vélez ni con nadie del Consistorio de la capital, con el objetivo de que la empresa se implantara en Valladolid y en los municipios de su cinturón, como asegura Pilar en la conversación que mantuvo a posteriori con su jefe, José Alberto Bueno Regodón. «Yo nunca he utilizado ni amistades ni mediaciones; lo único que les dijimos es que nos expusieran lo que nos ofrecían y que nos reuniríamos con el resto de los municipios de la CUVA (Comunidad Urbana de Valladolid), en modo alguno utilizar amistades para nada», señaló. Biosca asegura que aún tiene el 'pendrive' que le entregó la comercial con una demostración de sus sistemas y recalcó que no llegaron a plantear el proyecto de Gespol en el seno del órgano de coordinación de municipios. «Fue una conversación de diez minutos, no nos gustó y lo desestimamos», insistió.

Siempre según la transcripción entre Pilar y el directivo de Gespol, la presentación del programa gusta al munícipe lagunero, «un señor que trabaja en el Servicio de Seguridad de la Junta de Castilla y León y que sabe mucho de cámaras y demás».

Es a partir de este punto cuando los dos interlocutores comienzan a ver claras las posibilidades de entrar a operar en Valladolid. La trabajadora de Gespol le transmite a su superior que Biosca le ha confirmado que es «muy amigo» de un tal Luis (se refiere a Luis Vélez), concejal de Movilidad de Valladolid y que se ha ofrecido a mediar con él.

Bueno Regodón asegura que con Silván les va a ir «muy bien»

Las cábalas políticas entre los cabecillas de la trama Enredadera son continuas a lo largo del sumario. En realidad, parecen ser la base para su trabajo. Dependiendo de quién esté en el poder, su 'modus operandi' tiene mejor o un más complicado encaje. El responsable de Gespol también aplicaba estas disquisiciones en Valladolid. En la conversación con su empleada, intervenida por la Udef, José Alberto Bueno Regodón considera que Óscar Puente posiblemente se irá a Madrid con Pedro Sánchez, con lo que la Alcaldía de la ciudad iba a quedar libre. El directivo le espeta a su trabajadora que «la cosa está encaminada», ya que da por hecho que el actual regidor de León, Antonio Silván, será el próximo alcalde de Valladolid, lo que le lleva a asegurar que les va a ir «muy bien», según recogen los investigadores en la transcripción.

En otras piezas del sumario también se puede apreciar la alegría de Ángel Luis García 'el Patatero', al que se le considera uno de máximos responsables de la trama, junto con el constructor encarcelado José Luis Ulibarri (propietario, entre otros medios, de Diario de Valladolid-El Mundo y de la mitad de la Televisión regional) porque tendrán un mejor acceso a Pedro Sánchez, ya que el alcalde de la localidad leonesa de Villarejo de Órbigo, con el que mantienen varias operaciones abiertas, es un reconocido 'sanchista' y ha sido el que ha organizado la visita del líder del PSOE al municipio de Veguellina.

Biosca habría preguntado a la comercial si había estado alguna vez con los responsables de la Policía Local de la capital. Ella le dice que cuando el superintendente era López de Haro y el teniente de alcalde argumenta que éste tenía «una visión muy antigua» y que pensaba que la que estaba ahora, que se llama Julia (González Calleja), «era otra cosa y a lo mejor le interesaría innovar».

«Si alguien me pide trato de favor, le mando a la mierda», recalca Puente

El alcalde de Valladolid, Óscar Puente, no tiene conocimiento de haberse reunido con ningún representante de Gespol en el tiempo que lleva con el bastón de mando de la ciudad. «Mi agenda es pública, recibo a mucha gente, pero ni la empresa ni ese nombre me suenan, para nada», dijo ayer en conversación telefónica con este periódico. De todas formas, el responsable municipal cree que cualquier intento de presionarle les hubiera salido rana. «Si alguien viene a pedirme trato de favor, le mandó a la mierda», afirmó tajante.

Puente argumentó que en el Ayuntamiento de Valladolid los contratos se ganan en concursos públicos limpios y no con otro tipo de prácticas fraudulentas, como las que se apuntan en el sumario de la operación Enredadera. El primer edil explica que en estos años en el cargo nadie le ha intentado presionar para obtener una obra o un servicio. «Deben saber que conmigo tienen poco que rascar», puntualizó. Eso sí, recuerda que sí tuvo que soportar «insidias» de grandes empresas y grupos de presión cuando el Ayuntamiento adoptó la decisión de remunicipalizar el servicio de agua en la ciudad.

Tampoco Luis Vélez, concejal de Seguridad y Movilidad, recuerda haber mantenido contacto alguno con la compañía Gespol. «Sé que algunas empresas se ofrecen a colocarte radares sin coste a cambio de un porcentaje de las multas, pero eso nunca nos ha interesado, el Ayuntamiento no trabaja así», explicó Vélez, quien tampoco recibió ninguna llamada de Biosca sobre este asunto.

En la conversación, la empleada de Bueno Regodón ve muchas posibilidades de implantarse ante la información que le facilita el teniente de alcalde. Y es que durante su encuentro, Juan José Tomás Biosca destaca que los pueblos de alrededor están ampliado mucho su población y se están planteando proyectos conjuntos para el área metropolitana, entre ellos planes de movilidad.

El jefe reconoce que el contacto es bueno y ordena a Pilar que lo mantenga vivo y que, de paso, comente al responsable municipal que el sistema que se va a aplicar en Laguna (Gestot) ya está enlazado con el de Gespol y que no hay «ningún problema» para la integración.

La tarea está repartida. La comercial se mantendrá en contacto con Juan José Tomás Biosca y José Alberto Bueno Regodón, por su parte, se encargará de hablar con la jefa de la Policía Local y concertará sendas entrevistas con el edil de Seguridad y Movilidad de Valladolid, Luis Vélez, y con el alcalde, Óscar Puente.

La Cistérniga informa al juez

Esta pieza del sumario se cierra aquí. Tanto los investigadores como el Ministerio Fiscal incluyen a Valladolid entre las localidades que eran objetivo de la trama Enredadera, pero donde la operación de implantación no llegó a cuajar por diferentes causas. De dónde sí ha recabado información el Juzgado de Instrucción número 2 de Badalona, encargado de las pesquisas, es del Ayuntamiento de La Cistérniga. Su alcalde, Mariano Suárez (PSOE), confirmó ayer que ya ha remitido la documentación sobre el contrato con Gespol, que se encargó de la gestión de las multas de un radar móvil entre junio de 2016 y diciembre de 2017. En principio fue la firma Bilbomática la que llevó el contrato, pero a los dos años se dividió en dos empresas y fue Gespol la que se quedó con el trabajo. La firma facturó 17.429 euros al Ayuntamiento en concepto de sanciones, cantidad que se le abonó a la empresa. En enero de 2018, el Consistorio adjudicó este servicio a una nueva mercantil. Suárez defiende que todo el proceso fue completamente legal como se demuestra en la documentación.

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