El Diego de Colmenares se queja del «desamparo» del alumnado con necesidades especiales

Fachada del colegio Diego de Colmenares, en Segovia./Antonio de Torre
Fachada del colegio Diego de Colmenares, en Segovia. / Antonio de Torre

Los padres recriminan a la Junta «los recortes» en el personal de apoyo para facilitar la inclusión de escolares con dificultades de aprendizaje

César Blanco Elipe
CÉSAR BLANCO ELIPESegovia

La Asociación de Madres y Padres (AMPA) del colegio Diego de Colmenares recrimina a la Administración regional «los recortes de personal» que padece el centro. La quejas de estas familias se suman a las proferidas a finales de septiembre, poco después del inicio del curso escolar, en el Fray Juan de la Cruz, la popular Aneja, por la reducción a la mitad de la plantilla de ayudantes técnicos educativos, profesionales que se dedican a atender al alumnado que presenta necesidades específicas.

Tres cuartas partes de lo mismo es lo que ocurre en el Diego de Colmenares, a tenor de las críticas de la asociación de padres. En este centro –relatan los portavoces de las familias– la asistencia en el área de educación especial cuenta con tres expertos. Por un lado, el profesor de Pedagogía Terapeútica, «quien facilita que el alumnado que recibe su apoyo puedan integrarse en la medida de sus posibilidades con el resto de estudiantes». En este caso, el colegio comparte este especialista con otro centro y «este curso nos han recortado las horas, pese a tener las mismas necesidades que en ejercicios anteriores, incluso más en comparación con otros colegios con la misma dotación de personal», lamentan las familias.

Además, está el docente dedicado a audición y lenguaje, quien se encarga de canalizar una mejor comunicación con el escolar que padecen dificultades. Durante anteriores cursos, esta figura también ha sido compartida por la comunidad del Diego de Colmenares con otro centro; pero este año la situación se ha agravado, ya que «tiene la jornada reducida».

Y en tercer lugar se encuentra el profesor de compensatoria, quien favorece la incorporación en la vida del colegio de los niños procedentes de otros países y que se topan para su inserción normal con el problema del idioma. La asociación de madres y padres explican que este cargo también es compartido. Sin embargo, al otro colegio se le ha dotado de «medio profesor, es decir, la mitad de un horario, y a nosotros nos dejan sin nadie».

Ratios «injustas»

A partir de esta situación, la asociación concluye que «de estos tres profesionales no tenemos a nadie a tiempo completo». A su vez, los padres advierten del aumento de alumnos que requieren de una atención especial, amén de los casos que se pueden detectar a lo largo del curso. Para las familias, estos estudiantes requieren «más dedicación y tiempo» por parte de los docentes especializados; pero a su juicio no está siendo así por parte de la Junta de Castilla y León.

La reivindicación del Diego de Colmenares cuenta con el respaldo de la Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos Antonio Machado de Segovia. Las voces críticas consideran que «no es justo» que la Administración regional base en las ratios sus decisiones de organización, ya que además «existen precedentes de aulas inclusivas en la provincia en las que la ratio no ha sido una excusa».

Asimismo, los padres reclaman a la Dirección Provincial de Educación que haga «un estudio de cada caso para determinar cómo cubrir las necesidades específicas y elegir las metodologías necesarias a aplicar, que implican más personal y más tiempo». La asociación recrimina a la Junta el hecho de «dejar desamparados a alumnos y a la comunidad educativa de su centro». Estos recortes provocan, además, «sobrecargas de trabajo» en el resto del personal, lo que deriva en «una peor atención y calidad de la enseñanza de los que más necesitan estos apoyos, dejando incluso algunos casos más leves sin atender por falta de medios adecuados».

La asociación acusa a la Administración regional de «no cumplir en la práctica» con su segundo plan de integración del alumnado con necesidades especiales al «recortar y compartir el personal mínimo necesario».