Cambio de montera al son de las jotas

Sheyla Mayor (i.), corregidora de las fiestas de Cuéllar de este año, recibe la banda de Paula de la Calle. /M. Rico
Sheyla Mayor (i.), corregidora de las fiestas de Cuéllar de este año, recibe la banda de Paula de la Calle. / M. Rico

Sheyla Mayor recibe emocionada el título de corregidora de las fiestas de Cuéllar, acompañada por sus damas

MÓNICA RICOCuéllar

El público llenó la noche del sábado el patio de armas del castillo de los Duques de Alburquerque para disfrutar un año más del Festival Nacional de la Jota, un acto en el que habitualmente se enmarca la presentación oficial de la corregidora, damas y madrinas de las peñas, y en el que se oficia el cambio de montera entre la joven que ostentó el cargo el año pasado y la que lo hará este año. Ambas compartieron compartieron protagonismo con las danzas llegadas de distintos puntos de España que encandilaron a los presentes. En esta ocasión, la trigésimo cuarta edición del festival reunió bailes tradicionales vascos, gallegos, murcianos y, por supuesto, cuellaranos.

De hecho, fueron los anfitriones y organizadores del evento, el grupo de danzas Villa de Cuéllar, junto con sus músicos y su rondalla, los que subieron en primer lugar al escenario para ofrecer una pequeña muestra del folclore local y provincial con la interpretación de tres piezas, entre ellas la jota 'La Clara'.

Seguidamente fue el turno del grupo La Ceña, llegado desde Murcia, que, tal y como explicó la presentadora del acto, Susana Carrión, nació amparado por la peña El Trillo. En la actualidad está formado por más de medio centenar de miembros que integran su rondalla, coro y grupo de baile mixto. Tras su actuación, cogió el mando en las tablas la agrupación Etorki Dantza Taldea, procedente de la localidad vizcaína de Ugao Miraballes. Empezaron con bailes a cargo de diez 'dantzaris' de entre 3 y 50 años; posteriormente se sumaron las mujeres, mostrando distintos conjuntos folclóricos que representan buena parte de la cultura vasca.

Las coreografías sorprendieron al público por lo sus equilibrios, especialmente en el número final, en el que uno de los miembros realizó una exhibición de baile en lo alto de una caja portada por varios hombres. Se trataba de una danza que se baila el día de San Pedro, patrón de los pescadores con motivo del cambio de mayordomo de la cofradía.

Tras su actuación, arrancaba uno de los momentos más esperados de la noche, el de los nombramientos oficiales. Primero subieron al escenario la concejala de Cultura, Sonia Martín, junto al coordinador de peñas, Rubén Alonso, miembro de El Pañuelo. Uno a uno fueron llamaron a las madrinas y sus acompañantes, a los que integrantes del grupo de jotas anfitrión colocaron la banda y entregaron un ramo de flores, mientras que Martín y Alonso les colocaban el pañuelo rojo tradicional, que este año lleva como novedad la inscripción de la declaración de interés turístico internacional.

Los cargos de madrinas de las peñas los ostentan este año Lidia Fernán, por la panda El Soto; Isabel Senovilla, por la peña La Plaga; Laura de Frutos, de El Pañuelo, y Sheila del Río, por la peña El Embudo.

La emoción aumentó cuando el edil de Festejos, Luis Senovilla, acompañó a la corregidora de 2017, Paula de la Calle al estrado. La joven portaba en su mano la montera, símbolo que minutos después entregó a su sucesora, Sheyla Mayor. Ésta llegaba hasta el escenario acompañada por el alcalde de Cuéllar, Jesús García. Tras traspasar la banda y la montera, ambas se fundieron en un gran abrazo, recibido por el público con fuertes aplausos, que continuaron con la presentación de Rebeca Rodríguez y Sandra Montalvillo, elegidas por la corregidora como sus damas.

Justo después se vivieron los gestos de cariño, guiños de complicidad e incluso unas primeras lágrimas cuando Sheyla Mayor imponía a sus amigas las bandas de damas.

 

Fotos

Vídeos