Investigador de prestigio y apasionado del deporte

El nuevo rector estudió en el Instituto Zorrilla antes de cursar la Licenciatura en Ciencias Químicas en la Universidad de Valladolid

Antonio Largo en la carrera Ríos de Luz, donde presentó su candidatura./@largo_candidato
Antonio Largo en la carrera Ríos de Luz, donde presentó su candidatura. / @largo_candidato
Antonio G. Encinas
ANTONIO G. ENCINAS

Acababa de presentar de forma oficial su candidatura al Rectorado cuando se celebró la carrera Ríos de Luz. Y Antonio Largo (Valladolid, 1960), aficionado a trotar en compañía de los amigos, participó una vez más, quizá para sacarse de encima el estrés tremendo que produce una campaña electoral en la Universidad de Valladolid. Su equipo ha conseguido, a base de alternarse y escudriñar el calendario, compatibilizar la docencia con un maratón de visitas a todos los centros de la UVA. La afluencia a estos encuentros con los profesores, personal y estudiantes de las facultades le situó desde el primer momento en los mentideros, y pese al clásico hermetismo de la institución, como favorito a acceder a la segunda vuelta.

Largo Cabrerizo es catedrático de Química Física desde el año 2007. Para entonces habían pasado veinte años desde que se doctoró con una tesis que logró el Premio Extraordinario. Su carrera académica está llena de publicaciones e investigaciones de prestigio –más de 140 publicaciones– y hasta la fecha no había desempeñado ningún puesto de gestión en el organigrama de la UVA, según su propio currículum. «Esta es una candidatura académica», se han esforzado en repetir desde su equipo desde el primer día. «El equipo de Antonio Largo no incorporará, si gana, ningún vicerrector que haya formado parte de otros equipos rectorales», añadían.

«Su carrera académica está llena de publicaciones e investigaciones de prestigio –más de 140 publicaciones–»

Y es que durante la campaña se ha presentado el aspecto político como una de las claves en la elección. Frente a Daniel Miguel, que formó parte del equipo de Evaristo Abril, se presentaba una lista aupada, decían, por la gente de Marcos Sacristán, el anterior rector, justo quien había derrotado a Abril. Una candidatura, como la calificaban, más 'progresista'.

Esta contraposición no ha mellado la fuerza con la que Largo se ha presentado en esta campaña, respaldado en la primera vuelta por los estudiantes de forma mayoritaria y situándose a solo una centésima, en voto ponderado, del rector Daniel Miguel, lo que su equipo vivió ya como el preludio de un triunfo.

Largo está casado y con su esposa, Carmen, tiene tres hijos, Pablo, Mario y Antonio. Se define como un hombre de «costumbres familiares» y apasionado del deporte. Abonado del Real Valladolid desde hace muchos años, además de correr ha practicado voleibol y baloncesto. Curiosamente, es el único vallisoletano de nacimiento entre sus siete hermanos, ya que la familia tiene raíces sorianas. Su padre, Julio, se crió en Fuentestrún y su madre, Encarnación, en Olmillos, ambos municipios sorianos.

El nuevo rector estudió en el Instituto Zorrilla antes de cursar la Licenciatura en Ciencias Químicas en la Universidad de Valladolid. Tras dos estancias en el extranjero en IBM-Kingston (USA) y en la Universidad de Kent (Inglaterra), regresó a España y consiguió una plaza de profesor en la Universidad de Oviedo, donde permaneció seis años antes de regresar a Valladolid de forma definitiva.

El nuevo rector de la Universidad de Valladolid es, dicen quienes le conocen, «un docente vocacional», catedrático de Química Física y especialista en Química Computacional y Química Interestelar

El nuevo rector de la Universidad de Valladolid es, dicen quienes le conocen, «un docente vocacional», catedrático de Química Física y especialista en Química Computacional y Química Interestelar. Le definen como un hombre «afable y empático» que tendrá que enfrentarse al reto de llevar a cabo las doscientas propuestas incluidas en su programa en un momento en el que la UVA vive una encrucijada. Saneada económicamente, la institución está embarcada en un ambicioso plan de infraestructuras en tres de sus cuatro campus y sigue sin poder resolver –los límites gubernamentales continúan ejerciendo como cortapisa– el problema del envejecimiento de su plantilla, especialmente en Medicina. La merma de estudiantes de grado no se compensa con alumnos de máster y la docencia semipresencial y online aún no ha despegado, mientras otras universidades enfocan sus esfuerzos a captar nuevos alumnos en esas áreas. Antonio Largo incluso se ha comprometido a luchar por una rebaja de las tasas académicas, algo para lo que tendrá que contar con laConsejería de Educación, que es la que tiene las competencias en esa materia.

De entrada, anunció tras depositar ayer su voto, dedicará sus primeras horas a descansar tras una campaña agotadora, antes de empezar a cerrar su equipo rectoral.

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