El monasterio de Carmelitas Descalzos de Medina tantea poner en marcha una hospedería

Imagen del espacio que podría ocupar la futura hospedería en el actual convento de los Padres Carmelitas Descalzos de Medina
Imagen del espacio que podría ocupar la futura hospedería en el actual convento de los Padres Carmelitas Descalzos de Medina / Fran Jiménez
  • La comunidad ha contactado con empresas dedicadas a la denominada hospedería conventual

La comunidad de los Padres Carmelitas Descalzos de Medina del Campo está manteniendo conversaciones con diversas empresas para conocer si es posible poner en marcha, en una de las partes del antiguo convento, una hospedería.

Por el momento, no habría nada cerrado, según explicó el prior de la orden, Francisco Oreja, quien confirmó las conversaciones para poder deshacerse de la mitad del inmueble.

«Es cierto que estemos mantenido conversaciones con algunas empresas, ya que la comunidad está interesada en sacar fruto al convento, un edificio de gran tamaño cuyos gastos son elevados y pensamos que puede tener otro rendimiento y otras posibilidades que serían beneficiosas para todos», explicó Oreja que, con mucha cautela, quiso dejar claro que «no hay nada cerrado por el momento y son conversaciones que estamos teniendo para ver cómo se puede organizar todo».

Los contactos, que se vienen desarrollando desde hace unos meses con empresas dedicadas a la denominada hospedería conventual, estarían en modo de espera, ya que «no tenemos nada cerrado, tan solo estamos valorando posibilidades y la de poder poner en marcha una hospedería en esta parte del convento que no se usa sería una muy buena solución».

Si este proyecto finalizara con la firma de un contrato de venta o cesión de la mitad del convento –no está definida la fórmula empresarial con la que se desarrollaría esta operación–, Medina del Campo contaría con la primera hospedería de estas características, que se sumaría a la oferta hotelera que tiene el municipio, mermada este mismo mes con el cierre de uno de los establecimientos del municipio.

Monjas misioneras

A pesar de que, poco a poco, el colegio de los Padres Carmelitas Descalzos (San Juan de la Cruz) ocupa espacios de la zona deshabitada del convento para darles nuevos usos, como salas de reuniones, los grandes pasillos repletos de habitaciones de los internos, bibliotecas y otras estancias están en desuso.

«Nosotros no tenemos el dinero suficiente para poder poner en marcha la hospedería y gestionarla, por lo que la mejor opción sería que una empresa gestionara la hospedería», aseguró Oreja.

La zona, en la que se podría desarrollar este proyecto, si la comunidad de frailes llegara a un acuerdo, serían la primera y segunda planta de todas las habitaciones y estancias que dan a la calle Almirante. En la actualidad, esta zona del convento tan solo tiene uso cuando los peregrinos del Camino de Santiago hacen parada en la Villa de las Ferias.

Hace algunos años, cuando las seis monjas carmelitas misioneras que habitaban esta zona abandonaron el convento, la comunidad decidió poner en marcha una especie de punto de descanso del camino. Los peregrinos, además de disponer de una sala común, también cuentan con siete habitaciones y dos baños.

Habitaciones usadas por los peregrinos

Habitaciones usadas por los peregrinos

«No es un albergue en sí y como tal es un punto de descanso del camino, que es utilizado por aquellos peregrinos que por cuestiones de tiempo no pueden concluir su ruta hasta el próximo albergue que si está incluida en las guías», comenta el prior, que no cuenta con cifras concretas de todos los caminantes que pasan al año.

«Durante el verano y la primavera pueden llegar a ser entre quince o veinte al mes, pero en invierno la cifra desciende mucho y podemos hablar como mucho de dos o tres».

Un nuevo atractivo

Por su parte, el Ayuntamiento, que conoce la disposición de la comunidad de los frailes carmelitas para poder vender o ceder esta parte del convento, comentó, en palabras del concejal de Turismo, José María Magro, que «sería un proyecto importante para el municipio, ya que si sale hacía delante se podría convertir en un nuevo recurso en materia turística».

Respecto a la posibilidad de que la administración local pudiera colaborar con este proyecto o con la comunidad (tabicar para separar el convento), el responsable municipal en la materia, puntualizó que «no descartamos nada y dependería del coste que tuviera».