El Norte de Castilla

Los médicos están «hartos» de los constantes fallos informáticos

Concentración a las puertas del centro de salud de Santo Tomás, en mayo de 2015, a raíz de un fallo en el sistema informático Medora.
Concentración a las puertas del centro de salud de Santo Tomás, en mayo de 2015, a raíz de un fallo en el sistema informático Medora. / Antonio de Torre
  • El presidente del Colegio Oficial de Segovia, Enrique Guilabert, se queja de que «no es de recibo» la acumulación de bloqueos de esta semana en el programa Medora

Los médicos de Atención Primaria de Segovia están cerca de decir 'basta' ante los fallos repetidos que sufre el programa informático Medora. Esos errores provocan retrasos e la atención y la desesperación de los galenos del primer nivel asistencial. De hecho, la frase «Medora me demora» ya es habitual entre los profesionales de los centros de salud de la provincia y del resto de la comunidad autónoma, apunta el presidente del Colegio Oficial de Médicos de Segovia, Enrique Guilabert.

Al final, los que se resienten de esos bloqueos de los ordenadores y de los «continuos retrasos» que ocasionan son la calidad asistencial que recibe el ciudadano y el trabajo del propio facultativo, que es al que le toca «dar la cara y salir a la sala de espera a decirle a sus pacientes que el sistema informático está dando fallos», critica el presidente colegial en un comunicado emitido este sábado. Los médicos «ya están hartos de los errores reiterados de Medora».

No es la primera vez. La última gota que ha colmado el vaso de la paciencia se produjo este mismo viernes, según apunta Guilabert. Los fallos «se produjeron de forma incesante, obligando en varios casos a los médicos a apagar y reiniciar los ordenadores».

Plantean acciones de protesta

El responsable del órgano colegial segoviano ha trasladado los problemas detectados al director general de Investigación, Innovación e Infraestructuras Rafael Sánchez Herrero. Tal y como desvela Enrique Guilabert, el responsable regional le explicó que la reiteración de los errores informáticos puede deberse a que «se están haciendo modificaciones en el sistema para lograr la interoperabilidad entre Medora y Jimena, que es el programa que usan en los hospitales». Para el presidente del Colegio Oficial de Segovia, «estos ensayos no habían sido transmitidos a los médicos», quienes, según Guilabert, han llamado la atención a lo largo de la última semana sobre «numerosos fallos en el programa».

«La gente ha protestado mucho porque ya está muy harta», añade el responsable colegial, para quien «después de tanto tiempo y de soportar tantos fallos, no es de recibo que a estas alturas vuelva a producirse un bloqueo como este en una herramienta de trabajo que para nosotros hoy en día es imprescindible».

Al colmar el vaso de la paciencia, el Colegio Oficial de Médicos de Segovia advierte de que los profesionales están dispuestos a tomar medidas de protesta al respecto, si la administración no soluciona de manera inmediata los problemas.

Tanto Guilabert, como el presidente del sindicato CESM en Segovia, Miguel Marina, se plantean incluso, en señal de su indignación, proponer unas jornadas en las que se volvería al papel y el bolígrafo, siempre y cuando desde el Gobierno regional no aportara una salida inmediata y definitiva que ponga punto y final a un tema que, indican, «tiene que ver con la paupérrima inversión que se dedica a la Atención Primaria».

Al respecto, el máximo representante de la institución médica colegial critica las condiciones de trabajo y los recursos con los que han de desempeñar su trabajo algunos facultativos, no solo en Segovia, sino también en el resto de la red asistencial autonómica. Así, se queja de que «hay médicos que trabajan directamente 'on-line' con recetas electrónicas, pero también hay otros muchos que aún continúan esperando una conexión a Internet y que se ven obligados a utilizar, en la mayoría de los casos, ordenadores totalmente obsoletos cuyo funcionamiento termina afectando a la relación entre médico y paciente».