Lotería de Navidad a 30 grados

La venta de los décimos comenzó el pasado 10 de julio y los turistas que visitan Segovia ya compran el suyo

Administración de lotería en la Calle Real de Segovia donde ya se anuncia la venta de Navidad. /Antonio Tanarro
Administración de lotería en la Calle Real de Segovia donde ya se anuncia la venta de Navidad. / Antonio Tanarro
ÁLVARO GÓMEZSegovia

En pleno agosto a nadie se le ocurriría comprar turrón o mazapanes, adornar la casa con guirnaldas o entonar un villancico. Las fechas propicias para ello quedan muy lejos pero hay algo de la Navidad que ya ha comenzado. La Lotería es uno de los mayores eventos y la inauguración de las Pascuas se vive en toda España observando en el televisor a los niños de San Ildefonso con el tradicional canto de los números premiados.

A 30 grados en Segovia y con un tiempo que invita a refrescarse en la piscina, mucha gente piensa ya en el sorteo que tendrá lugar la mañana del 22 de diciembre y decide comprar su décimo con la esperanza de ser millonario en unos meses. Y la mayor parte de ellos son turistas, que no quieren sufrir el tormento de haber estado en la ciudad en la que cayó el Gordo y haberse ido sin su boleto.

Por eso las administraciones de la Calle Real de Segovia, por donde pasan multitud de turistas al cabo del día, venden décimos de Lotería desde el pasado 10 de julio, día en el que se pusieron a la venta. «Ya estamos vendiendo décimos, sobre todo a turistas, gente de fuera que viene de visita y se quiere llevar Loteria de Navidad de aquí», indicó Irene Herrera, empleada de la administración número 2 de Segovia desde 1999.

Puede que ella trajera la suerte porque tan solo un año después vendieron el primer premio con un número que Irene todavía recuerda. «El 49.740. No se me va a olvidar nunca. Además cayó integro en Segovia. Se vendió a gente de aquí y a turistas. Estuvo muy repartido».

Aquel 'Gordo'

Para esta vendedora el día del sorteo es «especial» y en su memoria está la mañana de aquel día cuando, hace 18 años, la administración en la que trabajaba repartió la friolera de 46.500 millones de pesetas, unos 279 millones de euros actuales. «Lo recuerdo con mucha alegría y emoción, la gente estaba muy contenta».

Ella y el resto de loteros esperan repartir la fortuna entre sus clientes y por eso espera vender el primer premio en los próximos meses. Aunque ya se vendan billetes a turistas, aún queda un tiempo para el auge que lleva a las grandes colas de gente que esperan con ilusión el tan codiciado Gordo de Navidad.

«Todavía queda mucho, ahora es básicamente para turistas. Para una compra más habitual de toda la gente de por aquí hay que esperar a septiembre y octubre, ahora es turismo todo», explicó Herrera.

Terminaciones preferidas

Hay quien prefiere que sea el azar el que decida la suerte y quien directamente la busca. En la administración número 2 de Segovia son el 15 y sobre todo el 13 las terminaciones más solicitadas, a pesar de que esta última solo ha sido premiada una vez y fue en 2016 con el 66.513. «Siempre hay gente que viene buscando números concretos», explicó Irene Herrera.

Es el 5 la terminación que más veces se ha repetido pues lo ha hecho hasta en 32 ocasiones, aunque nunca ha salido el 25. Le siguen el número 4 y el 6, terminaciones premiadas en 27 ocasiones. Para los supersticiosos los números a evitar debe ser el 1 y el 2, pues el Gordo de la Navidad tan solo ha terminado así en ocho y trece ocasiones.

Para comprar los boletos hay disponibles varios puntos de venta en Segovia. Hasta 75 en toda la provincia, de los cuáles 20 están situados en la capital según el listado alojado en la web de Loterías y Apuestas del Estado.

Aún así es común encontrar números en bares y otros negocios o compartirlos en asociaciones y peñas, por lo que cada persona acaba teniendo varios décimos enteros pero también participaciones con familiares y amigos. Y Segovia en este sentido es la cuarta provincia en proporción en la venta de lotería el pasado año, con un gasto medio de 127 euros según los estudios de previsión de gastos. Solo las provincias de Soria y de Burgos en Castilla y León y de Lérida en el resto de España superaron la media de gasto de Segovia.