aplausos para el toro del pueblo

Miles de personas refuerzan la celebración del que podría ser el último toro enmaromado de Astudillo

El toro Habilitado, con las maromas en Astudillo./Marta Moras
El toro Habilitado, con las maromas en Astudillo. / Marta Moras
J. M. DÍAZAstudillo

¿Permitirá el Ayuntamiento de Astudillo la celebración del toro enmaromado si el Tribunal Supremo declara firme la ilegalidad de este festejo taurino? ¿Habrá sido la de ayer la última vez que un toro recorra las calles de la localidad palentina sujeto por cuerdas? ¿Aceptarán con tranquilidad los vecinos de Astudillo que se ponga fin a una de sus más queridas tradiciones? Son estas preguntas para las que por el momento no hay respuesta. Debe esperarse aún al fallo del Supremo para poder determinar cuál será el futuro de este festejo taurino que viene enfrentando en las últimas décadas a organizaciones de defensa de los animales con los vecinos del pueblo, que reclaman insistentemente que se trata de una tradición centenaria, por lo que debe recibir el tratamiento legal de festejo taurino tradicional, como ocurre en otras localidades de la región, con la localidad zamorana de Benavente como ejemplo más claro.

Fotos

Pero aunque el futuro de la fiesta penda de un hilo, una vez que el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León haya rechazado su legalidad, el festejo pudo desarrollarse con total normalidad, ya que el Ayuntamiento logró en el último momento una autorización cautelar de la Junta, dado que la sentencia anulatoria de la legalidad del festejo no es firme y se tiene que dilucidar el recurso de casación planteado ante el Supremo por la Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento, que defienden el carácter tradicional (más de doscientos años) de este particular encierro.

La expectación era máxima, puesto que organizaciones como la Asociación Nacional para la Protección y el Bienestar de los Animales (Anpba) o Izquierda Unida, habían reclamado insistentemente que no se diera la autorización de este año, puesto que la sentencia del TSJ anula la declaración como espectáculo taurino tradicional. Por ello, destacaba entre el gentío, procedente de toda la provincia, el importante despliegue de agentes de la Guardia Civil, que se limitaron a dejarse ver por las diferentes zonas del recorrido, sin que fuera necesaria su intervención en ningún momento. «La verdad es que aunque ha habido polémica, este año está siendo más tranquilo que ninguno. Casi no hemos recibido llamadas de quejas o de amenazas como otros años y tampoco se ha organizado ninguna protesta, como temían algunas personas. La fiesta se está desarrollando con total normalidad y eso es lo más importante», explicaba el alcalde de Astudillo, Luis Santos, durante la celebración del festejo.

Mientras, los vecinos disfrutaban un año más de su ‘toro del pueblo’, al que aplaudían en cada parada para insuflarle nuevas fuerzas, como también eran aclamados los mozos que sujetaban las maromas por su pericia en el control de las embestidas del animal. Así, el toro fue recorriendo las calles del pueblo, completamente abarrotadas para la ocasión, deteniéndose especialmente en la parte alta del pueblo, antes de enfilar con presteza hacia la iglesia de Santa Eugenia y continuar rápidamente hasta la portátil plaza de toros.