Los coches podrán acceder desde el lunes al aparcamiento de la Plaza Mayor de Valladolid

Aparcamiento de la Plaza Mayor de Valladolid./Rodrigo Jiménez
Aparcamiento de la Plaza Mayor de Valladolid. / Rodrigo Jiménez

El alcalde dice que los comerciantes saldrán ganando con los nuevos accesos, ya que las instalaciones funcionarán más días

EL NORTEValladolid

Dos mensajes lanzó ayer el alcalde, Óscar Puente. El primero: que el aparcamiento subterráneo que hay bajo la estatua del conde Ansúrez, en la Plaza Mayor, comenzará a prestar servicio de nuevo el próximo lunes (después de haberse anunciado su reapertura para marzo). El segundo: que los comerciantes «saldrán ganando» con el remozado aparcamiento, ya que al sacar los accesos de la Plaza Mayor (la entrada por la calle Manzana, la salida por Molinos), las instalaciones se podrán utilizar durante más días y no sufrirán los cortes a los que se veía obligado cada vez que había una cita en la Plaza Mayor (desde los conciertos de ferias al torneo de pádel). «No entiendo que el comercio piense que el Ayuntamiento no es su aliado, cuando este equipo de Gobierno apuesta por un modelo de ciudad que concibe el comercio de proximidad como un eje central del desarrollo de ciudad, como prioritario frente a coger el coche para ir a comprar a los centros comerciales».

«Tanto el comercio como la ciudad saldrán ganando con el nuevo aparcamiento», defendió Puente, quien recordó que, para la redacción final del proyecto «se atendió las peticiones del sector, para no perjudicarlos, al cambiar la salida prevista por la calle Pasión hacia Molinos, pese a tener un coste adicional importante», informa Efe. Las asociaciones de comerciantes de Valladolid han censurado el retraso en la finalización de los trabajos que, a su juicio, y por la eliminación de plazas de estacionamiento durante los últimos meses, han perjudicado a las tiendas del entorno de la Plaza Mayor.

Puente aseguró que, salvo ponerse «el mono y picar», ha hecho «de todo» para «tratar de acortar» los plazos de una obra que se ha demorado más de lo previsto en un primer momento. «Me hubiera gustado que se hubiese acabado al menos dos meses antes», dijo Puente, quien aseguró que la obra ya se ha concluido «en perfecto estado» y que Acciona, la empresa adjudicataria del contrato de construcción, ha comunicado ya el final de los trabajos, aunque a lo largo de esta semana realizará varias pruebas y revisiones antes de que el lunes pueda abrirse el aparcamiento al público.

La Junta de Gobierno que se celebrará mañana en el Ayuntamiento tiene previsto volver a poner «en vigor» el contrato de concesión a Aplaes para la explotación del aparcamiento, que ha estado «suspendido» durante el tiempo que han durado las obras (desde el pasado 22 de octubre, cuando se vació el estacionamiento, aunque los trabajos previos comenzaron el día 2 de ese mes). El concejal de Urbanismo, Manuel Saravia, aseguró a principios de julio que «si se determina que hay alguna responsabilidad de la empresa en el retraso, se sancionará, sin ninguna duda». «Uno de los elementos que se puntúan para conceder una obra es el plazo. Si se oferta un menor plazo del estipulado en el pliego de condiciones, eso da puntos para llevarse la obra y si luego te retrasas, debe haber una sanción», añadió, aunque recordó que parte de este retraso no es atribuible directamente a la constructora, que avaló la necesidad de una prórroga respecto a la fecha inicial de marzo. «El informe geotécnico no informaba de la poca consolidación del terreno en algunos puntos y eso obligó incluso a deshacer algo que ya estaba hecho. También hubo problemas con la aparición de tuberías e instalaciones que no estaban localizadas previamente», dijo Saravia. Ahora, el Ayuntamiento estudiará los motivos por los que se produjeron nuevos retrasos desde finales de mayo. El coste total de la obra ha rondado los 1,8 millones de euros.

La media de vehículos diarios que utilizan las dos plantas del estacionamiento en rotación se sitúa entre los 1.600 y los 1.800 coches (75 cada hora). Ese flujo de vehículos, con la finalización de las obras, desaparecerá de la explanada de la Plaza Mayor. El aparcamiento se excavó en 1971 con una planta. En 1997 se abrió el segundo sótano.