El Fogo Rock de Ayllón prevé un impacto económico superior a 200.000 euros

César Buquerín, Francisco Vázquez y Javier López-Escobar conversan con los organizadores. /A. de Torre
César Buquerín, Francisco Vázquez y Javier López-Escobar conversan con los organizadores. / A. de Torre

Los sonidos de Mojinos Escozíos, Celtas Cortos y Sínkope pondrán música al festival, que se celebrará el 26 de julio

EL NORTESegovia

Aún queda más de un mes para que la furia del rock ruja en Ayllón el próximo 26 de julio, pero, con tiempo para que los segovianos hagan planes y reserven esta fecha para la música, ayer se presentó en el salón del Trono de la Diputación el Fogo Rock, una cita que redondeará el fin de semana en una villa que durante esas fechas celebra Ayllón Medieval. El impacto económico conseguido el año pasado rondó los 200.000 euros. La diputada en funciones de Cultura y Juventud, Sara Dueñas, hizo de anfitriona en un acto al que asistieron el alcalde en funciones de Ayllón, César Buquerín; el delegado territorial de la Junta en funciones, Javier López Escobar; y Jonás Sánchez, Irene Romero y Lucía Arribas, presidente, tesorera y secretaria de la Asociación Sociocultural Fogo Rock, respectivamente.

El cartel de esta edición, que volverá a aunar cultura, medio rural y cohesión social, cuenta con nombres muy potentes dentro del panorama musical español; tres viejos rockeros como son Mojinos Escozíos, Celtas Cortos y Sínkope, a quienes se unirá The Best of Rock Tribute, para hacer saltar, cantar y gritar a un público que, se espera, supere los dos millares de personas. «La edición de 2019 persigue cumplir, reafirmar y superar los objetivos del primer festival, sumando algunos otros», indicaron los organizadores, quienes destacan de la cita que se trata de un proyecto soñado, diseñado y organizado por jóvenes, que cuenta con una importante implicación de empresas comarcales y nacionales. Además, si por algo es especial este Fogorock es por el carácter participativo que tiene, logrando la implicación de cerca de sesenta asociaciones, que contribuyen a publicitar el festival, vender entradas y promocionar el evento en distintos municipios.

En contrapartida, aquellos pueblos cuyas asociaciones trabajan por el buen desarrollo del festival cuentan con un servicio de autobús para facilitar el transporte del público, según explicaron los miembros de Fogo Rock, quienes esperan que la zona de acampada habilitada para los asistentes sea un auténtico hervidero de sonidos eléctricos, pero también de conversaciones, de risas y de amistades que comienzan en torno a una buena canción.

Para ello, quienes se acerquen hasta Ayllón tendrán una maratoniana jornada de ocio, desde las 20:00 horas del viernes 26 de julio, hasta las 5:30 horas del sábado 27. La música no será la única protagonista, ya que, como indica el propio nombre del festival, el fuego también se hará un hueco a través de algún espectáculo y la cena se servirá bajo el sello de Alimentos de Segovia de la Diputación, que seguirá las recetas de los cocineros de Cascajares.

Las entradas, que se pueden adquirir tanto en la web del festival como en las asociaciones inscritas y en los distintos puntos gestionados por la organización, tienen un precio de 17 euros en venta anticipada y 22 en taquilla, por lo que los componentes de Fogo Rock animan a segovianos y foráneos a no pensárselo demasiado y a aprovecharse de los descuentos para titulares del carné joven europeo, del carné joven de Castilla y León, de la Comunidad de Madrid, de Castilla la Mancha o del Gobierno de Aragón entre otros.

Los organizadores del Fogo Rock 2019 esperaban que el evento vuelva a dar calor a la comarca y pueda superar las cifras de su primera edición, en la que se generaron un centenar de puestos de trabajo temporales, algo que para Jonás Sánchez, Irene Romero y Lucía Arribas parecía «impensable» cuando la asociación decidió poner en marcha el proyecto.

«Nos hemos dado cuenta de que en los pueblos debemos estar más unidos que nunca y sacar cosas adelante entre todos; eventos como este sólo pueden funcionar en una comunidad unida que mira al futuro con ilusión», aseguraban los organizadores de un festival de rock que, afirman, «ha llegado para quedarse».