El PSOE aprueba con la abstención de Cs un presupuesto de 65,2 millones para Segovia

Jesús García Zamora, concejal de Hacienda, en una initervención en el pleno./Antonio Tanarro
Jesús García Zamora, concejal de Hacienda, en una initervención en el pleno. / Antonio Tanarro

La campaña electoral se cuela en el debate del pleno del Ayuntamiento, con los reproches de la oposición al pacto entre socialistas y Ciudadanos

Miguel Ángel López
MIGUEL ÁNGEL LÓPEZSegovia

La votación del pleno confirmó lo previsto. El grupo socialista aprobó este lunes con sus doce votos y las dos abstenciones de Ciudadanos el presupuesto del Ayuntamiento de Segovia para este año. Lo previsto también era que los otros once votos, de Partido Popular, Centrados e Izquierda Unida, fueran en contra del proyecto, consensuado en las líneas generales por el equipo de Clara Luquero con María José García Orejana. Y el debate, con argumentos ya conocidos, no deparó apenas sorpresas y aportó algún tiente preelectoral. Solo al final hubo algo de tensión, cuando al cerrar el pleno la alcaldesa, que respondía a alusiones del PP sobre la Casa del Deporte, habló del «abandono» de la Junta en materia de infraestructuras deportivas, y la contestación en voz alta del popular José Luis Huertas supuso que Luquero le advirtiera de que lo desalojaría si insistía en hablar sin tener turno. No fue necesario y el presupuesto fue aprobado, con la cuantía anunciada de 6,25 millones de euros y con las inversiones para terminar el edificio CIDE del CAT y las de los presupuestos participativos como más destacadas.

Huertas expresó de viva voz una réplica para contestar a Luquero cuando esta, al aludir al rechazo de la oposición a su proyecto para alquilar un local para la Casa del Deporte (que había mencionado Javier Encinas) reprochó al PP que no lo apoyara, porque «votar en contra es dar la espalda a los 123 clubes que necesitan una sede». Encinas, portavoz popular en este pleno, había dicho que en cuatro años el equipo socialista no había sido capaz de buscar una sede para la Casa del Deporte, y había resumido para cerrar la posición de su grupo que el equipo socialista ha condicionado las inversiones en estos cuatro años de mandato por el pago de sentencias judiciales millonarias.

La sesión comenzó con un minuto de silencio en recuerdo de las víctimas de los atentados del 11 de marzo de 2004, y el tono de los portavoces fue casi tranquilo, solo con matices de campaña electoral al criticar el acuerdo entre socialistas y Ciudadanos que permite aprobar las cuentas anuales.

Primero fue el portavoz de IU, Ángel Galindo, quien subrayó que este acuerdo, similar al de 2018, ha hecho que los dos grupos hayan salido «en los medios durante meses», sin que hubiera hecho falta «tanto recorrido» para firmarlo, pues es para cumplir lo que no se cumplió el año pasado y es «un acuerdo de gobernabilidad porque tiene efectos más allá de las elecciones». Por eso, preguntó, «¿no les da reparo poner la inauguración del CAT en el acuerdo?». Según Galindo, este mandato ha estado marcado por las sentencias millonarias, que han perjudicado a los barrios y las inversiones, y estos presupuestos están «al servicio de Ciudadanos», mientras que el PSOE está «cada vez más alejado ideológicamente de IU».

El Partido Popular, como principal partido de la oposición, recalcó en sus críticas más lo que echa en falta en el presupuesto que su contenido, como los 4,9 millones de euros menos de ingresos, la ausencia de inversiones para el eje Daoíz-plaza de la Merced, el incumplimiento del plan plurianual de obras para los barrios, la mejora de suelo empresarial o que no se haya hecho nada en el teatro Cervantes, además de que «se mantiene el tasazo del agua», que ha subido en cinco años más del 54%, y la «oscuridad» sobre los compromisos de las empresas que vayan a instalarse en el CAT.

«No son los presupuestos que necesita la ciudad», destacó Encinas, a la vez que remarcó la «abultada fiscalidad» y que se destinan a inversiones reales 5,4 millones de euros, «la cifra más baja de todo el mandato». En una intervención posterior, reprochó a los socialistas que, al pactar con Cs, hubieran«ido al camino más corto», tras abandonar a «su socio natural» desde un punto de vista ideológico, Izquierda Unida.

Para Centrados en Segovia, según declaró su portavoz, Cosme Aranguren, los presupuestos hay «cosas chocantes» gastos de personal en 900.000 euros remanentes «que suponen un 13,3% de inejecución», lo que significaría que «hemos dejado de ejecutar cinco millones de euros, y eso no es una buena gestión». En su opinión, si se descarta del presupuesto lo que viene de otros ejercicios, quedarían para invertir 336.000 euros de inversiones reales, y por eso concluyó que «llevamos cuatro años sin ambición en la ciudad», porque estos presupuestos «no son inversores, no son ni mucho menos sociales y no son nada progresistas porque no son ambiciosos».

Defensa del acuerdo

Tampoco son los presupuestos de Ciudadanos, dijo su portavoz, y por eso lo que hicieron sus dos concejalas fue abstenerse. García Orejana, sin embargo, defendió su acuerdo con el equipo de Luquero porque «consideramos que es mejor tener presupuestos que no tenerlos» y subrayó, con ironía, que «el PP estará tan contento de que los tengamos», aunque «con ocho concejales no han hecho muchas aportaciones en este mandato». La portavoz de Cs manifestó que no es un acuerdo de gobernabilidad, como demuestra el hecho de que «hemos votado muchas veces en contra del equipo de gobierno» y reconoció que ha tenido diferencias con la alcaldesa –la oposición le recordó que llegó a decir hace unos meses que no era creíble– porque no iba cumpliendo los puntos del acuerdo de 2018, pero «esta vez se va a ejecutar» porque «tenemos el compromiso que es público». Además, destacó que consideran necesario terminar el edificio CIDE como apuesta «de futuro» que será beneficiosa para Segovia.

Antes, la alcaldesa y el concejal de Hacienda reiteraron su agradecimiento a Ciudadanos por el «acto de responsabilidad política» que supone facilitar la aprobación del presupuesto, y Luquero, en la misma línea que el pasado jueves, abundó en que son unos presupuestos «con perspectiva de futuro, en una clara apuesta por la generación de empleo de calidad».

Luquero también subrayó que estas cuentas pueden ser consideradas como «los presupuestos más participativos de la historia de este Ayuntamiento», que permitirán «una notable mejora de los dos servicios públicos municipales más importantes», el nuevo de transporte urbano que entrará en funcionamiento el próximo 1 de abril, con «un gasto de 42,5 euros por habitante y año cuando la media autonómica es de 21,71 euros», y el servicio de recogida de residuos y limpieza viaria, que está en licitación.

También destacó la alcaldesa «el alto porcentaje destinado a los servicios públicos básicos», que supone un 45% del total en un capítulo en el que están la Policía Local, los bomberos, la Agrupación de Protección Civil y actuaciones en alcantarillado, abastecimiento agua, viviendas municipales o parques y jardines. Luquero precisó que, «para que se hagan una idea, en Segovia dedicaremos 565 euros por habitante a estos servicios públicos básicos cuando la media nacional es de 472 euros por habitante».

Antes de concluir con la afirmación de que estos presupuestos «van a permitir mejorar la calidad de vida de los ciudadanos», mencionó el capítulo de inversiones y remarcó que alcanza 5,7 millones de euros, cantidad a la que se sumarán los remanentes de tesorería que sean incorporados durante el ejercicio, y entre las partidas concretas destacó las obras de finalización del Centro de Innovación y Desarrollo Empresarial dotadas con casi 2.500.000 euros, «que suponen el mayor esfuerzo inversor en consonancia con las expectativas de futuro que generadas por la ubicación de empresas que ofrecerán oportunidades laborales a nuestros jóvenes».