El Norte de Castilla

«A los que calumnian hay que darles alpiste todas las mañanas»

Juan Manuel de Prada.
Juan Manuel de Prada. / Efe
  • Juan Manuel de Prada asegura ser una persona "muy calurosa afectuosa" y que la imagen contraria que se vende es de sus enemigos

–¿Es usted un irreverente a su manera?

–Irreverente contra los falsos prestigios, contra la mentira, contra la consagración de la inanidad y de la birria, pues sí. Irreverente contra los falsos ídolos de nuestro tiempo.

–¿Por qué cultiva la imagen de antimoderno? Parece sentirse a gusto en esa imagen.

–No es una imagen, sino una realidad. Cultivar una imagen sería si yo tratase de hacerme el modernillo, o el giliprogre, o el gafapasta, pero cuando uno simplemente se presenta como es no creo que esté cultivando una imagen, sino mostrando su verdad.

–Tal vez ofrece una imagen de hombre de corazón frío. ¿Es una imagen falsa?

–Esto es absolutamente falso. Yo, por el contrario, soy una persona muy calurosa y afectuosa. No. Creo que esto es una imagen que quizá tratan de dar mis enemigos. En modo alguno me considero una persona fría. Puedo ser un poco despistado, un poco atolondrado, pero en ningún caso frío. Tolo lo contrario. Quienes me conocen bien, lo saben.

–La calumnia es una forma de terrorismo moral. ¿La ha sufrido intensamente en carnes propias?

–Sí, yo he sido una persona muy calumniada, muy difamada, a lo largo de todos estos años. Pero sucede que llega un momento, cuando la calumnia ya alcanza a ser tan disparatada y asfixiante, que puede contribuir a la creación de una leyenda. Yo antes, cuando me enteraba de alguna calumnia dirigida contra mí, me enfadaba mucho. Pero ahora me he dado cuenta de que a los calumniadores hay que cuidarlos, como si fuesen un perrillo o un canario flauta. Hay que darles alpiste todas las mañanas para que construyan la leyenda de uno.