'Resurgir', un nombre reivindicativo tras el calvario carcelario del sargento Miguel Ángel Barbero

Miguel Ángel Barberoi (derecha), durante la festividad de la Virgen del Pilar. /Antonio Tanarro
Miguel Ángel Barberoi (derecha), durante la festividad de la Virgen del Pilar. / Antonio Tanarro

El responsable del Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga de la Guardia Civil de Segovia ha dirigido la operación que ha permitido desmantelar una banda de tráfico de droga y crimen organizado

César Blanco Elipe
CÉSAR BLANCO ELIPESegovia

'Resurgir', el nombre de la operación contra el tráfico de droga y el crimen organizado encabezada por la Guardia Civil de Segovia, que se ha saldado con veintitrés personas detenidas, dieciséis de ellas en Segovia y Madrid y las otras siete en la localidad burgalesa de Miranda de Ebro, donde además se ha logrado esclarecer el cruel asesinato de uno de integrantes de la banda, un hombre de unos 60 años, por parte de otros miembros de la organización, no es casualidad.

La persona que la ha dirigido es el sargento Miguel Ángel Barbero, responsable del Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga de la Guardia Civil de Segovia. Hace algo menos de un año volvió a su puesto tras sobreseerse todas las causas que pesaban contra él –tráfico de droga, pertenencia a banda criminal organizada, cohecho, revelación de secretos y omisión del deber de perseguir la delincuencia–. Antes pasó su calvario de cárcel en cárcel temiendo por su vida. El daño moral estaba hecho, como dijo entonces su abogada, quien opinó que Barbero fue víctima de un atestado «tendencioso» por parte de Asuntos Internos.

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El sargento, hijo de guardia civil -su hermano también está en el cuerpo- está vinculado profesionalmente a la provincia segoviana desde 1993. Estuvo 62 días en prisión provisional. Fue el tiempo que transcurrió desde su detención el 25 de mayo de 2017, cuando ingresó en el centro penitenciario de Valdemoro en cuyos calabozos pasó dos días, hasta el 25 de julio de ese mismo año, fecha en la que el sargento declaró de manera voluntaria tras el levantamiento del secreto procesal que trajo consigo la libertad con cargos.

La instrucción judicial acabó con el sobreseimiento definitivo de todas las causas que pesaban sobre el guardia civil. Entre medias, el sargento pasó por múltiples traslados. La abogada de Miguel Ángel Barbero pidió una indemnización al Ministerio de Justicia por «los daños morales» causados a su cliente.