Aspaym abre en Valladolid el centro más grande de Castilla y León para tratar el ictus

Sala de fisioterapia y rehabilitación de las nuevas instalaciones de Ictia en el camino viejo de Simancas. /
Sala de fisioterapia y rehabilitación de las nuevas instalaciones de Ictia en el camino viejo de Simancas.

Ictia estrena instalaciones en 600 metros cuadrados y para acoger a más de doscientos enfermos

ANA SANTIAGO

El ictus puede ser producido por la oclusión de una arteria (ictus isquémico), o bien por la salida de sangre de un vaso (ictus hemorrágico). Por ello, es necesario que el paciente llegue lo antes posible a un hospital donde haya unidad de ictus o equipos para poder hacer las pruebas de imagen pertinentes que los diferencien y poner el tratamiento trombolítico en el caso del ictus isquémico que esté indicado.

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El primero en el ictus isquémico ha demostrado eficacia en los pacientes de menos de cuatro horas y media de evolución, consiguiendo reducir el número de pacientes con secuelas incapacitantes.

Esta atención de la fase aguda, cuando una persona sufre un accidente cerebrovascular, tiene una efectiva respuesta y recursos en el sistema sanitario público. Ante la sospecha de un ictus y al llamar al teléfono de emergencias 112 que es lo que hay que hacer siempre que se detecten posibles síntomas o acudir al Centro de Salud o Urgencias Hospitalarias donde (lo que se estime como más rápido) se activa un protocolo de actuación denominado Código Ictus con el objetivo de reducir el tiempo hasta el tratamiento médico adecuado y especializado. El Clínico es, en Valladolid, el hospital de referencia para el ictus. Los complejos de León, Burgos y Salamanca completan la cobertura autonómica con sus unidades.

Sin embargo, pese a esta preparación en cuanto ocurre el accidente, hay carencias. Salvo en casos

muy graves, desde los hospitales públicos solo llega la recomendación de hacer rehabilitación tanto física como cognitiva; pero apenas el recurso. Pero los ictus van en aumento hay cinco mil nuevos cada año en Castilla yLeón y las secuelas en ello coinciden neurólogos y otros especialistas deben tratarse de forma precoz porque los mejores resultados se obtienen en los primeros meses y es imprescindible someterse a las diferentes terapias hasta entre tres y seis meses como poco. Esta deficiencia, que además provoca mayores costes al sistema a medio y largo plazo porque provoca dependencia y servicios más costosos, es la principal denuncia que hace Ictia, la asociación de ictus y paresias de la organización Aspaym, según destaca su gerente Julio Herrero; aunque a la par anuncia el proyecto de Sacyl de abrir conciertos para este tratamiento con entidades privadas como se hace para técnicas de diagnóstico o cirugías.

Dos son los centros especializados en Valladolid para dar una respuesta integral a este problema, el citado Ictia de Aspaym, y el del Benito Menni desde su Unidad de Daño Cerebral.

Y es precisamente el aumento de demanda, la fuerte presión de un importante número de afectados a los que el viejo centro no podía dar respuestas, lo que ha hecho que Aspaym abra nuevas instalaciones y reorganizado su infraestructura. Así, Ictia, con toda su dotación de personal, aparataje, fisioterapia, programas de rehabilitación cognitiva y un largo etcétera que comenzó su andadura en Covaresa, en el centro que Aspaym tiene en la calle Treviño se ha trasladado al centro de Simancas. Este inmueble en Severo Ochoa que acogía los servicios centrales y el centro especial de empleo CETEO se ha transformado para dedicarse en exclusiva al tratamiento integral del ictus. De esta forma, Ictia pasa de disponer de 40 plazas a atender en la actualidad a 200 personas, cinco veces más y con capacidad para atender aún a más demanda. El espacio aún crece más, de 60 a 600 metros cuadrados .

Por su parte, el de Covaresa seguirá con su residencia y mantendrá el centro de rehabilitación pero centrado en la recuperación física y acogerá las oficinas administrativas y el citado centro de empleo.

Las nuevas instalaciones cuentan con un equipo de siete personas, multidisciplinar, entre fisioterapeutas, terapeuta ocupacional, neuropsicólogo, logopeda, celador y administrativo y ofrece un tratamiento integral que, según necesidades, cuesta entre 440 y 750 euros al mes. El centro, que también dispone de Unidad de Patología Infantil, prevé poner en marcha a principios de año un centro de día. La mayoría de los pacientes acuden de forma ambulatoria; pero hay casos y «es una demanda que ya tenemos», comenta Julio Herrero en que necesitan por razones laborales o de distancias que precisarían una cobertura horaria mayor.

Síntomas

El ictus es una de las principales causas de morbilidad y mortalidad. De hecho, es la primera causa en incapacidad y coste económico, cifrándolo en algunos estudios cerca del 3% y 4% del gasto sanitario en países desarrollados. En Castilla y León, el ictus ocasiona unas dos mil muertes anuales y cerca de cinco mil ingresos hospitalarios. La atención del ictus debe ser lo más rápida posible, cuanto antes se restablezca el flujo sanguíneo al cerebro, menos se dañará y será posible una mejor recuperación. Para ello, es necesario identificar los síntomas: dificultad en un lado de la cara al intentar moverla; diferencia en la movilidad de un brazo o pierna y dificultad para hablar, entre otros.