Los futbolistas que fueron leyenda en el Real Valladolid

Lesmes I, Gerardo Coque, Eusebio, Moya, Caminero, Amavisca y Peternac son algunos de los jugadores más destacados de la historia del club blanquivioleta

Alen Peternac, el máximo goleador en Primera División de la historia del Real Valladolid, celebra uno de los goles que anotó con la camiseta blanquivioleta./Ramón Gómez
Alen Peternac, el máximo goleador en Primera División de la historia del Real Valladolid, celebra uno de los goles que anotó con la camiseta blanquivioleta. / Ramón Gómez
El Norte
EL NORTEValladolid

Centenares de jugadores han pasado por el Real Valladolid desde que fue fundado en 1928. De ellos, algunos se convirtieron en auténticas leyendas del club blanquivioleta. Estas son sus historias.

Paco Lesmes (Lesmes I)

Matito, Lesmes I y Lesmes II en la temporada 1951-1952.
Matito, Lesmes I y Lesmes II en la temporada 1951-1952. / El Norte

Nombre: Paco Lesmes Bobed

Posición: Defensa

Lugar de nacimiento: Ceuta

Fecha de nacimiento: 4 de marzo de 1924

Francisco Lesmes Bobed, más conocido como Paco Lesmes o incluso como Lesmes I (ya que su hermano Rafael, alias Lesmes II, también vistió la camiseta blanquivioleta), fue una pieza clave en el conjunto pucelano en la década de los cincuenta. Natural de Ceuta, llegó al equipo del Real Valladolid con 25 años procedente del Granada. Paco llegó para quedarse. Tanto es así, que defendió los colores del Valladolid durante doce temporadas, hasta 1961.

Aquí se consolidó como uno de los mejores defensas centrales del país. Conquistó el césped del Viejo Zorrilla durante 279 partidos de Liga y marcó dos goles. En Copa, disputó 37 encuentros y anotó un tanto. Su indiscutible calidad le llevó a debutar con la selección española el 6 de enero de 1954, donde España arrolló a Turquía por 5-1.Un año más tarde jugaría su último partido como internacional (el 17 de marzo de 1955) ante Francia, donde España cayó por 1-2.

Lesmes I formó parte de una defensa de ensueño, conocida como “El muro del Pisuerga, junto con su hermano (Lesmes II), Matito y Saso, en la portería. Además, siendo ambos hermanos de Ceuta y Matito de Huelva, el trío fue bautizado como La zaga mora. Después de colgar las botas continuó vinculado al club durante muchos años.

El último acto público al que acudió fue el 11 de noviembre de 2003, cuando el presidente del Real Valladolid, Carlos Suárez, le impuso la insignia de oro y brillantes, dentro de los actos conmemorativos del 75 aniversario blanquivioleta. Falleció el 11 de agosto de 2005.

Gerardo Coque

Gerardo Coque en la temporada 1950-1951.
Gerardo Coque en la temporada 1950-1951. / El Norte

Nombre: Gerardo Coque Benavente

Posición: Centrocampista

Lugar de nacimiento: Valladolid

Fecha de nacimiento: 9 de marzo de 1928

Llegó al Valladolid cuando éste militaba en Tercera. Coque contaba sólo con 17 primaveras. Debutó con la elástica blanquivioleta ante el Baracaldo, en el estadio vizcaíno de Lasesarre, el 2 de junio del 46. El entrenador, Barrios, hizo debutar a la joven promesa vallisoletana. Éste fue el principio. Las dos siguientes campañas Coque y el Valladolid marcaron un hito en la historia del club, que pasó de Tercera a Primera en sólo dos temporadas.

Coque fue clave en la victoria (3-1) ante el Racing de Santander, que les dio el pasaporte a Segunda. El Real Murcia fue la siguiente víctima del equipo pucelano que, comandado por el joven Coque, hizo posible el sueño de una ciudad, Valladolid, de ver por primera vez a su equipo en la categoría reina. Lograron el ascenso goleando en casa: 5-3.

Coque siguió brillando con su juego y elegancia, a la par de sus goles. En la temporada 52-53 marcó 14 tantos que hicieron la boca agua al equipo del Manzanares. Poderoso caballero es Don Dinero. Tanto es así que la joya vallisoletana cambió la camiseta blanquivioleta por la rojiblanca. Nada pudo hacer un modesto como el Valladolid ante la oferta de un millón de pesetas.

Sólo dos temporadas más tarde hizo las maletas rumbo al Granada CF. Ocho goles en dos temporadas y una historia amorosa con una folclórica enturbiaron su trayectoria. Volvió al equipo que le vio crecer en la temporada 58-59, con el objetivo de empujar al Valladolid a Primera. A pesar de los pocos minutos de los que dispuso, ayudó al equipo a ascender. Cambió el Pisuerga por el Cantábrico y recaló en el Racing de Santander. Colgó las botas en la Cultural Leonesa en 1962.

Años más tarde entrenó al Europa Delicias, filial pucelano, y pasó al primer equipo en uno de los momentos más complicados del club, en la temporada 69-70 cuando el Valladolid luchaba por no descender a Tercera. Nada se pudo hacer. Fue sustituido por Héctor Martín en la siguiente temporada.

En total, Coque defendió los colores vallisoletanos durante nueve temporadas. Anotó 66 goles en Liga y 14 en Copa. Ha sido uno de los grandes del equipo blanquivioleta y fue el primer vallisoletano, y el primer jugador del Valladolid, en debutar con la selección española. Recibió la insignia de oro y brillantes del Real Valladolid en el 75º aniversario del club castellano. Falleció a los 78 años en Valladolid, en junio de 2006.

Eusebio

Eusebio Sacristán en 1980 con la camiseta del Real Valladolid.
Eusebio Sacristán en 1980 con la camiseta del Real Valladolid. / Cantalapiedra

Nombre: Eusebio Sacristán

Posición: Centrocampista

Lugar de nacimiento: La Seca

Fecha de nacimiento: 13 de abril de 1964

Altura: 170 centímetros

La historia del futbolista de La Seca es la de cómo un futbolista corriente en el aspecto físico puede convertirse en Campeón de Europa y ser, hasta la fecha, con 543 encuentros, el segundo jugador de campo que más partidos ha disputado en la historia de la Liga solo por detrás de Raúl González (550).

Eusebio debutó con la casaca blanquivioleta en la temporada 83-84, siendo artífice, además, esa misma temporada, del único título del Real Valladolid hasta la fecha, la Copa de la Liga conquistada tras vencer al Atlético de Madrid por 3-0 en la prórroga del partido de vuelta disputado en Zorrilla.

Centrocampista de excelente toque y visión de juego, Eusebio jugó en el Real Valladolid durante un total de nueve campañas divididas en dos etapas: de la temporada 83-84 a la 86-87 y de la 97-98 a la 01-02. El de La Seca pronto llamó la atención del entonces seleccionador, Miguel Muñoz, que le hizo debutar el 24 de septiembre de 1986 ante Grecia en El Molinón.

Sus grandes cualidades no pasaron desapercibidas para los grandes de la Liga y, tras un fugaz paso por el Atlético de Madrid, se comprometió con el Fútbol Club Barcelona. Allí, Eusebio se convirtió en fijo en los esquemas de Johan Cruyff, que le hizo jugar con asiduidad en las más diversas posiciones.

El paso de los años deterioró el proyecto de Cruyff y el centrocampista dejó de entrar en las alineaciones del preparador holandés. Entonces, Eusebio decidió emprender un viaje de retorno a Valladolid que tuvo una primera parada en Vigo, donde disputó dos campañas a un aceptable nivel en el Celta.

A su vuelta a Valladolid el centrocampista recuperó su posición y jerarquía en el campo y se convirtió en el jugador sobre el que giraba el juego del conjunto blanquivioleta. Su retirada de los terrenos de juego fue de las más emotivas de la historia de la Liga.

Tras unas campañas en el organigrama técnico de su querido Barcelona, emprendió una carrera en los banquillos que le ha llevado por el momento a Celta de Vigo, FC Barcelona B, Real Sociedad y Girona.

Moya

Gabriel Moya.
Gabriel Moya. / Henar Sastre

Nombre: Gabriel Moya

Posición: Delantero

Lugar de nacimiento: Alcalá

Fecha de nacimiento: 20 de marzo de 1966

Altura: 175 centímetros

El menudo delantero de Alcalá de Henares se hizo un nombre en el Real Valladolid. Moya vivió los mejores momentos del club blanquivioleta a finales de los años 80 y formó, junto a Fonseca, una delantera temible para todos los equipos que se enfrentaban al club blanquivioleta.

Experto en incordiar defensas, Moya se caracterizó por ser un punta rápido, eléctrico y muy difícil de marcar. Debutó con la selección española en Santa Cruz de Tenerife el 13 de diciembre de 1989 cuando aún militaba en el Real Valladolid.

Sus buenas actuaciones en el equipo blanquivioleta despertaron la atención del Atlético de Madrid, que en 1991 echó el resto por contratarle. Precisamente en la temporada de su debut como rojiblanco, Moya disputó su último encuentro como internacional.

Las estrellas rojiblancas le cerraron el paso cada vez más y emigró a Sevilla, donde, de la mano de Luis Aragonés (su gran mentor), recuperó un buen fútbol que se mantuvo en sus posteriores destinos en Valencia y Mallorca, pese a que por aquel entonces se vio obligado a retrasar su posición en el campo.

No obstante, el madrileño nunca llegó a consolidar todo el potencial que se le intuía en el club pucelano y que fue el que llamó la atención del entonces seleccionador nacional, Luis Suárez.

Caminero

Caminero celebra el gol que le anotó al Zaragoza con la camiseta del Real Valladolid en febrero de 2001.
Caminero celebra el gol que le anotó al Zaragoza con la camiseta del Real Valladolid en febrero de 2001. / G. Villamil

Nombre: José Luis Pérez Caminero

Posición: Defensa / Centrocampista

Lugar de nacimiento: Madrid

Fecha de nacimiento: 8 de noviembre de 1967

Altura: 187 centímetros

Caminero empezó jugando en las categorías inferiores del Real Madrid, donde llegó a jugar en el segundo equipo, el Real Madrid Castilla.

En 1989 ficha por el Real Valladolid. Con este equipo debuta en la Primera división de la liga española de fútbol el 8 de octubre de 1989 en el partido C. D. Logroñés 1-0 Real Valladolid.

Pronto consigue hacerse un hueco en el once titular y, pese al descenso del equipo a Segunda División en la temporada 91-92, Caminero se convierte en insustituible dentro del equipo pucelano. En la temporada siguiente el equipo queda segundo clasificado en la Segunda División y consigue retornar a la máxima categoría. Caminero es ya uno de los jugadores más importantes del panorama nacional y el Real Valladolid no puede retenerlo una temporada más.

Caminero se compromete con el Atlético de Madrid y, casi de inmediato, el 8 de septiembre de 1993, debuta con la selección española en el partido España 2-0 Chile. Son los mejores años de la carrera deportiva del madrileño que, incluso, estuvo a punto de fichar por el Fútbol Club Barcelona.

Parecía que los mejores días de Caminero habían pasado y decide retornar al Real Valladolid en 1998. Nada más lejos de la realidad, el madrileño brilla como en sus primeros años, eso sí, jugando en una posición más retrasada durante seis campañas más. En 2004, coincidiendo con el último descenso del equipo a Segunda División, Caminero decide colgar las botas.

Amavisca

Amavista conduce el balón durante un partido del Real Valladolid contra el Logroñés.
Amavista conduce el balón durante un partido del Real Valladolid contra el Logroñés. / Ramón Gómez

Nombre: José Emilio Amavisca

Posición: Centrocampista / Delantero

Lugar de nacimiento: Laredo

Fecha de nacimiento: 19 de junio de 1971

Altura: 182 cm

El cántabro Amavisca tuvo un debut precoz con la camiseta blanquivioleta. Fue en la temporada 89-90 en Balaídos, cuando el de Laredo apenas contaba con 19 años. Amavisca era una de las más firmes promesas del equipo pucelano, no en vano era habitual en las llamadas del combinado Sub-21, pero le costaba hacerse un hueco en el primer equipo del Real Valladolid.

Así, durante la campaña 91-92, Amavisca fue cedido a uno de los clubes punteros de la Segunda división, un Lleida que estaba acostumbrado a pelear los primeros puestos de la tabla año tras año. Su excepcional rendimiento, culminado con 14 goles en 36 encuentros, le abrió las puertas para su retorno a Valladolid.

El premio a su gran actuación en Lérida no sólo le permitió retornar al club blanquivioleta, sino que llamó la atención de Vicente Miera, que le convocó para el triunfante periplo de la selección en los Juegos Olímpicos de Barcelona. A su vuelta, la cruda realidad. A Amavisca le esperaba un equipo recién descendido con el que tendría que pelear por retornar, esta vez definitivamente, a la máxima categoría.

José Emilio se convirtió en pieza básica en los esquemas pucelanos e hizo que la pareja que formó con Alberto fuera temida por gran parte de las defensas de Primera División. El premio, su traspaso al Real Madrid. Muchos dudaban de que allí pudiera explotar todo lo que había mostrado en Valladolid.

Sin embargo, cuando todos pensaban que Amavisca iba a ser carne del equipo B, el cántabro sorprendió a propios y extraños ganándose un puesto fijo en el triunfador equipo de Jorge Valdano. Amavisca retrasó ligeramente su posición en el campo y tuvo una fructífera carrera con la selección española, siempre de la mano de Javier Clemente, desde su debut el 7 de septiembre de 1994 en Limassol ante Chipre.

Peternac

Alen Peternac, en el centro abrazado por Víctor en presencia de Harold Lozano.
Alen Peternac, en el centro abrazado por Víctor en presencia de Harold Lozano. / Ramón Gómez

Nombre: Alen Peternac

Posición: Delantero

Lugar de nacimiento: Zagreb

Fecha de nacimiento: 16 de enero de 1972

Altura: 185 cm

La historia de Alen Peternac es la de cómo pasar de ser un desconocido a estrella en sólo una temporada.

Alen llegó a la disciplina blanquivioleta en un momento convulso. El equipo pucelano se encontraba ante la disyuntiva de afrontar un descenso consumado en el terreno de juego en la campaña 1994-1995 o una permanencia, que finalmente consiguió, ganada en los despachos.

Tales dudas se hicieron patentes en materia de fichajes, donde los dirigentes vallisoletanos debían planificar el equipo sin saber si este iba a competir en Primera o en Segunda División. Así, tras darle muchas vueltas al mercado, llegó Peternac a Valladolid.

El inicio de temporada en la nueva liga de 22 equipos fue decepcionante y el equipo pronto cayó a las últimas posiciones de la tabla. La llegada de Cantatore y la explosión goleadora de Peternac en la segunda vuelta sacaron al equipo de los puestos de descenso. El esprint final del equipo fue sensacional y el del croata, aún mayor, pues consiguió un total de 23 goles (incluidos los 5 conseguidos en el Tartiere ante el Oviedo en el crucial 3-8) y despertó el interés de los principales clubes europeos.

La siguiente temporada no fue buena para Peternac en el aspecto goleador, pero Alen contribuyó, formando una dupla letal con Víctor, a la clasificación del equipo a la Copa de la UEFA.

Alen seguía copando el cariño de los pucelanos y continuó anotando con asiduidad las dos siguientes temporadas a medida que las relaciones con la directiva se enfriaron hasta el punto de dejar de contar para el equipo. Peternac se fue al Zaragoza y ya no volvió a ser el mismo jugador que brilló y encandiló a orillas del Pisuerga.