Cuando la ciudad esconde monstruos

La investigadora María Patiño-Díe define los «espacios del miedo» como esos lugares urbanos que las mujeres viven con un temor incluso inconsciente

Una mujer camina al atardecer por una calle de Chicago. /Julio Cortez-AP
Una mujer camina al atardecer por una calle de Chicago. / Julio Cortez-AP
Antonio G. Encinas
ANTONIO G. ENCINASValladolid

La ciudad se vive de forma diferente si se es hombre o mujer. María Patiño-Díe, ponente en TEDxValladolid 2015 e investigadora en antropología y arqueología, lo comprobó en su premiado ensayo 'Los espacios del miedo: espacios físicos y simbólicos'. Las mujeres a las que entrevistó comenzaban por negar que pudieran ser de ayuda. Ellas no se sentían amenazadas. Después, sin embargo, brotaba una realidad diferente que ni siquiera percibían de un modo consciente. «Ciertos comportamientos se repiten. A la hora, por ejemplo, de pensarse los recorridos. Las mujeres elegían unas calles y no otras, aunque el recorrido sea más largo, porque sabían que esa calle tendría más gente o estaría más iluminada, sobre todo por la noche. Son comportamientos que tenemos naturalizados y no nos damos cuenta de que los llevamos a cabo», explicaba Patiño-Díe.

En su tesis, esta investigadora hablaba sobre la construcción de los espacios del miedo en las ciudades. «Espacios del miedo físicos que se concretan en el imaginario, en lo simbólico. Los espacios del miedo físico se concretan en unas calles y no en otras, en unas plazas y no en otras, en parques, descampados, lugares aislados o solitarios de noche, con poca visibilidad, calles angostas, en las que tenemos la sensación de que no controlamos nuestro entorno», contaba en TEDxValladolid.

María Patiño-Díe, durante su intervención en TEDxValladolid 2015.
María Patiño-Díe, durante su intervención en TEDxValladolid 2015. / Nacho Carretero-TEDxValladolid

Ponía como ejemplo los espacios trampa, «porque son pasadizos, tienen rejas en soportales, nos da la sensación de que si algo ocurre no vamos a tener una fácil salida, no vamos a poder escapar. Influye que estén descuidados, sucios. Espacios simbólicos del miedo tienen que ver con la imagen que tenemos de ciertos espacios o de ciertas personas que los ocupan».

María Patiño-Díe abogaba por convertir estos espacios en lugares de convivencia real, aunque no parece sencillo, a tenor de sus investigaciones y de lo que ha se ha podido observar recientemente en Twitter con la etiqueta #cuéntalo. «Cuando hablamos de inseguridad, el espacio y el género están interconectados. Mujeres y hombres experimentamos y percibimos la ciudad de diferente manera y esto se extiende a la sensación de inseguridad. Y eso al fin y al cabo es un límite a la libertad, al derecho a moverte por la ciudad y ocupar los espacios».

En Valladolid también existen estos espacios del miedo. Una compañera pone un ejemplo. Caminar por el Camino de la Esperanza tras un concierto en el Lava le supuso una experiencia desasosegante, con el muro del ferrocarril convertido, a esas horas, en un amenazante obstáculo para una salida de emergencia.

¿Quieres contarnos cuáles son tus espacios del miedo y contribuir a convertir la ciudad en un lugar de convivencia real? Cuéntanoslos en el correo participa.nc@elnortedecastilla.es o en el whatsapp 682 745 186.