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Tres décadas del sándwich de pastrami más erótico

'Cuando Harry conoció a Sally' cumple treinta años con el orgasmo gastronómico de Meg Ryan como escena de culto en Manhattan

Sally (Meg Ryan) finge un orgasmo frente a Harry (Billy Crystal), mientras desgustan dos sandwiches de pastrami. /
Sally (Meg Ryan) finge un orgasmo frente a Harry (Billy Crystal), mientras desgustan dos sandwiches de pastrami.
Juan J. López
JUAN J. LÓPEZ

«Tomaré lo mismo que ella». Con esta frase Estelle Reiner, fallecida a la edad de 94 años en 2008, resumió el sentir de cientos de miles de mujeres que han contemplado durante tres décadas el orgasmo más gastronómico de la historia del cine.

Este 2019 se cumplen treinta años del estreno de 'Cuando Sally conoció a Harry', película que ha sobrevivido al paso del tiempo gracias a un guión entretenido y original -incluso en la actualidad- y por una escena que podría asemejarse a las carreras de cuádrigas de Ben Hur, el «Me llamo Máximo Décimo Meridio...», del gladiador más famoso; o el «Yo soy tu padre», de la saga de Star Wars.

Meg Ryan, durante la escena.
Meg Ryan, durante la escena.

El filme es conocido por la escena en la que Sally (Meg Ryan) y Harry (Billy Crystal) almuerzan en el restaurante Katz's Delicatessen, en Manhattan. Los dos degustan el sándwich de pastrami, un plato que ya era famoso en Nueva York antes de que se rodase la película.

De hecho, el director de la película, Rob Reiner y parte del equipo eran clientes habituales del Kat's, y después de pasar horas allí, decidieron rodar en el interior.

Sally y Harry, de vuelta a la escena, discuten sobre la incapacidad del hombre para reconocer cuándo una mujer está fingiendo un orgasmo. Meg Ryan defiende que los hombres no pueden descubrir la diferencia, algo a lo que se niega Billy Crystal.

En medio de la disputa, y entre bocado y bocado de pastrami -aunque no queda claro que ella lo coma-, Sally comienza a fingir un estrepitoso orgasmo sin preocuparse del resto del establecimiento.

La escena termina cuando Ryan regresa a su comida y una mujer cercana que casualmente la observa (Estelle Reiner) pide al camarero: «Tomaré lo mismo que ella».

Una visita obligada en Nueva York

El restaurante «Katz's Delicatessen» se ha convertido en un lugar de peregrinaje para los millones de turistas que visitan Nueva York cada año.

En el restaurante cuelga un cartel encima de la mesa donde se rodó la escena que dice: «Donde Harry conoció a Sally... ¡Esperamos que pidas lo que ella pidió!».(«Where Harry met Sally... hope you have what she had!»).

Además de la cinéfila historia del restaurante, el Kat's también se dio a conocer en la década de los cuarenta por uno de los eslóganes más conocidos por los estadounidenses. «Send a salami to your boy in the Army» («Envía un salami a tu chico en el ejército»). Durante la Segunda Guerra Mundial, tres de los hijos del propietario fueron enrolados para combatir en el frente y el restaurante se hizo famoso en Nueva York gracias a este mensaje, que en la actualidad aparece reproducido en el local e impreso en camisetas publicitarias.

El pastrami es una carne de ternera, normalmente elaborada con la falda o cortes similares, que se somete a un curado en salmuera y posteriormente se cocina ahumándola en caliente. La primera parte consiste en dejar la carne en una salmuera, durante unos cuantos días.

Sándwich de pastrami.
Sándwich de pastrami.

Después se seca, se le añaden algunas especias y se procede a su ahumado, normalmente de doce horas, proceso en el cual queda cocinada, pero conservando su color rojizo, de forma similar al 'roast beef' o al embutido británico llamado 'Corned Beef'.

Parece ser que esta chacina de carne tiene un origen en Rumanía y Hungría, de donde llegó a los Estados Unidos de la mano de emigrantes a mediados del siglo XIX. A buen seguro que ellos no se imaginaban que una comida que formaba su sustento se convertiría en un reclamo turístico-gastronómico de la considerada capital del mundo.

Que gracias a un orgasmo fingido y un eslogan con sello bélico millones de personas llegarían dos siglos después.