Zona Gamer: Ubisoft toma la medida al género de moda

Con el lanzamiento de 'The Division 2' el estudio francés demuestra su veteranía y experiencia en el campo de los juegos como servicio, ofreciendo de inicio una gran cantidad de contenido para los jugadores.

Imágenes del videojuego./
Imágenes del videojuego.
EDUARDO MARTÍN ESPALLARGAS

Ante la proliferación de los videojuegos como servicio, son muchos los estudios de renombre que se han querido sumar a un modelo de negocio, cuanto menos, apetitoso. Y lo es porque, en principio, son títulos con una prolongada vida útil, que ofrecen contenidos de manera continuada para mantener al juego vivo y a los jugadores, fieles. Dentro de este modelo hemos vivido recientemente lanzamientos como 'Destiny 2', de Bungie, o 'Anthem', obra de Bioware. Entre todos ellos, especialmente la saga de Bungie, han configurado lo que hoy conocemos como loot shooter, término con el que en la jerga se conoce a los videojuegos de disparos que incluyen un componente de rol basado en el progreso del personaje, al que surten de nuevo equipamiento como botín tras completar diferentes tareas.

Cuanto más complicada la misión, más suculento el botín. Un sistema tan sencillo como gratificante que busca premiar la inversión de horas en un videojuego. Ahora bien, no todas las experiencias en el terreno de los loot shooter han sido gratificantes. Conscientes de que destacar no es sencillo y son muchos los aspectos que pueden fallar, en Ubisoft han tirado de veteranía y experiencia para lanzar la secuela de 'The Division', una segunda parte que, entre sus principales virtudes, sabe recompensar al usuario en cantidad y calidad desde el principio.

El primer 'The Division' vio la luz en el año 2016 y fue toda una sorpresa para crítica y público. De aquella obra, que destacó principalmente por la apabullante recreación audiovisual de una Nueva York devastada por el colapso de la civilización y una propuesta especialmente adictiva, que invitaba al jugador a superar las misiones en solitario o acompañado, con zonas especialmente dedicadas al enfrentamiento (Zona Oscura), un generoso botín y una gran cantidad de contenido. Pilares que el estudio responsable ha sabido mantener para una secuela que amplía la experiencia con nuevas opciones mientras mantiene la esencia.

Ahora es el turno de un 'The Division 2' que, entre sus principales novedades, cambia de costa en EEUU para situar la acción en Washington DC. Ambos títulos comparten la ambientación distópica, fruto de un colapso de la sociedad que incluye el derrumbe de las redes de infraestructuras y los recursos vitales esenciales para el funcionamiento de cualquier estado. Esto ha dado pie a que mercenarios y delincuentes tomen el control en medio del caos. Pues bien, para solventar esta situación y, a fin de cuentas, mantener los pocos síntomas de civilización que restan, existe una unidad conocida como 'The Division', que como es lógico, regresa en esta secuela. Así explica Julian Gerighty, Director Creativo del juego, las diferencias entre el original y esta secuela: «mientras que The Division resaltaba la fragilidad de la sociedad, The Division 2 se centra en la protección de una sociedad que ha renacido. Como creadores, cuando concebimos mundos distópicos (mundos atormentados, completamente trasmutados del mundo en que vivimos en la actualidad), creo que inyectamos algo de esperanza. Esta esperanza toma forma en cada acción que realizan los jugadores como agentes de The Division». El videojuego no innova demasiado en este sentido, y el jugador vuelve a convertirse en un miembro de esta organización dispuesto a mantener a raya a los criminales.

Se agradecería en futuras entregas que, dado que la empresa madre de este videojuego es una de las compañías europeas más importantes del sector, se ubicase en Europa, por aquello de huir de los clichés palomiteros tan propios de Hollywood. Eso sí, el trabajo que han hecho con Washington a nivel técnico es digno de elogio.El equipo de desarrollo ha creado un mundo idéntico a la estructura de la ciudad real; desde el esquema de las carreteras y edificios, hasta la posición exacta de las farolas o los árboles de las calles. Según explican los propios desarrolladores, esto fue posible gracias a los datos públicos de los sistemas LIDAR (detección y medición lumínica) y GIS (Sistema de Información Geográfica), junto con un gran número de fotos de la ciudad. Hasta tal punto fue la inmersión que el equipo de desarrollo visitó la ciudad varias veces para sumergirse en ella e incluso se reunió con periodistas, policías, bomberos, empleados del Servicio de Parques Nacionales, arquitectos, artistas y muchas otras personas de diversos ámbitos.

El derroche técnico se deja notar, y se siente la mejora con respecto a la ciudad de Nueva York del original al verse una ciudad más llena de vida. No faltan, claro, los monumentos más importantes, como la Casa Blanca, el Capitolio, el Archivo Nacional o el monumento a Lincoln. Estas y otras conocidas localizaciones serán el escenario para que el jugador pueda cumplir su rol, el de restaurar el orden. En este sentido, el título no es demasiado imaginativo, y la trama principal se limita a no entorpecer demasiado la acción, ofreciendo contexto sobre la situación a través de mansajes de radio y cinemáticas esporádicamente. Por ello, para aquellos que busquen una experiencia mucho más narrativa, 'The Division 2' no es su videojuego.

Eso sí, su principal punto fuerte, el de la acción, lo cumple a la perfección, y es aquí donde sabe relucir especialmente. Sobre todo porque ofrece un sistema de juego mucho más táctico, basado en un completo sistema de equipamiento y habilidades para los personajes de los jugadores. Además, premia sobremanera el control estratégico de los enfrentamientos, y lo hace con una invitación clara a controlar las coberturas, la superioridad numérica del enemigo y demás elementos que niegan la posibilidad de jugar sin cabeza. Es acción pura y dura, pero más sesuda que en otros títulos, una característica de la saga que en esta secuela han sabido potenciar.

Por si fuera poco, el juego permite recorrer libremente la ciudad y recompensa con experiencia el descubrimiento de nuevas zonas, a cada cual más complicada. Para las dificultades más altas, se recomienda jugar junto a otros usuarios, y son las zonas en las que mejor botín encontrarán con el fin de seguir progresando hasta alcanzar un tope de nivel (el 30, aunque previsiblemente se amplíe más adelante) que abre un nuevo abanico de posibilidades a la hora de gestionar las estadísticas del personaje protagonista, entre otras características.

Mencionar cada contenido y tareas por hacer de 'The Division 2' daría para un artículo larguísimo, y si es preciso insistir en algo es en su carácter generoso con el jugador, garantizándole horas y horas de entretenimiento. Algo vital en cualquier loot shooter que Ubisoft ha sabido cubrir muy acertadamente. Mención especial a las llamadas 'Zonas Oscuras', puntos del mapa en los que se despliega el mejor botín, lo que atrae a otros jugadores que responderán de manera hostil dispuestos a hacerse con el premio. Un añadido muy bien integrado que intensifica la acción y sabe oxigenar la experiencia global basada en el continuo objetivo de progresar por mejor equipo.

Existe el debate sobre si a los juegos como servicio se les puede juzgar en sus primeros meses desde lanzamiento o es preciso esperar a que se vayan completando. Por suerte, 'The Division 2' no tiene miedo a lo primero, y sabe cuidar a esos jugadores fieles que, entre otras cosas, son los que garantizan la viabilidad del producto.

Sobre 'The Division 2'

Título:
'The Division 2'
Plataforma:
Xbox One, PC, PS4
Precio:
69,99 euros
Edad:
+18