El Norte de Castilla

«Que haya más recursos no conlleva que las agresiones desaparezcan»

Raquel Carracedo.
Raquel Carracedo. / R. OTAZO
  • Para la psicóloga Raquel Carracedo, que coordina las políticas de género de cinco ministerios, no se puede culpar a las víctimas

Durante años trabajó en la Junta de Castilla y León en temas relacionados con la violencia contra las mujeres. La psicóloga Raquel Carracedo (El Pego, Zamora) ocupa desde 2014 el puesto de responsable de la Unidad de Violencia sobre la Mujer en la Subdelegación del Gobierno en Valladolid.

–En el año 2005 se aprobó una ley para luchar contra las agresiones hacia las mujeres y continúan ocurriendo.

–En efecto, son conductas y actitudes que arrastramos. Una ley no puede cambiar una realidad social de un día para otro. Socialmente estas conductas y actitudes están asumidas por un sector de la población. De ahí los recursos que se destinan por las administraciones. El hecho de que haya más recursos no conlleva que las agresiones desaparezcan de la noche a la mañana, pero no podemos bajar la guardia.

–¿Cuál es la función de su Unidad?

–Coordinar todos los medios que tiene la Administración General del Estado. Son cinco los ministerios que están implicados, entre ellos los de Interior, Justicia, Sanidad, Hacienda y Empleo. Buscamos también fomentar los acuerdos entre todas las administraciones implicadas en esta temática.

–¿Con qué recursos cuentan?

–No tenemos una partida propia. En la unidades creadas en toda España, nos preocupamos en ver si esos medios se emplean bien para este fin.

–¿Cómo se encuentra la provincia de Valladolid en este sentido?

–En cuanto al Teléfono 016 se han contabilizado 787 llamadas en los nueve primeros meses de este año, mientras que en Castilla y León fueron 3.035. En Valladolid supone un descenso del 5,7% con respecto al mismo periodo del 2015.

–¿Qué reflexión saca respecto a que en la provincia vallisoletana en lo que va de año no se haya cometido ningún asesinato?

–Efectivamente, desde el 2014 no se ha producido ninguno. No hay una explicación de territorialidad por estas conductas machistas. Como tampoco se puede por el hecho de que sean la mayor parte mujeres nacionales, frente a las extranjeras.

–Los sindicatos policiales se quejan de que están desbordados por el seguimiento de las órdenes de protección.

–Este año hemos avanzado más, puesto que se ha firmado un acuerdo con la Policía Local para que sus agentes se integren en la protección. Ello significa un refuerzo sobre todo para Valladolid capital, que es donde más casos se denuncian. En el medio rural hay menos.

Celebración anual

–¿Sirve la celebración de una jornada como la de hoy para avanzar?

–Pienso que sí como labor de concienciación social. Todos los ciudadanos deberíamos estar atentos a aquellos indicadores o indicios respecto a que una relación no es adecuada, y que pueda conducir a agresiones de género. Debemos atender a esas señales. La sociedad está recibiendo mucha información sobre estas conductas machistas, pero lo que tenemos que tener claro es que no se puede culpabilizar a las mujeres que lo sufren. Muchas personas se preguntan después de que salen a la luz estos casos cómo es posible que estas mujeres sigan aguantando en esa situación.

–¿Y por qué cree que sucede?

–Es complejo. Se quedan, aguantan, e incluso, en algunos casos, continúan queriendo a los maltratadores y conviviendo bajo el mismo techo. Es muy importante no culpabilizarlas, o al menos no juzgarlas.

–En ocasiones tras esta violencia hay un proceso de separación matrimonial. ¿Las autoridades judiciales hacen todo lo posible para no alargar los procedimientos?

–Cuando existe una situación de riesgo actúan y el agresor nunca está conviviendo con la víctima puesto que se impone una orden de alejamiento. Hemos comprobado que cuando una mujer decide romper la convivencia sí que se produce un riesgo real y, por ello, los jueces intervienen rápidamente. Claro que para que se produzca esta circunstancia de prevención hay que denunciar, y no mirar para otro lado.