El pueblo gitano celebra su día en Valladolid y reclama igualdad de oportunidades

Varias personas lanzan pétalos de rosa al río Pisuerga, en Las Moreras, para conmemorar el Día Internacional del Pueblo Gitano./
Varias personas lanzan pétalos de rosa al río Pisuerga, en Las Moreras, para conmemorar el Día Internacional del Pueblo Gitano.

La Casa Consistorial acogió ayer por primera vez un acto institucional con motivo del 8 de abril en el que el alcalde instó a rechazar la intolerancia

LORENA SANCHOVALLADOLID

Fandangos de Huelva en el Salón de Recepciones del Ayuntamiento de Valladolid. Cante jondo en la voz de Estrella Marín y acordes flamencos en la guitarra de Antonio Salazar. En el balcón de la Casa Consistorial, una bandera azul y verde con la rueda gitana. Suenan palmas, sin compás, al ritmo unísono del aplauso. El que decenas de ciudadanos y ciudadanas tributan al manifiesto del escritor y periodista Manuel Rivas con motivo del Día Internacional del Pueblo Gitano. «La ignorancia que existe sobre la realidad del pueblo gitano y sobre su historia y su cultura es la verdadera causa de los prejuicios que, por desgracia, todavía condicionan la mentalidad de mucha gente». El párrafo se llevó la ovación, porque en el primer acto institucional que el Ayuntamiento organizó ayer en la Casa Consistorial de Valladolid con motivo del Día del Pueblo Gitano, se pusieron de manifiesto las desigualdades que aun sufren estos ciudadanos, también en Valladolid.

Ramón Salazar, presidente de la Federación de Asociaciones Gitanas de Castilla y León, entonó las reivindicaciones frente a una gran representación de los grupos municipales, encabezados por el alcalde, Óscar Puente. «No entendemos de colores, somos una asociación de servicio y ahí estamos en la lucha por la formación, la educación, la cultura, el trabajo y la convivencia», advirtió. Porque pese a que el avance en igualdad y no discriminación ha avanzado, Salazar sí entonó una petición de ayuda a las administraciones para que les den el mismo trato a la hora de solicitar una vivienda o un trabajo. «Nos exigen muchas veces papeles que saben que no podemos presentar», dijo.

El guante lo recogió el alcalde, Óscar Puente, quien instó a la sociedad a rechazar la intolerancia con respecto a un colectivo que es la minoría étnica más importante en la ciudad. En este sentido, y tras recordar que con este Día Internacional del Pueblo Gitano se pretende homenajear a los gitanos y gitanas que han sido objeto de discriminación a lo largo de la historia, «así como denunciar cualquier acto y actitud racista e intolerante hacia el colectivo gitano», el regidor reclamó reconocimiento de la ciudadanía a su identidad y legado cultural. No en vano, tras los dos fandangos que la cantaora Estrella Marín entonó el propio alcalde confesó que le habían sabido a poco.

En la jornada de este año, el lema de la campaña, tal y como incidió el alcalde, es que se dignifique el trato que se da al pueblo gitano en los medios de comunicación. Motivo por el que se proyectó el vídeo titulado TelebasuraNoesRealidad, en el que un grupo de gitanos y gitanas opinan sobre una serie de programas de televisión con los que no se identifican.

Como contraposición, el presidente de la Federación de Asociaciones Gitanas de Castilla y León señaló ayer que su reto es el de mejorar la convivencia de la comunidad de cada a la educación académica y al trabajo. «El esfuerzo es grande», señaló, a la vez que recordó que existen delegados en todos los barrios de Valladolid para que en el caso de que surja un conflicto, se pueda mediar con el Ayuntamiento «y que la cosa no vaya a más».

En este primer acto institucional celebrado en la Casa Consistorial, con el que se quiso «abrir el ayuntamiento una vez más a todos los ciudadanos de Valladolid», el alcalde confió en que se pusiera un granito de arena como estímulo para que sigan trabajando «juntos por esa igualdad a la que tenéis derecho», concluyó.

Junto a este acto, la celebración del Día Internacional del Pueblo Gitano contó a su vez con una ceremonia del río en el Puente de Poniente, en la bajada a las Moreras, donde tradicionalmente se lanzan pétalos de rosa para conmemorar el 8 de abril. Además, tanto la fachada principal de la Casa Consistorial como la Cúpula del Milenio se iluminaron con los colores de la bandera gitana, azul y verde, «del cielo y la tierra».