Baja el precio de algunos tipos de pan al aplicarse la nueva ley del producto

Una mujer compra pan en una tahona. /S. G. R.
Una mujer compra pan en una tahona. / S. G. R.

La normativa recoge un descenso del 10 % al 4% en el IVA para variedades como la de integral 100% o el pan de salvado

Silvia G. Rojo
SILVIA G. ROJO

La nueva norma de calidad del pan que entró en vigor el pasado lunes trae entre sus novedades, la reducción del IVA del 10% al 4% en algunos productos, algo que sienta un «precedente» de fiscalidad positiva. Hasta ahora, era el pan común el que tributaba al 4% (la barra de pan diaria), pero con la nueva ley se amplía la definición y son muchos más los productos que se consideran de consumo habitual en los hogares, como son los panes integrales, los de otros cereales distintos al trigo y los elaborados con salvado y que verán reducida su parte impositiva. ¿Repercutirá esta medida en el precio final que paga el consumidor? La respuesta está clara: sí, o al menos debería.

Así lo entiende Pedro Santos, propietario de la panadería El horno de Peter, en Ciudad Rodrigo. En su negocio sí han bajado el precio del producto. «Baja el IVA y bajo el precio de los productos que se ven afectados. En nuestro caso, por ejemplo, la barra de pan integral 100% ha bajado cinco céntimos, en el caso de la pequeña, y siete, en el caso de la barra grande».

Izquierda Unida ha pedido al Gobierno que manifieste con «claridad» qué «mecanismos» piensa establecer «para asegurar que la reducción del IVA se traslada realmente al precio de estos alimentos». Según Miguel Ángel Santos, secretario de la Federación de Panaderías de Castilla y León, el tipo de IVA que soportaba este sector «no era lógico», por lo que aplaude la medida.

Por otra parte, esta nueva norma «garantizará a los consumidores la adquisición de productos de calidad perfectamente caracterizados y etiquetados». Al menos eso es lo que dice el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

Analizar la norma tiene su miga, pero hay cuestiones que son especialmente novedosas, como los requisitos para considerar que un pan es integral. Hasta la fecha, no se diferenciaban los panes elaborados con harinas blancas a las que se les añadía salvado de los que eran elaborados con harinas integrales, pero la nueva legislación contempla la denominación 'pan integral' exclusivamente para los fabricados al 100% con ese tipo de harina y si la cantidad es menor, se deberá especificar en el etiquetado.

Otro aspecto que delimita «muy claramente», según Miguel Ángel Santos, es la elaboración artesana del pan, en el que debe primar el factor humano para incluir esta mención en el etiquetado. Santos hace alusión a la mención 'pan de leña' que «muchas empresas lo ponían y no estaba elaborado en un horno de leña». La ley concreta la definición de masa madre, que se preserva a un tipo de elaboración que limita el uso de levaduras industriales, y se establecen los requisitos para utilizar la denominación de 'elaborado con masa madre'. Ese tipo de pan tienen un proceso de fermentación más lento que influye en sus características, entre ellas, una miga más uniforme.

Satisfacción

Miguel Ángel Santos se muestra satisfecho de que se haya promovido una nueva norma: «Hay mucho engaño al consumidor, ya era hora. Esperamos que sirva para proteger a las empresas con productos de calidad y que no vuelva a llevarnos a engaño en las bolsas o etiquetado».

Pedro Santos no se muestra contrario a la norma, pero asegura que ha creado «confusión entre los consumidores». Desde hace unos días, «me está tocando dar muchas explicaciones, hay clientes que te preguntan por el pan 100% integral cuando lo llevamos haciendo así desde siempre». Observa ciertos aspectos que, en su opinión, «favorecen a los panes de supermercado, porque ahora van a omitir algunos datos bajo la denominación de mejorante panario, sin especificar».

37 Kilos (concretamente 36,97) de pan ingiere de media cada castellano y leonés a lo largo del año.Es un consumo más alto que la media del país, que se sitúa en los 31,87 kilos por cabeza.