«En la vida imaginé poder actuar alguna vez en una película»

Concha Canal, en el patio exterior de la biblioteca del hogar de mayores de Aguilar.
Concha Canal, en el patio exterior de la biblioteca del hogar de mayores de Aguilar. / Nuria Estalayo

A sus 89 años, Concha Canal fue elegida en un ‘casting’ en el hogar de mayores de Aguilar para participar en el film ‘Con el viento’ de Meritxell Colell

NURIA ESTALAYOAguilar

Acaba de verse por primera vez en la gran pantalla a sus 89 años. Concha Canal Adán, palentina nacida en Mave, pedanía de Aguilar de Campoo, se desplazó el pasado 12 de agosto hasta la pradera de la pequeña localidad burgalesa de Villamartín de Villadiego, donde tuvo lugar gran parte del rodaje, para asistir al preestreno de la película ‘Con el viento’, primer largometraje de la directora catalana Meritxell Colell Aparicio.

Concha, muy conocida en el municipio aguilarense donde reside y ha vivido la mayor parte de su vida, es una de las protagonistas de la película junto con experimentadas actrices como Mónica García, Ana Fernández y Elena Martín Gimeno. Para la longeva aguilarense es su primera inmersión en el mundo del cine, y aunque al principio estaba asustada y dice «haber sufrido mucho», subraya que le ha supuesto «una experiencia maravillosa que me ha venido muy bien».

Según señala la directora de la película, Concha compartía muchas cosas con el personaje. «Ella sabe lo que es estar en soledad en una casa grande, haber perdido el marido, conoce bien el trabajo en el campo y siente un vínculo muy fuerte con sus raíces, la casa y la zona», explica Meritxell Colell, que confiesa que en un primer momento quería que su abuela interpretara el papel de Pilar, pero no pudo ser.

Tenía muy claro que quería trabajar con intérpretes no profesionales y que quien interpretara el papel de Pilar fuera alguien de la zona, que supiera trabajar el campo, hacer lumbre, que conociese las costumbres y que hubiera vivido toda su vida ahí. Tuvo encuentros con muchas mujeres de la comarca burgalesa de Odra-Pisuerga y del norte palentino, y finalmente se decantó por Concha Canal. «Me cautivó su expresividad y su gran capacidad empática», afirma la directora de la película ‘Con el viento’.

Todas las palabras de Meritxell Colell son de alabanzas para Concha. «Trabajar con ella fue magnífico. Lo que le pedía como directora era complejo: no tenía un guión y trabajábamos día a día, así que ella no tenía conocimiento de lo que íbamos a hacer hasta que no llegaba el día. Trabajábamos con pautas, situaciones y atmósferas, pero nunca con un diálogo ni una acción cerrada. Para los actores, esto supone un plus de tensión y mucha capacidad de improvisación. Concha no dejó de sorprendernos. Es una persona con mucha curiosidad, tenacidad y una gran capacidad de trabajo. Siempre podía hacer una toma más, siempre buscaba la perfección en lo que hacía. Fue maravilloso ver cómo aprendía a gran velocidad a medida que avanzaba el rodaje», agrega Colell, antes de dar paso a las respuestas de esta palentina que a sus 89 años se ha iniciado en el séptimo arte.

-¿Qué le impulsó a presentarse al casting?

–Me convencieron en el hogar, en el Centro de Día Para Personas Mayores de Aguilar, donde tuvo lugar el ‘casting’ hace dos años. Insistieron tanto que decidí presentarme. Creo que se presentaron más de veinte y me seleccionaron a mí.

-¿Y qué le pareció ser la elegida?

–Asustada un poco, porque no sabía qué tenía que hacer, pero aunque he sufrido mucho porque era sobre la muerte de mi marido y el mío había fallecido hacía poco, hacerlo me ha venido muy bien y ha sido una experiencia maravillosa.

-¿Qué ha sido lo mejor?

–Que he sido muy querida y me han apreciado muchísimo. Siempre estaban pendientes de mí y me cuidaban todo el tiempo. Y la relación con todos los de la película, mejor imposible.

-¿Y lo más difícil?

–Recordar a cada momento la muerte de mi propio marido Uco.

¿Qué cree que hubiera pensado él al verla actuar en el cine?

–Estaría loco de contento, porque los dos hemos trabajado haciendo teatro en el hogar. Y mis hijos están encantados de haber visto a su madre participando en una película.

-¿Imaginó alguna vez poder actuar en una película?

–En la vida. Me gusta el teatro, no el cine. Creo que no he ido más de dos veces en mi vida a ver una película.

-¿Y qué le pareció verse en la gran pantalla?

–Me parece una cosa muy especial. Aunque algunas escenas que me parecían bonitas no salen. Siempre que actuaba me decían que lo hacía de forma muy natural. Pero es muy diferente a hacer teatro, el cine es más pesado porque tienes que repetir la escena muchas veces. Y te graban todo: la voz, la respiración, los pasos…

-¿Qué es lo que más le ha gustado?

–Cuando me mandaban ir a coger patatas, a sembrar, o ir a las naves. Más que estar dentro de la casa con el muerto en la cama. También me gustaba cuando hacíamos las morcillas y jugábamos a la brisca, que siempre las ganaba porque no sabían jugar. Me daba vida y alegría.

-¿Estaría dispuesta a hacer otra película?

–Ahora ya sé lo que es el cine y ya soy muy mayor para repetir.

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