El Norte de Castilla

El orgullo de hablar español

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El hemiciclo del castillo de Fuensaldaña durante la conferencia de Alfredo Bonet. / G. VILLAMIL

  • José Antonio Pascual apela a la lírica de un idioma común que ha trascendido a dos continentes

Del comercio a la lengua para clausurar el congreso Valladolid, Tierra Capital del Español vino José Antonio Pascual. «Una lengua es algo sobre lo que creamos toda una estructura, la construcción del español la hemos hecho entre todos y entre todos elegiremos su futuro. La épica ha condicionado nuestra concepción de la lengua», advirtió Pascual.

Grimm o Menéndez Pidal interpretan la evolución de la lengua desde la épica, desde su relación con sus habitantes. «Ahora construimos el futuro del español sobre los quinientos y pico millones que hablamos o vamos a hablar el español. Os pido que pasemos de la épica a la lírica. La nuestra es una lengua confortables, nos sentimos bien con ella», dijo el académico.

«Hemos heredado una mala imagen nuestra, que tras la dictadura debemos justificarnos, explicarnos. He asistido a cómo los españoles se sienten anonadamos por la cultura vecina. Para nuestra lengua reclamo la lírica, es importante, no nos debe dar apuro hablar de ella y sentirnos encantado con nuestro pasado», afirmó el profesor. «Puse prólogo a un documento en Valpuesta y se ha utilizado para decir que yo defendí que el español nacía allí. Todo esto no merece la pena comentar y e explica porque todos queremos apropiarnos del lugar de nacimiento de nuestra lengua. Nace en todas partes y somos dueños todos», aclaró. «Es también un síntoma de que nuestra lengua empieza a ser valorada».

Pascual recordó que Velázquez o Cervantes, «nuestra lengua habla de ellos». Aclaró que una lengua para que pueda mantenerse debe tener una gramática, un diccionario y una norma ortográfica, y que se mantiene «a pesar del acento del solo. No nos inventamos nosotros, la norma está desde el siglo XIII, sin apenas cambios. Nuestra ventaja es una lengua que ha pasado por mil filtros. Lo que importa de una norma es que se acepte no que esté bien o mal planteada».

Esa ventaja «nos permite entendernos en buena parte del mundo. Es confortable coger un avión a América y entendernos. En el Instituto Cervantes de París usaba a Borges o Llosa como parte de nuestra cultura porque es así. Es una cualidad importante del español y eso no está en la naturaleza, no hemos creado, hemos sido pioneros en ello». Pascual hizo que todos los asistentes salieran más orgullosos de su lengua de lo que entraron.