El Ayuntamiento limita los usos en el 76% del Pinar de Antequera para evitar su degradación

El pleno dará luz verde la próxima semana al plan de protección para las 979 hectáreas del pulmón verde

J. ASUAVALLADOLID.

Cinco años después de que se iniciara su elaboración, el pleno del Ayuntamiento de Valladolid dará luz verde, en el pleno de la próxima semana, al último trámite para el plan especial y de usos del Pinar de Antequera, unas directrices que necesitan de la aprobación definitiva de la Junta y que limitarán las actividades que se pueden realizar en las 979 hectáreas del pulmón verde de la capital. El objetivo es evitar la degradación de este rico paraje natural, que en los meses de verano llega a acoger hasta 23.000 visitas al día. El programa restringirá al máximo los usos en 743 hectáreas, lo que supone el 76% de la superficie total de esta joya declarada Zona Natural de Interés Especial por el Ejecutivo autonómico. Será esta área la que requerirá de una especial vigilancia por parte del Consistorio y la Junta.

El documento establece la división del Pinar de Antequera en cuatro zonas. La más sensible se sitúa en el sureste del paraje y abarca una superficie de 196 hectáreas. Engloba terrenos de alta calidad biológica o elementos bióticos más frágiles o representativos del hábitat. Consecuentemente, sólo se permitirán usos de mantenimiento forestal y actividades de recreo y educación ambiental guiadas a través de sendas habilitadas para tal fin.

Los técnicos que han redactado el plan han determinado otras 574 hectáreas como de uso limitado. Se trata de los grandes sectores pinariegos que se reparten de norte a sur y que son objeto de «uso recreativo difuso» como el senderismo. El documento establece la prohibición de instalaciones permanentes, así como el acceso de vehículos fuera de los caminos destinados a tal afecto. El objetivo es mantener las características ambientales del monte.

Las otras dos áreas son las que ofrecen más posibilidades de recreo. Así, la zona de uso compatible comprende 157 hectáreas. Por un lado, dos franjas de terreno que van desde la Cañada Real Merinera hasta el límite sur del Pinar; y la segunda la que forma la carretera CL-610 desde el cuartel Teniente Galiana hasta la rotonda de Puente Duero. Dentro de esta clasificación se incluye también el límite sur del Pinar hasta el Camino de Laguna de Duero, en la que entra la playa. Aquí sí se permitirá un «moderado desarrollo» de servicios de uso público para mejorar la calidad de las actividades de recreo de los visitantes.

Zona de recreo

Por último, el reparto de suelo sitúa en el norte del paraje -76 hectáreas en el entorno de las instalaciones deportivas de Renault, Círculo Campestre y campos de fútbol- la zona de uso general. Aquí la creación de nuevas infraestructuras encontrará pocas pegas, aunque deberán ser compatibles con las características del paraje.

Para todo el Pinar, el plan prohibe expresamente el vertido de residuos o desechos; la circulación de vehículos fuera de las pistas y caminos autorizados; cualquier actividad que implique riesgo de incendio como hogueras o barbacoas, con excepción de las que cuenten con autorización; la instalación de campamentos o tiendas de campaña; la introducción de especies o el abandono de animales; las prácticas de conducción; las actividades que perturben los periodos de cría; la caza... y así hasta 23 prescripciones, que deberá controlar tanto el Ayuntamiento como la Consejería de Medio Ambiente.

Y es que el Pinar de Antequera es una de las áreas del entorno de la capital con más diversidad de flora y fauna y este plan pretende preservarla y evitar su degradación. En las 949 hectáreas coexisten el pino piñonero, los encinares, el bosque de ribera (sauces, chopos, fresnos..) y el sotobosque con especies como el tomillo, cantueso, torvisco o berceo. Respecto a especies de fauna, se han catalogado hasta cincuenta entre micromamíferos, aves, reptiles o siete tipos de ciprínidos. «Para garantizar la cría y supervivencia dentro de este espacio se hace necesario regular el uso público intensivo, sobre todo en los sectores más frágiles», proponen los expertos.

Plan contra incendios

El documento establece una serie de recomendaciones cuyo objetivo es salvaguardar la riqueza de este pulmón de Valladolid. Entre ellas, destaca la importancia de contar con un plan de emergencia contra incendios específico para el Pinar, así como la colocación de la infraestructura necesaria para proceder a una extinción sin que los elementos -bocas y redes de riego- distorsionen el paisaje. Se establece, además, la necesidad de disminuir la densidad arbolada en el entorno del área de viviendas y se recoge la obligación de realizar controles exhaustivos de matorral en el límite de la zona residencial. En el mismo sentido, propone consolidar como áreas de cortafuegos la Cañada Real Merinera, la CL-610, la vía férrea y acotar con otra franja contra incendios de este a oeste la zona de reserva. Es en ésta última donde se concentra la mayor riqueza del hábitat.

Aunque el informe valora de forma positiva la limpieza del Pinar de Antequera, se hace especial hincapié en la necesidad de extremar la vigilancia sobre este aspecto con recogidas periódicas y colocación de recipientes allá donde sea necesario.

También se aboga por eliminar todas las construcciones sin uso público que salpican el paisaje y se propone que cuando haya que trazar nuevas líneas de transporte de energía o saneamiento o sustituir las actuales se busquen canales subterráneos con el fin de minimizar los impactos paisajísticos.

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