La CHD y WWF firman un convenio para proteger el entorno fluvial de las Hoces del río Riaza

Juan Carlos del Olmo, secretario general de WWF y José Valín, director de la Confederación, firmando el convenio en Montejo de la Vega./
Juan Carlos del Olmo, secretario general de WWF y José Valín, director de la Confederación, firmando el convenio en Montejo de la Vega.

«El río presenta muchos problemas, por ello, queremos aportar soluciones juntos y extrapolar esas soluciones a otros lugares», aseguró el secretario general de WWF

MARÍA CALLEJOsegovia

La Confederación Hidrográfica del Duero y WWF han firmado este martes un convenio en el que formalizan la colaboración y el trabajo conjunto en el entorno fluvial del Parque Natural de las Hoces del río Riaza mediante la eliminación de barreras artificiales, como azudes, el seguimiento de la calidad del agua y la sensibilización de actores clave como población local, alcaldes, pescadores y regantes.

«Este convenio supone contar con organizaciones de la sociedad civil al efecto fundamental de colaborar en la mejora ambiental de los ríos, especialmente en algunos cauces. En este caso, nos encontramos en una zona de las Hoces del Parque del río Riaza por su riqueza en rapaces, pero también tiene otros valores que pretendemos mejorar», explicó José Valín, presidente de la Confederación del Duero, quien añadió que «con este convenio queremos repartirnos el trabajo, es decir, firmamos un documento por el cual, todos los años, WWF y la Confederación nos comprometemos a realizar una serie de trabajos en conjunto». Por su parte, el secretario general de WWF, Juan Carlos del Olmo indicó que «lo más importante de la firma del convenio es que tanto la administración competente en la gestión y conservación de los ríos, como la organización de defensa del medio ambiente, colaboran y trabajan juntos, uniendo sus capacidades para mejorar un tramo del río de forma experimental».

Con esta colaboración, la Confederación participa en la conservación de este tramo fluvial, de 12 kilómetros de longitud, dividido en tres tramos diferentes, desde la presa de Linares, donde el río está regulado desde 1950; el tramo medio, relativamente bien conservado y, finalmente un tramo más agrícola, donde se ha producido la modernización de los regadíos y donde el uso es mucho más intensivo en agua. Será en este último tramo donde se lleven a cabo diferentes actuaciones.

Plan de acción

Las acciones se realizarán mediante la eliminación de barreras artificiales «como la demolición de azudes, realización de escalas de peces, mejora del bosque de galería o trabajos de divulgación ante pescadores, ciudadanos y también, por supuesto, pretendemos que se utilice este convenio para incentivar la colaboración del voluntariado en el mantenimiento del mundo fluvial», señaló Valín como principales medidas que quieren llevar a cabo ya que, muchas de ellas, suponen un obstáculo para los peces.

Además, el río sufre otros problemas de conservación como la presencia de especies exóticas invasoras que perjudican a las especies autóctonas. «El río presenta muchos problemas, por ello, queremos aportar soluciones juntos y extrapolar esas soluciones a otros lugares. La confederación se encargará de realizar muestreos en el agua regularmente y nosotros sobre las poblaciones biológicas del río», apuntó del Olmo, quien añadió que «la segunda parte tiene que ver con la restauración del río y para ello hay un componente muy importante que es la eliminación de obstáculos en el cauce, pero también la recuperación de los bosques de ribera alrededor del cauce y conseguir la participación pública y sensibilización hacia la sociedad de la importancia de la conservación de los ríos». Con la firma del convenio se espera que sirva de modelo a otras organizaciones y confederaciones para su posible aplicación en otros lugares.

«Es el tercer documento que firmamos de esta naturaleza atendiendo a una figura que está establecida en la ley actual, que regula los aspectos ambientales de los cauces, que es lo llamado 'Convenio de custodia' y que permite la colaboración de entidades como WWF, de naturaleza conservacionista, pero también queremos que otro tipo de asociaciones participen de forma voluntaria en estos trabajos para mejorar nuestro mundo fluvial», señaló el presidente de la Confederación. Por ello, WWF, como entidad de custodia en este convenio, recuerda la importancia del entorno fluvial ya que pretende la conservación de estos ecosistemas en las Hoces del Río Riaza junto a la implicación de un organismo como es la Confederación Hidrográfica del Duero. Es el único documento firmado en la provincia de Segovia. Solo existen otros dos, uno en el río Tormes en Salamanca, y otro en el Canal de Castilla, en la zona de Valladolid. En previsión, existe otro en Cabezón de Pisuerga, en la provincia de Valladolid, y otro donde afecta a los cauces de regantes de la provincia de León.

Convenio de custodia

Este nuevo proyecto de custodia del río Riaza utilizará estudios técnicos y acciones de conservación sobre el terreno para fomentar la conectividad fluvial, restablecer los caudales ecológicos y mejorar los hábitats y especies fluviales para mejorar el valor del patrimonio en conjunto. A pesar de conocer las acciones que se van a realizar, «el convenio firmado con WWF está sin cuantificar económicamente. Se desarrollará en los compromisos anuales que vayamos haciendo», señaló Valín.

Por otro lado, se considera esencial la depuración de las aguas de muchos municipios que vierten al río y que no cuentan con sistema de depuración. El presidente de la Confederación ha dicho al respecto que «el que tiene que depurar es el ayuntamiento, según el régimen competencial de aguas residuales en España. Muchas veces los ayuntamientos no tienen dinero, y son las administraciones de rangos superiores, ya sea la Junta o la confederación, las que se encargan de construir las depuradoras que presupuestariamente podemos permitirnos». En este momento, el 50% de las inversiones de la Confederación del Duero se destinan a invasiones en depuración. La junta de Castilla y León, por su parte, también está realizando un gran esfuerzo. El objetivo sería que «la mayor parte de los vertidos fueran controlados y se vierta con la calidad que se exige en las aguas europeas. En Castilla y León, la mayor parte de los vertidos de mayores de 2000 habitantes, tienen un determinando nivel de depuración y lo que hacemos es mejorar esa calidad de cara al futuro», ha explicado José Valín.

La firma de este convenio se lleva a cabo a partir de un proyecto que WWF está desarrollando con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, para crear un modelo ejemplar de custodia fluvial que sirva para otros ecosistemas.

Construcción de una presa en el río Ciguiñuela

La Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) estimó que la población en el río Ciguiñuela se duplicaría en 13 años con el proyecto para la construcción de un embalse que abastecería a Segovia. Sin embargo, Ecologistas en Acción han considerado que los datos utilizados para realizar estas previsiones están desactualizados. El presidente de la CHD, José Valín ha declarado que «las perspectivas de población futura las sabe el futuro. Se realizan previsiones y unos consideran que son erróneas y otros que no. El ayuntamiento de Segovia tiene hechas sus peticiones para el abastecimiento de la ciudad de Segovia con proyecciones altas, parecidas a las que nosotros tenemos». En cuanto a los datos desactualizados, afirmó que «lógicamente cuando se lleva un trabajo, se utilizan los datos que se dispone en ese momento. En tiempos de crisis las previsiones cambian, pero eso no quiere decir que dentro de 5 años las proyecciones sean similares o mayores».

Los objetivos de la construcción de la presa también han sido motivo de discusión. La CHD afirma que el objetivo es abastecer a la población de Segovia. Sin embargo, la Plataforma en defensa del entorno de río Ciguiñuela considera que el verdadero objetivo está ligado a intereses económicos como el regadío de 7000 hectáreas sobre el acuífero de los Arenales. José Valín respondió que «la presa de Ciguiñuela tiene múltiples objetivos, aunque se sintetizan en uno: incremento de la regulación del Eresma. También servirá para evitar los caudales de inundación en Segovia y, por qué no, si se puede utilizar para mejorar los sistemas de regadío existentes, por supuesto. Nunca hay un objetivo único».

La construcción del embalse podría suponer que muchos vecinos de Trescasas y Cabanillas del Monte vieran cómo las colas del embalse acercarían el agua a escasos 500 metros de sus casas. Por su parte, el presidente de la CHD declaró que «la construcción del embalse está propuesta para su posible inclusión dentro de la planificación, pero para desarrollarlo, previamente hay que hacer una evaluación de impacto ambiental que aún no está hecha. En esa evaluación se analizan estas cuestiones de si inunda o no una determinada zona. La Confederación no lo decide, sino que es la Dirección General de Evaluación Ambiental del Ministerio y que, en muchas ocasiones ha dicho que no a muchos embalses».