El Norte de Castilla

«Me ahorraría muchos problemas si solo escribiera letras de amor»

    Macaco, en una imagen promocional.
    Macaco, en una imagen promocional. / Word
    • Macaco - Cantante

    • Llega esta noche a la Plaza Mayor con su nueva gira ‘Soy Semilla’

    Alguien le definió no hace mucho como un altavoz mediático que remueve conciencias, propia y ajenas, por la insistencia de nuestro maltrato a la naturaleza. Una etiqueta que lleva con total naturalidad pese a los riesgos que arrastran hoy las redes sociales.

    Daniel Carbonell Heras (Barcelona, 1972) lleva 44 años en la piel de Macaco, tantos como los que lleva comprometido con la defensa del medio ambiente a través de canciones que no se escriben al dictado.

    –Porque sus letras no son teledirigidas.

    –Hago siempre lo que me pide el cuerpo, variaciones de lo que soy porque trabajo siempre sin ninguna premisa. No hago canciones para gustar a nadie, me tiene que gustar a mi. El ‘patrón Marley’ y los reyes del reggae y de la rumba son mi gran influencia, son como los abuelos, y luego los mezclo con otros elementos. Pero para mi es como la anécdota, la ropa con la que visto esa canción.

    –¿Se escriben ahora muchas canciones para la radio?

    –No estoy de acuerdo. Hay muchísima gente haciendo cosas muy interesantes y funcionando muy bien que ya no suenan en los grandes medios. Yo mismo no crecí por la radio. No sonaba en los grandes medios durante quince años, parecía como que no me querían, y poco a poco a partir de ‘Puerto Presente’ empecé a sonar. Ahora mismo estaba escuchando un nuevo single de Damian Marley y me ha encantado.

    –Las nuevas tecnologías, ¿ayudan más que perjudican?

    –Es un medio, pero lo que importa es el contenido. Antes se hacía de otra manera y ahora el boca-oído es por whatsapp o por twitter.

    –¿No nos estamos volviendo locos con tanta red social?

    –Es hacernos crítica sobre nosotros mismos, pero las máquinas están ahí y depende de cómo las utilicemos. Hay una parte buenísima, igual que fue la televisión en su momento y dentro de unos años los hijos de nuestros hijos tendrán otras ventanas.

    –Lo que es inquebrantable es su compromiso..

    –Soy un activo medioambiental pero es una consecuencia de mis pasiones. Soy un amante del mar y de la montaña, y entonces me sale de una manera natural hablar de todas estas cosas. Está claro que en este disco el tema ‘Semillas’ ha tenido mucha polémica porque habla de los alimentos transgénicos, la conquista más grande del planeta subterránea por decirlo de alguna manera. Busco debate pero también hago canciones de amor.

    –Volviendo a los transgénicos, ¿aún se puede evitar o es una rueda imparable?

    –Lo que es importante es la información y que los campesinos pudieran realmente escoger. Una cosa es la industrialización y otra muy distinta las semillas impuestas por estas empresas que llegan a un acuerdo con el gobierno de turno, y eso te obliga a utilizar los fertilizantes que ellos dicen. Lo importante es que hubiera toda esa información y que luego cada uno pudiera escoger y meterse en el cuerpo lo que le diera la gana.

    –¿De qué se alimenta Macaco?

    –No es cuestión de eso. Yo también vivo en la carretera y como de todo.

    Lo que trato de decir es que las grandes farmacéuticas y empresas alimentarias nos tienen dominados. Que alguien esté enfermo es un gran negocio, y el principio de la medicina empieza por la alimentación. Y con esto no estoy diciendo que no sirvan los fármacos, a veces hay que tomarse una pastilla, claro que sí. Lo que estoy diciendo es que nos den el abanico de posibilidades y que la gente pueda escoger.

    –¿Sirven de algo las canciones protesta o caen en saco roto?

    –Claro que sí. Hay millones de ejemplos, sin necesidad de sacar un listado puedo citar ‘Seguiremos’, que sirvió para reflexionar y prestar más atención a la investigación del cáncer infantil. Hay quien dice que los artistas nos metemos en esto por publicidad, y sin embargo nos cuesta el doble meternos en estos líos. Es mucho más fácil hacer tres canciones de amor, me ahorraría muchos problemas.

    –Pero compensa menos...

    –Son cosas que salen de manera natural, pero como yo hay mucha más gente en esta defensa.

    –¿Quedan aún historias por tatuar?

    –¡Espero! Quedan todavía muchos sentimientos por transformar en canciones.

    –¿Hará un hueco el 25 de diciembre para votar?

    –Me da mucho coraje porque parecen niños. Están jugando con los egos como si fueran cantantes de hip-hop cuando deberían ponerse a trabajar para nosotros.