Pedro Iván Ramos y Beatriz González se dedican a la venta de equipamiento de interiores.
Pedro Iván Ramos y Beatriz González se dedican a la venta de equipamiento de interiores. / Laura Negro

Adaptar el modelo ‘Just in Time’ a la venta de productos de interiorismo

  • Beatriz González y Pedro Iván Ramos Gerentes de MOI

Un profundo conocimiento del sector, ilusión por tener su propio proyecto y la búsqueda por la mejora continua son las claves del éxito de los protagonistas de esta historia de emprendimiento. Ellos son Beatriz González y Pedro Iván Ramos, quienes han puesto en marcha la empresa MOI Interiorismo y Equipamiento SL, dedicada a la venta de equipamiento de interiores. Ella, diplomada en Turismo. Él, arquitecto. Se conocieron hace 12 años cuando comenzaron a trabajar juntos en una distribuidora de mobiliario de alta gama en Medina del Campo. Con la llegada de la crisis se dieron cuenta de que el mercado tenía otras necesidades y exigencias y que había que adaptarse a ellas. Compartían una idea muy clara de cómo satisfacer esas necesidades y querían hacerlo por ellos mismos, desde su propia empresa. Así que abandonaron sus respectivos puestos de trabajo para empezar a construir su sueño empresarial. «Conocíamos muy bien el sector y estábamos muy seguros de lo que queríamos montar, pero lo cierto es que no teníamos ninguna noción sobre la creación y gestión de una empresa», explica ella. Por ese motivo, decidieron participar en el programa formativo CREA del Ayuntamiento de Valladolid.

«Nos sirvió de gran ayuda en todos los sentidos, incluso para aumentar nuestra red de contactos. Durante la formación vimos muchos casos prácticos, los pasos para la creación de un nuevo negocio y la importancia de elaborar un buen plan de empresa», continúa. MOI Interiorismo es una distribuidora de productos de interiorismo, como pueden ser mobiliario, equipamiento de iluminación, complementos y también acabados. Además, son expertos en fotografía de arquitectura. Su especialidad es el equipamiento integral de construcciones de uso colectivo, lo que se denomina Canal Contract.

«Nuestros principales clientes son empresas y administraciones que suelen delegar las decisiones de compra en prescriptores, sobre todo arquitectos, a los que solemos asesorar de forma gratuita sobre las partidas que entran en sus proyectos. El mercado Contract es muy amplio, complejo y técnico», explica Pedro.

Venden mobiliario para despachos, butacas para auditorios, equipamiento de aulas, división de espacios con mamparas, cortinas y otros sistemas de oscurecimiento, soluciones de confort acústico y también mobiliario a medida. Entre sus clientes cuentan con varias bodegas, universidades, diputaciones, ayuntamientos, clínicas médicas y negocios de hostelería. «Siempre tratamos de que el equipamiento vaya acorde al edificio. Nuestro objetivo es hacer rentables y productivos los negocios, a través de la óptima elección de los elementos que forman parte del interiorismo», subrayan.

Han entrado de lleno en un sector que conocían muy bien y lo han hecho cambiando la forma tradicional de trabajar. No cuentan con una exposición de productos, lo que que han hecho ha sido adaptar el modelo ‘Just InTime’, muy utilizado en empresas productivas, con la intención de hacerse mucho más competitivos dentro de su sector.

Bajo pedido

Esta filosofía de gestión, que aboga por la llegada de los productos justo a tiempo para dar el servicio al cliente, les ha permitido grandes avances en materia de calidad, agilidad en las entregas y costes. «Es imposible disponer de una exposición que recoja todos los productos existentes en el mercado. La única manera de hacerlo es trabajando bajo pedido. Trabajamos muy de la mano del fabricante y si el cliente quiere ver el producto de primera mano, el fabricante nos envía muestras. Hemos tenido que vencer muchas dificultades y cambiar la mentalidad de los clientes, que estaban habituados a acudir a grandes exposiciones de mobiliario, con inmensas naves en las que al final… los diseños siempre se quedan desfasados. Nuestro novedoso sistema de trabajo, además, nos permite trabajar con cualquier proveedor del mercado», explica Beatriz.

Estos dos emprendedores han optado por externalizar determinados servicios profesionales de almacenamiento, montaje y ebanistería, de esta manera, ellos pueden dedicar todos sus esfuerzos a otras actividades clave para su negocio. «Ofrecemos al cliente lo que necesita y cuando lo necesita, y con profesionales especializados en cada tarea. Esto reduce tiempo, abarata costes y redunda en la calidad. No utilizamos el mismo montador para colocar una cortina que para montar una mesa. Trabajamos con los mejores eso nos hace ser muy competitivos», aseguran ambos.

Están satisfechos con la buena acogida en el mercado y afirman que aunque el cliente Contract es reacio al cambio, cuando se le convence de las ventajas, queda encantado y repite la compra. Recientemente han resultado finalistas de los premios de la Asociación Iniciativas Empresariales de Valladolid, lo que ha supuesto un gran revulsivo para ellos.

«Emprender es duro y difícil. Siempre tienes dudas, miedos… pero trabajar para uno mismo es lo mejor que hay. Sobre todo cuando tienes la satisfacción de tener el reconocimiento y apoyo de clientes y proveedores», aseguran.