Concha Velasco: «Mi hijo es muy exigente, no me deja saltar ni una coma del guion»

Concha Velasco, tras recibir este año la Medalla de Oro de la Ciudad de Valladolid en el Teatro Calderón. /Henar Sastre
Concha Velasco, tras recibir este año la Medalla de Oro de la Ciudad de Valladolid en el Teatro Calderón. / Henar Sastre

La gran dama de la escena interpreta a Lucrecia Conti en la obra, dirigida y producida por su hijo Manuel y que llega hoy y mañana al Ortega

NURIA SASTREPalencia

La icónica 'chica de la Cruz Roja', la magistral Santa Teresa de Jesús, una de las grandes damas del cine, la televisión y la escena española, la vallisoletana Concha Velasco, se retira de las tablas con la obra 'El Funeral', dirigida y producida por su hijo Manuel, después de 64 años de profesión e incontables premios, honores y distinciones. En Palencia, los admiradores de ConchaVelasco, que interpreta el papel de Lucrecia Conti en 'El funeral', tienen hoy (20:30 horas) y mañana (19:00 horas) las últimas opciones de despedirse de la actriz en el teatro Ortega.

La interpretación para usted es como una atracción fatal. Anuncia su retirada, pero no puede irse porque el público no quiere que se vaya nunca...

–En realidad no anuncié mi retirada. Lo que pasa es que, con el estreno de 'El Funeral' en el teatro Calderón de Valladolid, que es la tercera vez que inicio una obra en este teatro, me vine abajo y pensé que era buena idea terminar mi carrera con esta obra. Estoy contenta, porque 'El Funeral' está teniendo mucho éxito. Mi papel no tiene nada que ver conmigo y es algo que me encanta, porque me gusta cambiar de género.

Tampoco lo hace porque le quede algo por demostrar, dada su prolija trayectoria...

–Con 'El Funeral', todavía queda mucho que ver de Concha Velasco. Aún tenemos que estrenar en Madrid, que será en octubre, y luego tenemos una segunda gira. Mientras el teatro se llene, pienso seguir con la obra, porque me lo paso muy bien. Le dije a mi hijo Manuel que me escribiese una muy divertida para cambiar y porque me apetecía algo diferente, que no tuviese nada que ver conmigo y con otros papeles, ya que antes actué en 'La Reina Juana'. Además, el teatro es mi pasión y pude comenzar mi carrera como bailarina a los 10 años.

Estar a las órdenes de su hijo por primera vez ha motivado que se quede al menos los dos años de gira previstos para 'El Funeral'...

–Claro, todavía tenemos que continuar con esta gira hasta que estrenemos en La Latina, en Madrid, y el año que viene está previsto continuar con la gira. En realidad no lo llevo muy bien porque cada vez me gusta menos viajar, aunque me encantan todas las ciudades que visito y veo lo que han cambiado desde la última vez que estuve en ellas, pero casi no tengo tiempo para estar con mi nieto de 9 años. Eso es lo único que llevo mal, pero mi pasión es el teatro, el cine y la televisión.

Se despide con una obra que narra el funeral de una actriz. ¿No le ha resultado difícil, aunque sea una comedia gamberra fuera de lo normal?

–No, precisamente por eso. Narra la historia de una actriz fracasada a la que prácticamente nadie recuerda y le hubiera encantando hacer papeles en obras importantes como en 'El fantasma de la ópera' o 'Mary Poppins', pero que tiene mucho dinero. Sus nietas son muy codiciosas, entonces Lucrecia Conti les obliga a hacer un funeral por todo lo alto en un teatro si quieren recibir la herencia. Y de repente, aparezco como si fuera un fantasma.

En cuanto a su hijo, ¿quién manda más? Porque Concha debe ser mucha Concha...

–Manuel, por supuesto. A pesar de que sí he tenido la oportunidad de ser productora, nunca he dirigido una obra, y me parece que para hacer este trabajo hay que saber muy bien cómo se realiza, y mi hijo lo sabe hacer. Además es muy exigente, a veces es más exigente conmigo que con el resto porque no me deja saltarme ni una coma del guion. La única diferencia que tengo respecto a otros directores es que él me llama madre en lugar de llamarme Concha.

Trabaja con otros intérpretes en la obra, que se habrán hasta pegado por hacerse con un papel junto a usted...

–Trabajo con tres actores jóvenes que son maravillosos: Cristina Abad, a quien descubrió mi hijo en un corto que hizo; Clara Alvarado, una actriz espectacular, y Emmanuel Medina, que también descubrió Manuel y va a ser una gran sorpresa.

Uno de los afortunados fue Antonio Resines, pero por problemas de salud le ha tenido que relevar Jorge Sanz. ¿Qué tal se ha adaptado a un papel que estaba escrito para Resines?

–Se le adaptó un poquito el guion, ya que era un papel escrito para Resines, pero ha hecho un trabajo excepcional. Nos ha hecho un gran favor sustituyéndole. A partir de la actuación en Palencia, el papel de Resines lo hará Jordi Rebellón, que también estará magnífico.

¿Una actriz siempre se queda con algo de cada personaje? ¿O es un tópico y se olvida de a quién interpreta en cuanto baja del escenario?

–A mí todos me han dejado marca, porque soy muy estudiosa. Siempre intento aprender lo máximo posible de cada personaje para representarlo lo mejor que puedo.

¿Ha pensado en dirigir tras retirarse como actriz o ya quiere vivir como una abuela despreocupada?

–Ahora solo pienso en el presente, y el presente es 'El Funeral'. Lo que quiero es llenar los teatros con esta obra y que todos disfruten al igual que yo cuando estoy en el escenario.

Venir a Palencia, una ciudad tan cercana a la suya, ¿significa algo especial para usted?

–Me encanta Palencia. Hablamos de Valladolid, de Zamora, Salamanca... Pero Palencia es la 'Bella Desconocida'. Además, tengo a gran parte de mi familia materna viviendo en esta ciudad, y siento un gran apego hacia ella.

No se perderá un menú típico, una menestra, un lechazo... Confiese algún secreto de Palencia que guarde en sus recuerdos...

–El recuerdo más grande que tengo es que mi familia tiene una casa en Osorno, donde iba con mis abuelos y mi tía Tita. También confieso que me encanta actuar en Palencia o en Valladolid, porque el teatro se vuelve como si fuera mi casa, todas las butacas están llenas de familiares.

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