Baloncesto

Segundo asalto para el Carramimbre en Melilla

Álex Reyes. /R. Jiménez
Álex Reyes. / R. Jiménez

Las ardillas han marcado un nuevo hito al lograr su primera victoria en una fase de ascenso a la Liga ACB

Víctor Borda
VÍCTOR BORDAValladolid

Los dos primeros partidos de 'play-off' trajeron la rebelión de los no favoritos. Ourense ganó en Oviedo y el Carramimbre Ciudad de Valladolid dio la campanada en el Javier Imbroda, el pabellón en el que juega el Melilla, equipo que partía con la vitola de favorito en este cruce de cuartos. Las ardillas, más allá de hacerse con el factor campo y asegurarse un segundo encuentro en Pisuerga, con lo bien que vendrá eso a las arcas del club, consiguieron otro hito en su corta historia, sumar su primer triunfo en un 'play-off'. Hay que recordar que en la temporada anterior cayeron por un contundente 3-0 frente a Prat.

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El equipo de Paco García regresa al lugar del 'crimen' este sábado, a las 20:00 horas. El objetivo no es otro que competir e intentar dar otro susto al favorito de la eliminatoria. El Carramimbre está acostumbrado a ejercer de David frente a uno de los Goliats de la categoría. Se siente cómodo. El equipo sufrió en el primer tiempo el superávit de centímetros de Dos Anjos, un 'center' brasileño de 2,18. En la segunda parte, cuando el Ciudad de Valladolid recurrió a la zona, el Melilla se atascó. Ya tuvo más problemas en la pintura y sus lanzamientos no encontraron cesta. Solo Caleb Agada dio problemas. La pizarra de Paco García tumbó a un Alejandro Alcoba que no supo o no pudo sacar provecho de su mayor cantidad de recursos.

El triunfo del Carramimbre fue coral, aunque tuvo nombres propios. El primero, el de Álex Reyes, que esta temporada ha comenzado a dejar ver la calidad y la clase que atesora. 28 de valoración para el mayor de los Reyes, fruto de 18 puntos (incluidos cuatro triples marca de la casa) y 10 rebotes. No faltó a la cita Sergio de la Fuente (24 de valoración, 16 puntos y 6 rebotes). Jubril Adekoya resultó clave (19 de valoración, 19 puntos y 12 rebotes). Y todo ello aderezado por la magia de Óscar Alvarado, autor de un triple clave en el partido.

Para volver a ganar, será fundamental controlar el juego interior norteafricano. Si ellos no logran imponerlo, habrá mucho ganado por parte vallisoletana. También habrá que volver a moverse en guarismos bajos para tener más opciones de triunfo.