Radares de tramo controlarán la velocidad en las peligrosas travesías de San Cristóbal y Mata de Cuéllar

Una de las protestas vecinales para exigir más seguridad. /M. Rico
Una de las protestas vecinales para exigir más seguridad. / M. Rico

Los vecinos venían solicitando desde hace varios meses más seguridad

MÓNICA RICOCuéllar

Las demandas de los vecinos de San Cristóbal y Mata de Cuéllar finalmente han sido escuchadas. Fomento instalará en ambas travesías sendos radares de tramo para aumentar la seguridad en estas zonas, donde el tráfico es intenso y en muchas ocasiones se circula por encima de los 50 kilómetros por hora, velocidad permitida. El riesgo que esto supone en una travesía que a lo largo de casi un kilómetro divide al pueblo en dos, llevó el pasado mes de septiembre a los vecinos de San Cristóbal de Cuéllar a hacer públicas sus reclamaciones, con un acto reivindicativo en el que salieron a la calle con pancartas en las que pedían medidas de seguridad, entre ellas la instalación de más bandas reductoras de velocidad, semáforos o paneles luminosos.

El accidente ocurrido en agosto, cuando un vecino de San Cristóbal de Cuéllar fue arrollado por un vehículo cuando sacaba el suyo de su cochera, fue el detonante de la concentración que tuvo lugar el pasado 7 de septiembre, y que reunió a unas 300 personas.

Tras un tiempo de silencio, el Servicio Territorial de Fomento de Segovia ha anunciado esta misma semana la instalación de dos radares de tramo en la zona, uno en la vía de San Cristóbal de Cuéllar a Vallelado y otro en la travesía de Mata de Cuéllar. De hecho, el equipo de conservación de carreteras del Servicio Territorial de Fomento ha comenzado ya a ejecutar las obras necesarias para la instalación, comenzando con el allanamiento del firme para continuar con la construcción de las plataformas de hormigón, para que posteriormente Tráfico proceda a la colocación de los citados radares. También se encargará de la instalación de la señalización informativa e indicativa necesaria.

Tras analizar el caso concreto de la vía autonómica CL-602 (Toro Cuéllar) y de estos puntos en concreto, en los que los vecinos reclamaban una mayor seguridad, se ha optado por adoptar esta solución, puesto que la posibilidad de instalar bandas reductoras en la calzada no era viable, debido a la intensidad media diaria de vehículos pesados que soporta la carretera, lo que, al parecer, de acuerdo con la normativa vigente, impide que se aplique esta medida. Así, en las próximas semanas ya estará lista la instalación de los radares de tramo previstos, unas infraestructuras que constan de dos cámaras de visión artificial infrarrojas situadas una al comienzo y otra al final de cada uno de los carriles del tramo que controlan.

Graban la matrícula

Estas cámaras graban la matrícula de los vehículos que pasan por el punto inicial y vuelven a captarlos cuando rebasan el punto final, momento en el que un ordenador calcula el tiempo que el vehículo ha tardado en recorrer la distancia controlada y su velocidad media. Cuando se detecta que la velocidad ha sido superior a la permitida, el sistema remite las fotografías de entrada y salida al Centro de Tratamiento de Denuncias Automatizadas de la Dirección General de Tráfico para que tramite la denuncia y se remita por correo al titular del vehículo, a fin de que identifique al conductor infractor.