El Norte de Castilla

Ecologistas en Acción denuncia el destrozo de un monte del Parque de Guadarrama

Aspecto del monte de Sigueruelo tras la intervención con maquinaria.
Aspecto del monte de Sigueruelo tras la intervención con maquinaria. / El Norte
  • El delegado de la Junta asegura que la evaluación de impacto «no es necesaria» y en el proyecto se han observado todos los trámites y requisitos

  • Los denunciantes señalan que la actuación ha sido autorizada «en contra de la ley»

La asociación Ecologistas en Accion de Segovia ha denunciado la «agresión» al medio ambiente de un monte del Parque Nacional Sierra de Guadarrama en el municipio segoviano de Sigueruelo. La actuación, autorizada por la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León y por la dirección del Parque, consiste en la plantación de pinos en este monte, de propiedad privada y situado a 1.700 metros de altitud, para lo que se están llevando a cabo movimientos de tierra y arado que han levantado una parte de la cubierta vegetal existente. El delegado territorial de la Junta en Segovia, Javier López-Escobar, ha asegurado este martes que en este proyecto se han observado «todos los trámites».

La Junta de Castilla y León, señala Ecologistas en Acción, ha concedido los permisos al propietario de una finca de 100 hectáreas para que realice el desbroce y arado del suelo de 91 hectáreas en una zona protegida como Uso Limitado Común, por encima de la Cañada Real Soriana Occidental y hasta el límite de provincial, a 1.700 metros de altitud, con el fin de poblarla con pinos.

Al respecto ha afirmado el delegado territorial de la Junta en Segovia que la declaración de impacto ambiental «no es necesaria», al no producirse un cambio de uso, y ha hecho hicanpié en que se trata de un terreno forestal que «lo va a seguir siendo». Además, López-Escobar ha especificado en declaraciones a Europa Press que no se trata de una zona de especial protección. El propietario desarrolla estos trabajos con una subvención de la Política Agraria Común (PAC), ha apuntado López-Escobar, quien garantiza que se han observado «todos los trámites» y condiciones que se deben cumplir para hacer la labor «compatible con el parque». De hecho, después de que el propietario iniciase los trabajos la Junta los paralizó y está «a la espera» de que corrija el modo de llevarlos a cabo y «garantice que va a cumplir las condiciones».

No obstante, indica la asociación ecologista que «a pesar de la intervención de los vecinos, las máquinas excavadoras han levantado ya una gran parte de la cubierta vegetal de esa espléndida zona de la sierra, compuesta por una rica vegetación natural con sabinas, acebos, robles, enebros rastreros y piornos, donde se localizan hábitats protegidos, destacando los hábitat de Genista purgans y de brezales endémicos».

La denuncia de este grupo ambientalista añade, a pesar de que el delegado de la Junta asegura que no es necesario el trámite de evaluación de impacto, que «el proyecto ha sido autorizado por Medio Ambiente y la dirección del Parque Natural en contra de la ley, pues no se ha sometido a evaluación ambiental a pesar de exigirlo la normativa estatal para las forestaciones superiors a 50 hectáreas, y no se ha consultado a las personas y asociaciones interesadas, ni se ha publicado el informe en el Boletín Oficial».

Técnica «agresiva»

La repoblación autorizada, añade Ecologistas en Acción de Segovia, «utiliza la técnica más agresiva, con destrucción total del paisaje, y no ha tenido en cuenta ni su exposición aérea ni sus efectos sobre las aguas y la erosion, ni ha valorado la flora que ahora está siendo destruida». En opinión de los denunciantes, «se trata de una actuación que rememora las repoblaciones de los años sesenta, tanto por su contenido como por su oculto proceder».

El lugar que ha sufrido la agresión es escenario desde hace años de la práctica de parapente, actividad que concentra a deportistas en esta zona debido a las corrientes térmicas que se forman, la gran belleza del paisaje y la altura en esta parte de la Sierra de Guadarrama.

Ecologistas en Acción «exige al Servicio Territorial de Medio Ambiente la inmediata paralización de las obras, el sometimiento del 'Proyecto' a evaluación ambiental y su repercusión sobre el paisaje», pues recalcan que es «un paisaje que ha sido totalmente ignorado, a pesar de ser un valor colectivo con una dimension social, cultural e identitaria, que ha de ser protegido».