El Juan Bravo aplaude el espectáculo 'Lehman Trilogy'

El público aplaude en pie al fnal del representación./A. V.
El público aplaude en pie al fnal del representación. / A. V.

El público del teatro segoviano disfruta con la obra basada en la quiebra financiera de 2008

A. VÁZQUEZSegovia

'Baruj hashem', bendito sea, alabado sea el nombre de Sergio Peris-Mencheta, cuyo talento permitió el sábado a cerca de cinco centenares de personas que llenaron el teatro Juan Bravo de Segovia disfrutar de cada uno de los segundos de 'Lehman Trilogy', un espectáculo de alrededor de diez mil ochocientos. Es decir, de prácticamente tres horas. Y es importante recalcar este matiz; no está hecho el cuerpo de la gran mayoría de espectadores para aguantar un montaje escénico con el que entra en un teatro siendo sábado y sale con el reloj marcando el día siguiente. Bendito sea Peris-Mencheta y bienaventurados quienes, por sabiduría propia o por consejo ajeno obviaron las agujas y adquirieron sus entradas sin dudar un instante.

El tema atraía, desde luego; ¿a quién no le gusta entender por qué caen los gigantes? Cualquier persona de hoy en día, interesada por el mundo en el que vive, entienda o no de economía, recuerda cómo en 2008 los informativos de todo el mundo contaban que Lehman Brothers había caído. Que uno de los gigantes financieros quebraba, se rompía, anunciaba la bancarrota, confirmaba la miseria. Pero, ¿cómo había sucedido todo?

'Baruj hashem', bendito sea el día en que Sergio Peris-Mencheta asistió al montaje original de Stefano Massini, a quien alguno se preguntaba cuánto crédito hay que otorgar por la barbaridad que ha conseguido el director y actor español. ¿Hasta qué punto es mérito del italiano? ¿A partir de qué decisión de Peris-Mencheta la obra pasa a ser de arte?

Lo que se sabe seguro es que el sonido le pertenece al chico que se dio a conocer hace décadas en 'Al salir de clase' y que ahora es uno de los nombres más importantes del teatro español… Y ese sonido ya es demasiado. La versión española de 'Lehman Trilogy' se sostiene desde su escena inicial, y hasta la cuarta y final enumeración del rito funeral judío, sobre un ritmo trepidante, como el que llevan las máquinas de hacer dinero; tiras y tiras de billetes, unas detrás de otras, imprimiendo y cortando, imprimiendo y cortando. Así suena 'Lehman Trilogy', que tiene además en sus seis actores, Aitor Beltrán, Darío Paso, Litus, Leo Rivera y Ferrán González en imperceptible sustitución de Víctor Clavijo, a una banda de músicos de la palabra y también de los instrumentos.

Ellos seis consiguen que los personajes se multipliquen, que en escena entren niños, mujeres, hombres y ancianos. Que se cambien las corbatas por togas, se enciendan y se apaguen las luces, se inicien y se detengan las proyecciones, se hable en inglés, se cante en hebreo, se escuchen palabras en francés y en alemán, se toque el banjo y la batería.

Ellos seis incluso consiguen que los narradores se vayan dando paso unos a otros mientras los espectadores atienden con los oídos abiertos y los ojos sin pestañear cómo la historia que comienza en un negocio de telas y continúa en la compraventa de algodón, siga oliendo a carbón, circule por las vías del tren y golpee con hierro a las puertas del dinero. Del dinero. Del dinero… hasta llegar a sustituir los valores por los valores.

 

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