El Teatro Calderón recupera el esplendor de la ópera barroca con 'La Partenope'

Los protagonistas de la ópera, durante el ensayo de ayer en el Calderón./Rodrigo Jiménez
Los protagonistas de la ópera, durante el ensayo de ayer en el Calderón. / Rodrigo Jiménez

La obra del napolitano Leonardo Vinci se representa el miércoles, el viernes y el domingo

José María Cillero
JOSÉ MARÍA CILLERO

Como una vuelta al Nápoles del siglo XVIII, un viaje en el tiempo en el que confluyen rigor, historicismo, elegancia y encanto. Así definen las críticas de las ciudades por las que ha pasado el montaje operístico de 'La Partenope', la obra que llega mañana al Teatro Calderón, que acogerá tres representaciones, miércoles, viernes y domingo.

Con partitura de Leonardo Vinci y libreto de Silvio Stampiglia, el argumento de 'La Partenope' (o 'La Rosmira Fiel'), gira en torno a la leyenda sobre la fundación de Nápoles, donde la reina virgen, Partenope, se ve obligada a defender su reino de las pretensiones de Emilio, rey de Cumas, quien ansía ocupar el trono mediante el matrimonio con Partenope y cuyo rechazo lleva a Emilio a declarar la guerra a la ciudad. Junto a la trama política, una segunda línea argumental, la amorosa, en forma de complejo triángulo barroco. Cojan aire: Armindo, príncipe de Rodas, ama a Partenope, pero ella está enamorada de Arsace, príncipe de Corinto, quien a su vez es amado por Rosmira, princesa de Chipre, que aparece en escena haciéndose pasar por Eurimenes, príncipe de Creta.

Una compleja trama cuyo desarrollo permite al compositor una auténtica exhibición de recursos al exponer los distintos anhelos de los personajes en un ejercicio de contrastes tímbricos, armónicos y dinámicos, que convierten 'La Partenope' de Vinci en uno de los mayores exponentes de la 'ópera seria', que elevó a Nápoles a capital del género durante el siglo XVIII, confirió carácter hegemónico a la 'scuola napoletana' y convirtió a su autor, Leonardo Vinci, en referente al que se rindió Häendel, quien usó –con permiso de su autor– catorce arias de la obra para su pastiche 'Elpidia' y la empleó como modelo para poner en pie su propia Partenope.

La ópera fue dedicada por su libretista, Silvio Stampligia, a la virreina española de Nápoles, María de las Nieves Téllez-Girón y Sandoval, duquesa de Medinaceli. La versión musical de Leonardo Vinci no fue la primera de las que se representaron; incluso su autor utilizó algunos pasajes de un compositor anterior, Domenico Sarro, en la obra que estrenó en 1725 Venecia, en el Teatro Giovanni Cristostomo.

Pero a pesar de los préstamos, la contribución original de Vinci a la partitura es fundamental. Suyas son las 28 arias que incluyen las tres horas y treinta minutos de obra (repartidas en tres actos con dos descansos y que incluye intermedios cómicos al más puro estilo del Nápoles del siglo XVIII).

Un momento del ensayo de ayer.
Un momento del ensayo de ayer. / Rodrigo Jiménez

«La ilusión de vivir visualmente una ópera tal y como se representaba en el XVIII es evidente, seduciendo de inmediato por su estética. (...). Obviamente, al igual que en los lugares anteriores donde se ha representado este espectáculo, San Carlo de Nápoles incluido, el éxito fue apoteósico en Sevilla», podía leerse en el 'Diario de Sevilla' tras su montaje en el Teatro de la Maestranza en febrero de 2010.

Redescubierta en los noventa

Y es que tras sus representaciones en el siglo XVIII, la ópera tuvo que esperar casi tres siglos para ser redescubierta y llevada a escena por Antonio Florio, con la Capella della Pietà dei Tuchini, y por Gustavo Tambascio–fallecido en 2018 y a quien está dedicado el montaje que se estrena mañana en Valladolid– como director de escena, en una producción auspiciada entonces por el Ministerio de Cultura de la segunda etapa del leonés Rodríguez Zapatero en La Moncloa con el fin de que fuera la primera gran producción escénica del truncado proyecto de Centro de las Artes Escénicas y las Músicas Históricas (CAEMHIS), que iba a tener sede en el Teatro Emperador de León –de hecho, el Auditorio Ciudad de León acogió el estreno de la ópera el 17 de marzo de 2009–, para cuyo objetivo el Ministerio se lo compró al Ayuntamiento, pero que años después, con el cambio gubernamental del PSOE por el PP, el teatro acabó en una subasta sin comprador y en la actualidad languidece sin uso.

La dirección musical del montaje que llega mañana al Calderón corre a cargo de Carlos Aragón; la dirección de la reposición, de Susana Gómez; la escenografía, de Ricardo Sánchez-Cuerda. En el reparto, las voces de Pauline Claes, María Hinojosa, Oihane Viñaspre, Mireia Pintó, Josep Ramón Olivé, David Lagares, José Manuel Zapata y Manel Esteve. Carlos Aragón estará al frente de la dirección musical, con la Orquesta Vespres d'Arnadí en el foso. Esta adaptación que llega a Valladolid mereció en 2010 el galardón a la mejor producción de ópera de los Premios Líricos Campoamor de Oviedo.

El jueves, mesa redonda en torno a la obra en 'Escenario y Plató'

El programa 'Escenario y Plató', que desarrolla la Universidad de Valladolid de forma conjunta con el Teatro Calderón, también se centra esta semana en el estreno de la ópera de Leonardo Vinci en el coso de la calle Angustias. así, el jueves 9, a las 19:30, en la Sala Miguel Delibes del Teatro Calderón tendrá lugar una mesa redonda con la participación de Carlos Aragón, director musical de 'La Parténope', y Ramón Pérez de Castro, profesor de Historia del Arte de la Universidad de Valladolid)., moderados por Javier Castán, director de la Cátedra de Cine de la Universidad de Valladolid.

Antes, hoy martes, a las siete de la tarde, y también en torno a la ópera 'La Partenope', el Aula Mergelina (en el edificio histórico de la Universidad de Valladolid, Plaza de la Universidad), se proyectará la película 'England, my England', de Tony Palmer, (Gran Bretaña, 1995),de 153 minutos de duración y con entrada libre.