un edificio pasado por agua

Las continuas goteras y los problemas de climatización deterioran la imagen de Lecrác como centro cultural

Un cubo para recoger agua en la sala de exposiciones de Lecrác./El Norte
Un cubo para recoger agua en la sala de exposiciones de Lecrác. / El Norte
JOSÉ MARÍA DÍAZPalencia

Setenta decibelios en la sala de estudios, como si tuvieses al lado una lavadora, de las viejas, centrifugando, cada vez que se enciende la calefacción, no es normal. Pero pasa. Que no se pueda subir por la escalera y se obligue a utilizar el ascensor, solo para un piso, no es normal, pero pasa. Que las lluvias conviertan la cubierta en piscinas, no es normal, pero pasa también. Y ahora, encima, dado que aquello que no se repara, empeora, hay que contemplar las exposiciones esquivando cubos. No porque se trate de una instalación artística de esas tan modernas que rompen con lo establecido, sino porque las goteras obligan a colocar baldes en diferentes puntos de la sala para evitar que el agua terminen inundando la sala. Y todo esto, sin contar con la situación en la que se encuentra la mitad cerrada del centro, la que en su día se cedió a la Policía Nacional para archivo histórico, que se tuvo que clausurar por las presiones de la oposición y que en la actualidad tiene el techo hundido.

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Y este -hay más deficiencias, pero resulta agotador reseñarlas todas- es el centro de referencia para la actividad cultural del Ayuntamiento de Palencia, el Lecrác, constituido en lo que un día fue la antigua Prisión Provincial. Una pobre imagen, desde luego, que se viene arrastrando desde su apertura y que, a pesar de que en el equipo de la Concejalía de Cultura son totalmente conscientes del problema, no parece tener visos de solución por el momento.

Esa solución ya tiene un precio. Alrededor de 300.000 euros, coste presupuestado por los técnicos municipales de Urbanismo, que han estudiado con deteninimiento todas esas deficiencias. Sin embargo, no hay ninguna previsión de intervención, puesto que el Ayuntamiento considera que este gasto debe asumirlo el Ministerio de Fomento, dado que fue este departamento estatal el que financió y contrató las obras para la rehabilitación de la antigua cárcel.

Pero el Ministero de Fomento no parece estar muy de acuerdo con esta posición del Ayuntamiento. De hecho, en su proyecto de presupuestos para este año, que está todavía sin aprobar, por lo que se trata de momento de una quimera, solo refleja una partida de 60.000 euros para la antigua cárcel, una cantidad muy inferior a la que se necesita, con lo que la solución permanece en un horizonte lejano.

Esto, genera continuas críticas de los grupos de la oposición política en el Ayuntamiento, sin olvidar tampoco, las continuas quejas de los usuarios o incluso de los mismos trabajadores del centro, que llegaron a remitir una denuncia a la Inspección de Trabajo, que obligó a aplicar algunas reparaciones de urgencia.

El grupo izquierdista Ganemos Palencia ha sido el último en emitir una crítica pública por esta situación, dada la antiestética presencia de los cubos para recoger el agua de las goteras en plena sala de exposiciones, precisamente durante la muestra pictórica del reconocido artista Félix de la Vega. Ganemos indicaba en su comunidado:

«El Centro Cultural de la antigua cárcel, con menos de cuatro años de vida, sigue confirmando que es «el crack (constante)» tal y como ya denunciábamos en noviembre de 2016 http://ganemospalencia.com/esta-casa-es-una-ruina-centro-cultural-de-la-antigua-carcel/

Bastantes de aquellos problemas no se han solucionado y además, hay que añadir las múltiples goteras principalmente en la sala de estudios y en la de exposiciones, tal y como atestiguan las fotos. Esos cubos repartidos por la sala podrían ser parte de una instalación de arte ultra vanguardista pero no, sencillamente son cubos recogiendo agua de las numerosas goteras que «acompañan» la exposición del pintor palentino Félix de la Vega.

Parece mentira que en una edificación reciente y tan costosa como ha sido la antigua cárcel, no se arreglen los desperfectos ni se exijan responsabilidades a la empresa que construyó semejante chapuza.

El centro cultural podría -y debería-ser un lugar básico para la cultura palentina, pero muy al contrario es un «centro de referencia» únicamente de cómo no se deben gestionar unas instalaciones públicas. La situación de este centro es una metáfora de cómo se plantea la cultura desde el Ayuntamiento».

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