«Bello es aquello que nos provoca placer, que nos hace felices»

Lara Temprano, en una aula del instituto José Jiménez Lozano.
Lara Temprano, en una aula del instituto José Jiménez Lozano. / GABRIEL VILLAMIL
  • Lara Temprano, vencedora de la fase regional, participa este fin de semana en la final nacional de la Olimpiada Filosófica

Entonces, Lara, hablemos sobre la belleza.

–Para mí la belleza tiene una parte que es claramente objetiva. En la naturaleza existe, por ejemplo, la secuencia de Fibonacci [sucesión matemática que puede seguirse en las ramas de un árbol, los girasoles, algunas galaxias], la proporción áurea. La simetría, la armonía de las formas es algo que se perseguía en la cultura clásica y que ha tenido su reflejo en la pintura, la escultura, la arquitectura. Está en la Mona Lisa, pero también en el logo de Apple, el pajarito del twitter.

–Pero...

–Pero también hay una parte subjetiva. No todo el mundo ve lo mismo como bello. Es más, en ocasiones, si no te esfuerzas en buscarla (por muy bello que algo sea de antemano)no lo vas a descubrir. Por eso las personas buscamos también la belleza.

–¿Por qué?

–Porque es algo que nos da placer, que nos hace felices. Eso es la belleza. Y la buscamos no por un fin, porque en realidad la belleza no tiene un fin en sí mismo. Una cosa es construir una casa (porque necesitamos un techo para vivir)y otra es decorarla. ¿Por qué la construyes?Porque la necesitas. ¿Por qué la decoras?Porque te gusta.

Lara Temprano, 16 años, vecina de Parquesol, estudiante de Bachillerato en el instituto José Jiménez Lozano, está este fin de semana en Oviedo para participar en la fase nacional de la Olimpiada Filosófica. Ella es la joven de Castilla yLeón que presentó el mejor ensayo sobre la belleza en toda la comunidad.

–Esa parte subjetiva, ¿de qué depende?

–De dónde te has criado, de la época en la que vives, de tu situación. Son muchos factores que afectan al final a tu percepción. Se ve claro en el arte.

–¿Por ejemplo?

–Los cuadros de Rubens son el ejemplo típico. Los cánones de belleza eran completamente diferentes a los actuales. La publicidad presenta hoy un estereotipo de mujeres rubias, con los ojos azules, altas, esbeltas. Los cuadros de Rubens son la contraposición a esto. Se resaltaba la obesidad. La venus de Willendorf, en el Paleolítico, es otro ejemplo de obra de arte clásica, también de gran belleza, aunque no siga los mismos estereotipos. Los cánones de belleza han cambiado a lo largo del tiempo. No consideramos lo mismo bello hoy que hace cinco mil años.

–¿Quién crea esos estereotipos?

–Con las ideas concretas que aportamos cada uno se crea un ideal común de belleza. La publicidad la utiliza para vender. Yeso es más evidente en una sociedad muy centrada en el consumismo y la publicidad como esta.

–¿Se puede dirigir entonces?¿Se puede crear una dictadura de la belleza?

–Eso estaría relacionado con la idea de lo bueno. Si se nos dice que unos determinados estereotipos de belleza son los buenos y los correctos, se podría enfocar a que habría que seguir esos patrones, porque eso sería lo verdaderamente bello. Pero habría que matizar algo. Hay personas, cosas, que alguien puede considerar como bellas. Pero eso no quiere decir que sean buenas.Solo por el hecho de que algo sea malo, podría dejar de ser tan bello para nosotros.

Sergio Fernández es profesor de Filosofía en el instituto José Jiménez Lozano y ha guiado a Lara en esta olimpiada. Cuenta el profesor que la belleza siempre ha sido una de las grandes cuestiones filosóficas... aunque a menudo no se le ha prestado la atención necesaria. «Existe una parte de la Filosofía, la estética, que es la reflexión sobre la belleza, tanto en las obras de arte como en la naturaleza y la experiencia que nosotros tenemos de ella. Ha habido estética desde los griegos, pero es a partir de Kant cuando cobra más fuerza y se centra, sobre todo, en la experiencia de la persona». Pero, continúa Fernández:«Siempre ha sido un poco la hermana pobre de la filosofía. De hecho, no se suele llegar a dar en el currículo de primero de Bachillerato. La estética suele quedar al margen porque se prefiere insistir en la teoría del conocimiento, la metafísica, la ética...».

Pero este ha sido, el de la belleza, el asunto sobre el que han tenido que reflexionar este año los jóvenes filósofos. Había tres modalidades (fotografía, dilema, ensayo). Lara venció en esta última.Redactó un texto y, después, se sometió a las preguntas del jurado.

–¿Qué preguntaron?

–Por ejemplo, si el arte moderno sigue alguna norma o rompe con ellas. En un momento de mi ensayo hablé de que el arte abstracto actual no se rige por simetrías, armonías... y aún así se considera de gran belleza. Creo que es porque los artistas buscan precisamente eso, que no pases de largo por la obra, que te fijes en ella. Esa ruptura con lo anterior, esa diferencia, es lo que capta ahora nuestra atención, lo que nos anima a buscar la belleza.

–Eso vale para el arte...

–Pero también para las personas. Ahora mismo, ¿cuántos modelos vemos que rompen los esquemas?

–Y la naturaleza.

–La naturaleza es lo primero que ha inspirado belleza. Los paisajes, el cielo... Las personas se han fijado en ellos a lo largo de toda la historia. La belleza es algo que sucede todos los días en la naturaleza. Yeso es algo que nos inspira a nosotros para crear una belleza propia.

El jurado de la fase regional destacó de Lara su capacidad de reflexión, su claridad en la redacción, su aplomo en la exposición y defensa de sus tesis, su capacidad para razonar las respuestas. Lara –que cursa Bachillerato Científico, quiere estudiar Medicina– compite ahora con los mejores alumnos de Filosofía del país. Una asignatura, en fin, que no recibe el respaldo claro de la administración. «Por mucho que las leyes educativas quieran acabar con la Filosofía, en esta especie de genocidio lento que sufre, la inquietud filosófica va a seguir estando ahí, no se puede apagar. Es como intentar acabar con cualquier otra inquietud humana, como intentar prohibir la música, el sexo. Es imposible. Si se cierran los cauces institucionales, el ser humano se buscará otros para seguir pensando, comunicando y, sobre todo, dialogando», defiende Sergio, el profesor.

–Y para terminar...

–Una sentencia de Platón con la que cerré el ensayo y que el jurado me dijo que le gustó que utilizara:«Si hay algo por lo que merece la pena vivir es por contemplar la belleza». Yyo estoy de acuerdo.