La Academia recupera la verja centenaria del Taller de Precisión de Artillería de Madrid

El coronel Martínez Ferrer (i) junto a los generales Monforte y Moreno, al lado de la reja del internado de alumnos. /A.-de Torre
El coronel Martínez Ferrer (i) junto a los generales Monforte y Moreno, al lado de la reja del internado de alumnos. / A.-de Torre

La valla ha sido restaurada por un equipo de ingenieros militares y civiles

MIGUEL ÁNGEL LÓPEZSegovia

Muchas piezas se habían perdido; los restauradores han tenido que rehacer paso a paso la verja, eliminar la gruesa capa de pinturas superpuestas, soldar cada elemento de hierro fundido (no es fácil, no agarra bien la soldadura), forjar piezas nuevas, montarla por partes, colocarla en sus nuevos emplazamientos y pintarla. La Academia de Artillería vuelve a dar realce a este valioso elemento arquitectónico; la verja de hierro forjado que estuvo desde principios del siglo XX en la calle Raimundo Fernández Villaverde de Madrid, como cerramiento del edificio del Taller de Precisión y Centro Electrónico de Artillería (TPYCEA), está ahora en dos lugares del centro de enseñanza militar, en la entrada del Patio del Magnolio y en la del internado de alumnos.

Esta valla-reja tiene el carácter de bien mueble del patrimonio histórico español. De los cerca de 120 metros de longitud que tuvo en su emplazamiento en Madrid, en la Academia de Artillería han sido instalados alrededor de 85 entre los dos tramos. Los laboriosos trabajos de restauración, que ha llevado a cabo un equipo mixto de profesionales civiles y militares, han tenido un coste de 30.000 euros, aproximadamente, una cuantía muy pequeña para un elemento tan singular, ínfima si se considera su valor histórico y artístico y que hacerla nueva habría costado mucho más con los precios actuales. La verja forma ahora parte del patrimonio de la Academia, y podrá ser admirada en las visitas al centro, como indicó el coronel director, José María Martínez Ferrer.

El proceso para desmontar esta valla ya fue laborioso. Lo contó el general Manfredo Monforte, subdirector general de Sistemas Terrestres del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) y general de división del Cuerpo de Ingenieros Politécnicos del Ejército de Tierra. En su conferencia previa a la presentación comentó que cuando el Ministerio de Defensa vendió el solar del antiguo Taller de Precisión y Centro Electrónico de Artillería «la comunidad artillera no quisimos que se perdiera la valla, que tiene 104 años, pero el problema es que estaba hecha trozos». La habían cortado con radiales, porque pensaban que era para chatarra, y recuperarla ha supuesto «un gran esfuerzo».

En la cuna

La obra la ha realizado un equipo mixto de ingenieros militares y contratistas privados. El coronel director de la Academia de Artillería destacó que estas nuevas verjas podrán verlas quienes realicen las visitas libres al centro. Consideró «muy acertado» que se tomara la decisión de instalarlas en la Academia, donde quedan encuadradas en el inmueble como si hubieran estado siempre, porque «los artilleros fueron el germen de la constitución del cuerpo de ingenieros politécnicos en su rama de armamento», y ahora está «en la cuna» del arma de artillería.

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