Las nuevas paradas de Miguel Íscar y la plaza de España de Valladolid confunden a taxistas y usuarios

La parada de Miguel Íscar, entre árboles. /J. S.
La parada de Miguel Íscar, entre árboles. / J. S.

Las marcas viales aún señalan la vieja parada del lado de la 'Bola del mundo' y los coches paran a los dos lados para recoger pasajeros

J. Sanz
J. SANZValladolid

La remodelación de las paradas de autobuses y taxis de la plaza de España, donde se ha suprimido la dársena para los vehículos de Auvasa y trasladado al lado opuesto (junto a la iglesia y la antigua Caja España) un par de huecos para los taxistas y siete plazas más a la calle Miguel Íscar, está provocando un cierto caos, y más de un enfrentamiento, entre los taxistas. Eso además de causar un cierto desconcierto entre los propios usuarios tanto en la plaza de España, donde se conservan las marcas viales de la parada suprimida –la mayoría de los chóferes paran ahora a los dos lados–, como en Miguel Íscar, donde la hilera de taxis está situada entre árboles y el primero de la fila se encuentra varios metros por delante, al borde mismo de la entrada al aparcamiento subterráneo de la plaza de Zorrilla (su plaza está aislada del resto de vehículos).

Las obras para eliminar la dársena y sacar el apeadero de autobuses a la calzada concluyeron el lunes y este viernes mismo se abrieron las nuevas paradas de taxis del lado de la iglesia de la plaza de España y en la calle Miguel Íscar (hacia Zorrilla). Los conflictos entre taxistas no tardaron en sucederse, sobre todo, en la plaza de España. «Desde la emisora nos han dicho que ahora mismo la única miniparada (dos plazas) está al lado contrario de la antigua, pero los compañeros continúan parando en la vieja sin respetar la fila y cogiendo usuarios», lamentaban al mediodía dos taxistas mientras veían volar clientes en el lado contrario.

Y atascos hasta López Gómez

Pero es que allí, en el hueco que se mete en la acera a continuación de la parada de autobuses (este espacio se reservará presumiblemente para carga y descarga) aún están las marcas viales con la leyenda 'TAXI'. Así que muchos conductores continúan parando allí y recogiendo clientes. Los reproches entre taxistas llevaron, incluso, a obligar a mediar a los policías locales, aunque los agentes poco pudieron reprochar a los taxistas que paraban en la vieja parada (del lado de la 'Bola del mundo'). «Lo cierto es que continúa señalizada como parada», reconocieron los policías.

Unos metros más adelante, al final de la calle Miguel Íscar, se abrió este viernes la nueva parada de taxis, como capacidad para siete u ocho coches. Allí el problema es que la fila inicial se encuentra entre árboles y el primer vehículo se encuentra parado varios metros por delante, separado por la acera y contenedores. «Los compañeros tienen que recordar a los usuarios que deben seguir unos metros para coger el primer taxi y a nosotros nos toca salir y entrar haciendo maniobras para aparcar (entre los árboles o hasta la primera plaza) cada vez que se mueve un coche», explicaron ayer los chóferes.

«Aquí ni Uber ni Cabify, con este Ayuntamiento nos hunden a todos», lamenta un taxista

Los taxistas, además, coincidieron en criticar la reducción de plazas «llevada a cabo en los últimos años en el centro –estiman que de más de un centenar se ha pasado a menos de cuarenta–» y los atascos que genera la nueva parada de autobuses en sentido a Miguel Íscar al cortar un carril de los dos de la plaza (llegan a colapsar López Gómez). «Aquí ni Uber ni Cabify, con este Ayuntamiento nos hunden a todos», criticó uno de los taxistas en plena discusión entre un grupo de chóferes.