El Norte de Castilla

«Tanto el cuidador como el enfermo de alzhéimer deben ser atendidos»

El doctor Fernando Pérez posa minutos antes de la conferencia, durante la entrevista.
El doctor Fernando Pérez posa minutos antes de la conferencia, durante la entrevista. / MANUEL LAYA
  • Fernando Pérez Escanilla / Médico de familia y responsable en SEMG, Este doctor que colabora intensamente con AFA, hace hincapié en la importancia de tratar la enfermedad desde el primer momento

La Asociación de Familiares de Enfermos de Alzhéimer de Salamanca, AFA, contó ayer con una interesante conferencia sobre ‘La importancia de cuidar tu cerebro’, a cargo del doctor Fernando Pérez Escanilla, médico de familia y responsable del Área de Salud Pública de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia, SEMG. Además este especialista, que ha vivido en su familia la enfermedad de Alzheimer, es colaborador de AFA. Está ayudando a la asociación a divulgar ‘La importancia de cuidar tu cerebro’, comenzando por el ámbito rural donde AFA quiere crear los nuevos grupos. Ayer impartió en la capital su conferencia a la que precedió esta entrevista.

– ¿De qué trata su conferencia?

–Esta conferencia nace de lo que hace AFA. Incluye los problemas del deterioro cognitivo, donde el estrés de fondo y otras variables hacen que aparezca esa pérdida de raciocinio y desgaste cerebral. Hablo de cuidados de un enfermo de alzhéimer y qué hay que hacer para evitar el deterioro y aquello que los avances de la ciencia van orientando a por qué se produce la enfermedad y qué trascendencia social tiene.

– ¿Cuál es ese tamiz social?

– A nadie le gusta reconocer que tiene un deterioro cognitivo a título personal, lo cual hace que consulte más tarde de lo conveniente. A los familiares les cae como una bomba. Como decía el doctor Martínez Laje, es una enfermedad que mata dos veces y tiene dos víctimas. Porque primero mata el cerebro y después a la propia persona. Las víctimas son el propio enfermo y los familiares. Es muy importante no dramatizar y conocer la fisiopatología de estas enfermedades.

– ¿Cuenta lo mismo que en las conferencias que dio antes?

– Voy introduciendo algunos cambios. En este caso hablo de las partes del cerebro. En el proceso evolutivo vamos de aprender lo básico, al nivel de raciocinio. El niño enseguida tiene emociones y le cuesta más aprender habilidades de raciocinio y cálculo, curiosamente esto último es lo primero que pierde el enfermo del alzhéimer, porque es la parte del cerebro más evolucionado.

– ¿Aunque no lo exprese, el enfermo de alzhéimer mantiene las emociones?

– Por eso los pacientes cuando tienen buenos cuidados, aunque no reaccionen, saben que los tienen. A lo mejor están teniendo unos beneficios extraordinarios, cosa que se ve en centros como la residencia Boni Mediero, el centro de día, o en su hogar, si están bien atendidos. Los enfermos son más felices cuando tienen unos buenos cuidados familiares, sociales o en instituciones.

– ¿De qué datos hablamos?

– En el mundo nos estamos moviendo entorno al 10% de las personas mayores de 65 años que pueden tener un grado deterioro cognitivo de largo recorrido económico o irreversible. En Salamanca puede haber 10.000 personas con enfermedad de Alzhéimer.

– ¿Qué se debe hacer cuando se detecta un deterioro cognitivo?

– Precisamente esas formas leves son las que más se benefician de las terapias cognitivas, de la comprensión social en definitiva y del tratamiento farmacológico que existe actualmente. En esas primeras fases, se puede conseguir que el paciente no pierda calidad de vida de dos a cuatro años. Esto es importante porque todo el tiempo que mantengamos la capacidad de raciocinio es ganado. Si tú a una persona la diagnosticas a tiempo, la metes en terapia ocupacional y además estás al tanto de su problema y se toma los medicamentos que le corresponde en esa etapa, a lo mejor consigues que se mantenga estable durante esos tres o cuatro años.

– ¿Algo más que añadir?

–Hay que destacar al cuidador, que tiene una importancia transcendental en este proceso porque también requiere una atención especial. Haye que estar al tanto de él desde el punto de vista médico, porque si el paciente esta triste, el enfermo también. Se genera una empatía.