La cantata 'Ansur' se estrena este sábado en la Catedral de Valladolid

Luis Santana./El Norte
Luis Santana. / El Norte

Luis Santana asume como una «doble responsabilidad» encarnar al conde Ansúrez frente a la tumba del fundador de la ciudad

Samuel Regueira
SAMUEL REGUEIRA Valladolid

Si los muertos escuchasen, o si de alguna manera pudieran hacernos llegar sus impresiones de aquello que les cuentan sus seres queridos cuando hablan a la tumba, este fin de semana en Valladolid se tendría una doble oportunidad de conocer, desde el más allá, qué opinan los fallecidos de lo que venimos a decirles. Por un lado, el Teatro Zorrilla presenta el sábado 11 de mayo, a las 20.30 horas, la obra 'Volvió una noche', en la que la actriz Beatriz Carvajal regresa del sepulcro (su personaje, se entiende) para decirle a su hijo que no le gusta la mujer que ha elegido como esposa. Por otro, el mismo día y a la misma hora, tendrá lugar el estreno de la cantata 'Ansur', con letra de Carlos Aganzo y música de Ernesto Monsalve, en la que Luis Santana y Montserrat Martí Caballé interpretarán al conde Ansúrez y a la condesa Eylo nada más y nada menos que en el mismo enclave donde se ha enterrado al fundador de Valladolid.

«Es increíble, siento que tengo una responsabilidad doble por encontrarme frente al mismo conde», confesó Santana en declaraciones previas a este medio. «Me impresiona enormemente estar allí, percibo que va a ser algo escalofriante». El barítono no escatima en elogios ni a la letra ni a la melodía de la obra que rinde homenaje a Ansúrez en el noveno centenario de su fallecimiento: «Es una música que emociona, deliciosa, una de las mejores que se han escrito en estos momentos, destinada a convertirse en una obra maestra que perdurará. Y el texto es una maravilla, para morirse de bonito».

Se distancia Santana de calificar su interpretación como de algo que 'representa': «En un templo, por respeto y porque no se debe, no se representa nada: tan solo se mete uno en el papel». Sí que califica otros géneros como la ópera o el teatro como el súmmum, si bien no escatima tampoco en las dotes de su compañera de reparto, Montserrat Martí Caballé, que encarnará a la condesa Eylo, mujer de Ansúrez: «Es un lujo contar con una de las más grandes sopranos españolas, a quien además de casta le viene al galgo», en referencia obvia a su madre. Con todo, confía en que llegue la ocasión en que esta cantata devenga en algo más: «Sería muy bueno que esto se convirtiera en una ópera algún día. El material lo merece».

Asume el barítono que es el conde quien, eventualmente, desempeña el rol de 'leitmotiv' de la obra, lo cual le coloca en ciertos apuros a la hora de desenvolverse con sus limitaciones: «Siempre es un riesgo encontrarse uno solo ahí, frente al atril y la partitura, resulta mucho más difícil». Pese a todo, Santana también sabe delegar méritos: «Los coros de niños son maravillosos, y el actor que hace de juglar [Juan Casado] también es estupendo».

Enmarcada dentro de la serie de actos que celebra el Ayuntamiento de Valladolid (aquí con la colaboración del Excelentísimo Cabildo Metropolitano) en homenaje al noveno centenario del fallecimiento del Conde Ansúrez, la cantata se divide en tres actos y parte de un texto de 1911 que vertebra una serie de versos biográficos en torno a la figura del fundador de la ciudad, cuya autoría corresponde a Darío Velao, uno de los directores de El Norte de Castilla. En esta representación, además de los ya mencionados barítono, soprano y juglar ciego, juegan también papeles de relevancia el órgano a cargo de Paula Lanuza, la Orquesta Filarmónica de Valladolid y los coros 'Ciudad de León' y Coro Capella 'Lauda', dirigidos por David de la Calle.