El Norte de Castilla

La asociación de esclerosis múltiple demanda unas nuevas instalaciones

Una de las socias, en terapia cognitiva
Una de las socias, en terapia cognitiva / Ramón Alonso
  • Emplea a siete personas y cuenta con 319 socios, unos números que hacen que su actual sede se le quede pequeña

Hay que retroceder hasta 1995 para encontrar el origen de la Asociación Vallisoletana de Esclerosis Múltiple (AVEM). Un grupo de afectados y sus familiares decidieron ponerla en marcha para dar respuesta a las necesidades que les originaba la enfermedad.

Continuas transformaciones van dando forma a una agrupación que, en 2006, profesionaliza todos sus servicios y, en 2009, es declarada entidad de utilidad pública.

En la actualidad, cuenta con 319 socios y siete empleados: tres fisioterapeutas (uno de los cuales es, además, terapeuta ocupacional), dos educadores sociales, una psicóloga y una trabajadora social. Un presupuesto, financiado tanto por Administraciones públicas como por entidades privadas, que este año ha rondado los 120.000 euros.

Ofrece servicios tanto a los pacientes como a sus familiares en tres grandes áreas: fisioterapéutica; psicológica y cognitiva; y social. Prevención, tratamiento y rehabilitación son sus tres pilares, que cuentan con múltiples actividades con una meta: la autonomía personal.

Están creciendo de tal modo que sus instalaciones (un gimnasio, una sala y dos despachos) se les quedan pequeñas. Requieren unas más grandes al Ayuntamiento.