Rafi Romero, la gran labor escondida

«No tienes tiempo de quedar; piensas: 'Cuando me vaya de aquí, ya no tendré ni amigos'»

Rafi Romero, concejala de Servicios Sociales. /Ramón Gómez
Rafi Romero, concejala de Servicios Sociales. / Ramón Gómez
Antonio G. Encinas
ANTONIO G. ENCINASValladolid

Lo de los horarios intempestivos lo traía puesto de casa. O mejor dicho, de su anterior función. «Vengo de Cruz Roja y mis horarios siempre se han adaptado a la gente, al voluntariado, y si tienes que tener una reunión a las ocho de la tarde, la tienes», explica Rafi Romero, la encargada de Servicios Sociales. Sin embargo, el día a día de la Concejalía supone, incluso, un desgaste mayor, aunque compense. «Es verdad que aquí no se descansa, pero el resto es un trabajo muy gratificante a pesar del cansancio, porque te da mucha riqueza conocer a personas distintas, que te plantean cosas distintas».

«Lo que más me está costando es que pierdes vinculación con los amigos, porque no tienes tiempo de quedar. Piensas ‘madre mía, cuando me vaya de aquí no me van a quedar amigos’», dice, aunque el hecho de guardar buena sintonía con el resto de concejales del equipo de Gobierno ayuda, al menos, a sobrellevar esa pérdida momentánea. «Hay afinidades personales, que no necesariamente coinciden con los temas que tratamos. Hay gente con la que te entiendes enseguida y otros con los que tienes que hablar más las cosas. Respeto mucho la trayectoria de la gente, somos un equipo con trayectoria personal, no se llegó aquí de la nada. El alcalde ha valorado eso. Y cuando nos hemos sentado, aunque tienes que adaptarte, sabía lo que tenía. En el caso del resto de compañeros, también. Eso nos ha facilitado las cosas».

«Somos un equipo con trayectoria personal, no se llegó aquí de la nada»

Y también con los que se encontraban dentro del Ayuntamiento, en servicios con los que Rafi Romero ya había trabajado desde el otro lado. «Con la gente del Ayuntamiento yo tenía mucha relación, porque Cruz Roja tenía muchos programas de teleasistencia, personas sin hogar, inmigrantes... Y así hasta para hacer equipos dentro te resulta más fácil porque ya conocías a la gente».

Durante una campaña contra el cáncer.
Durante una campaña contra el cáncer. / Foto cedida por el Grupo Municipal Socialista.

Por un lado, su área es de las quedan algo soterradas por la actividad de otras con más impacto en el paisaje, como Urbanismo o Movilidad. «La experiencia está siendo a nivel personal muy enriquecedora. Los contactos que tengo son muy de base, no estoy en las macronegociaciones, es más de calle, de estar, de conocer, dar respuesta. Y a veces se ve menos lo que estamos haciendo», admite Romero. Por otro lado, sin embargo, la edil de Servicios Sociales tiene la ventaja, que lo es en la arena política, de que piensa más en la política como instrumento que como objetivo vital. La vida te da la oportunidad de estar en un sitio en el que puedes tomar decisiones y cambiar el rumbo de las cosas, pero no puedes perder de vista de dónde vienes, porque vuelves. No me planteo a mi edad la política como un tema de futuro, sino como aprovechar estos cuatro años y si llegan otros cuatro, pues también».

En la campaña de la Asociación Española Contra el Cáncer.
En la campaña de la Asociación Española Contra el Cáncer.

Uno de los objetivos de este equipo de Gobierno desde su llegada ha sido aumentar la transparencia en la institución. Por eso, cada día, las agendas de los ediles con responsabilidad de gobierno se publican en la web del Ayuntamiento. Sin embargo, hay actos, en ocasiones, que no se publican. Y que tampoco se dejan ver en las redes sociales municipales. «Estuve con el alcalde en el centro ocupacional. No hay fotos porque quisimos verlos a ellos y a sus familias y disfrutar de ese rato. Estaban contentísimos, se habían puesto guapos, con el traje y corbata, y era una gozada verlos. Con todas esas cosas te vas a casa con una sonrisa», cuenta la edil. Admite que «no toda la agenda es pública», pero lo justifica en ocasiones como la de una visita al centro de mayores. «Nos parecía que era un acto de respeto tomarnos un chocolate con ello porque en la celebración de Navidad me preguntaron por el alcalde y le dije ‘oye, que te quieren ver’. Y en tres días, sin fotos, que la gente pueda acercarse, ver que eres una persona normal que viene a pasar un rato con ellos y puedan decirte lo que necesitan. Y eso es bonito también».

«Pasan meses hasta que puedes hacer algo y eso es comprensible por parte de la gente que tiene una necesidad»

El lunar en esta experiencia lo pone el hecho de que, a veces, solucionar las cosas es más complejo de lo que requieren situaciones que son urgentes por sí mismas. «A veces te encuentras que esperan más que lo que tú puedes dar. Las administraciones son muy lentas. Iniciar un expediente, informes de jurídico, de Secretaría, de Intervención... Pasan meses hasta que puedes hacer algo y eso es poco comprensible por parte de la gente que tiene una necesidad. Se ha ganado en transparencia, no puedes tomar decisiones a dedo, debes ajustarte a derecho, a una normativa y a un procedimiento, pero tendríamos que hacerlo más ágil, porque la vida ya no es eso. En poco tiempo somos capaces de conocer las cosas pero no de dar respuesta», se lamenta Rafi Romero.

La edil subraya la «calidad humana» del equipo de Gobierno. «Aunque las organizaciones también tienen estructuras de poder, y tienes que hacer un cambio de perspectiva, de saber cuáles son los objetivos personales, los objetivos comunes, y mantener la frescura de las relaciones, saber disfrutar y reírte con los compañeros, aprovechar ratos para relajarnos y hablar de otras cosas».

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