Los papeles segovianos de adolfo suárez

El Archivo Histórico Provincial expone hasta el 10 de febrero varios documentos personales del expresidente, que fue gobernador civil de Segovia año y medio

Telegrama de agradecimiento a los funcionarios del Gobierno Civil./ Antonio de Torre
Telegrama de agradecimiento a los funcionarios del Gobierno Civil. / Antonio de Torre
Carlos Álvaro
CARLOS ÁLVAROSegovia

El general Franco estrechó la mano del joven gobernador civil.

–¿Cómo le va, Suárez?

–No sé qué decirle, Excelencia –respondió el gobernador.

Franco insistió:

–¿Qué quiere decir?

–Que no sé, Excelencia, si los segovianos se sienten ciudadanos de segunda.

–Me interesa mucho eso, me interesa mucho eso... Venga a verme.

Esta breve conversación, recogida por los biógrafos de Adolfo Suárez, tuvo lugar en el transcurso de una visita del jefe del Estado a la provincia de Segovia con motivo de la inauguración de un tramo de la vía férrea entre Madrid y Burgos. Suárez era entonces un político treintañero, pero tuvo el arrojo de decir al dictador lo que pensaba. Su reacción simboliza mejor que nada el compromiso que aquel gobernador civil que luego llegaría a ser presidente del Gobierno contrajo con Segovia durante el poco margen de tiempo que permaneció al frente de la provincia.

Adolfo Suárez llegó al Gobierno Civil de Segovia al final de la primavera de 1968 (fue nombrado el 31 de mayo), y en la sede de la plaza del Seminario (hoy de Adolfo Suárez) permaneció hasta el mes de noviembre de 1969 (cesó en el cargo el día 7), en que el Consejo de Ministros le designó director general de Radio Televisión Española. Pocos, pues, fueron los meses que pasó a la vera del Acueducto, pero intensos y trascendentes.

«No era un hombre especialmente brillante, no tenía una carrera profesional rutilante, pero cultivaba muy bien las relaciones públicas María Pía Senent, directora del archivo histórico

El Archivo Histórico Provincial expone estos días, en el marco de la actividad 'Tesoro oculto', el expediente personal de Suárez, así como el Registro General de Personal en el que están anotadas su toma de posesión y su cese. Son documentos poco conocidos que proceden del fondo documental del antiguo Gobierno Civil de la provincia. «En la vitrina está el libro de Registro de Personal, así como varios documentos correspondientes a su expediente, en los que aparecen, por ejemplo, la declaración de haberes y la nómina que percibía por desempeñar el cargo, 551.600 pesetas anuales... Hay una firma autógrafa suya, algunos recortes de la prensa de la época y una serie de documentos relacionados con esa capacidad para las relaciones públicas que él tenía», explica la directora del Archivo Histórico Provincia, María Pía Senent.

Un hombre cercano

La estancia de Suárez en Segovia fue muy positiva para su carrera política. Suárez conoció en ella al entonces príncipe de España, el futuro Juan Carlos I. Fue el 7 de enero de 1969. Don Juan Carlos había acudido con su esposa, la princesa Sofía, y sus cuñados los reyes de Grecia, Constantino y Ana María, y el gobernador fue invitado a almorzar con ellos en el Mesón de Cándido. Aquel encuentro, recogido por Carlos Abella en su biografía, inauguró una amistad duradera y fecunda, crucial para la historia de un país atormentado. Del almuerzo de Cándido ha quedado la anécdota del papelito que, al parecer, Suárez entregó al príncipe: una hoja de ruta garrapateada en el reverso de una comanda con los pasos a seguir para alcanzar una democracia plena.

Aurelio Delgado, exjefe de gabinete y cuñado de Adolfo Suárez, siempre negó la existencia del célebre papel, «entre otras cosas porque nadie ha logrado confirmarme su existencia y yo nunca lo he llegado a ver», decía Delgado, recientemente fallecido.

«Segovia supuso para Suárez y el príncipe Juan Carlos el comienzo de una fecunda amistad»

«Aparentemente, Segovia era una provincia de segundo orden, pero para Suárez encerraba una gran ventaja: la cercanía a Madrid. Además, su etapa de gobernador civil coincidió con una serie de acontecimientos que le permitieron dejarse ver: las visitas del príncipe, las celebraciones del 18 de julio en La Granja... Por otro lado, la tragedia de Los Ángeles de San Rafael le dio una perspectiva de hombre muy cercano, muy próximo a los ciudadanos», señala Senent.

Aquella tarde del 15 de junio de 1969 conoció el de Cebreros el lado amargo del cargo. Cincuenta y ocho personas perdieron la vida y ciento cuarenta y siete resultaron heridas al derrumbarse el nuevo restaurante del complejo promovido por Jesús Gil y Gil, justo en el momento en que más de quinientos comensales celebraban la novena convención de la cadena Spar. El gobernador llegó al lugar del siniestro acompañado de Abril Martorell y dio las primeras órdenes para la evacuación de los heridos. Incluso se remangó la camisa y colaboró en las tareas de desescombro.

«Es curioso, pero en esta documentación se refleja muy bien el carácter que Suárez demostrará luego como político. Él no era un hombre especialmente brillante, no tenía una carrera profesional rutilante, como Fraga Iribarne por ejemplo, pero cultivaba muy bien las relaciones públicas. Cuando le comunicaron el nombramiento como director general de Radio Televisión Española y el cese en las funciones de gobernador civil, se preocupó de despedirse, uno a uno, de todos los alcaldes de la provincia. Ahí está la lista de todas las personas a las que escribió. Contestar personalmente es algo que hacía muy a menudo y que, sin duda, contribuyó a su popularidad», añade la directora del Archivo Histórico Provincial.

Liderazgo

La documentación, en definitiva, recupera la figura de Adolfo Suárez, cuyo carácter y liderazgo quedaron patentes en esos acontecimientos vividos como gobernador civil. También coincidió su etapa segoviana con su definitivo ascenso político, aunque, en aquel momento, nadie hubiera apostado por un gobernador de una provincia poco poblada y escasamente industrializada.

La exposición de las piezas seleccionadas va a acompañada de un panel explicativo en el que el visitante encontrará información de esta figura clave de la Transición que, como presidente del Gobierno, nombrado ya en el verano de 1976, llevó a cabo la reforma del sistema político, liquidó las Cortes franquistas y legalizó los partidos, incluido el PCE. El 'Tesoro oculto' de Suárez puede visitarse en las dependencias del Archivo Histórico Provincial (Capuchinos Alta, 7) hasta el día 10 de febrero, de lunes a viernes, de 9:00 a 14:00 horas, y los lunes y los martes de 16:30 a 19:00 horas.