Las pérdidas de objetos se triplican durante las fiestas de Valladolid y alcanzan las quince diarias

Una agente entrega una cartera con dinero y documentación en la oficina de Objetos Hallados./J. S.
Una agente entrega una cartera con dinero y documentación en la oficina de Objetos Hallados. / J. S.

Los agentes reciben en los últimos días llaves, peluches, móviles, gafas o carteras, que guardan durante seis meses antes de donarlas a una ONG

J. Sanz
J. SANZValladolid

Las aglomeraciones de las fiestas triplican las pérdidas de todo tipo de pertenencias por parte de los ciudadanos, que acaban en los estantes y cajones de la oficina de Objetos Hallados, situada en la Jefatura de la Policía Local de la avenida de Burgos, a la espera de que sus legítimos propietarios acudan a reclamarlas. «Estos días nos llegan más de quince objetos diarios, en su mayoría llaves, móviles y carteras, localizadas en las calles, taxis y autobuses urbanos, cuando lo habitual son cinco a lo sumo», explica el agente encargado de la recepción y archivo, por meses, de los distintos hallazgos, que se guardan allí durante seis meses antes de donarlos (cuando eso es posible) al Banco de Tiempo para realizar una subasta solidaria.

Una mujer busca sus llaves en el cajón.
Una mujer busca sus llaves en el cajón. / J. S.

Eso siempre que no se trate de objetos de valor, como joyas o dinero en efectivo -«hemos recibido carteras con hasta seiscientos euros...», apunta el policía-, que legalmente «deben conservarse durante dos años y que se entregan a la persona que las encuentra si, transcurrido este plazo, no aparece el propietario». Los propios agentes se encargan a diario de intentar encontrar a los dueños, sobre todo, cuando se trata de móviles y carteras. «Solemos cargar los teléfonos para que estén operativos por si reciben alguna llamada que nos permita identificar al propietario», apunta un agente que estos días, al margen de lo habitual, ha recibido desde peluches, chupetes o gafas hasta una bolsa con comida donada por una ONG (con leche de bebé y botes de conservas).

Cada objeto se documenta y se guarda con el pertinente parte policial, que recoge la fecha, el lugar y las circunstancias del hallazgo (incluida la persona que lo entrega). «Esos días vaciamos los estantes para dar cabida a todo lo que nos va llegando, sobre todo, de las calles del centro», reconoce un veterano agente que en los últimos años ha recibido literalmente «de todo», como 'sonotones' o dentaduras postizas e, incluso, una pierna ortopédica (un mito ya en la historia de la oficina policial de Objetos Hallados).

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