La magia de los dinosaurios

El itinerario traslada al visitante 65 millones de años atrás, cuando los saurópsidos corrían a sus anchas por la que hoy es la provincia más despoblada de España

Reproducción de dos dinosaurios en la provincia de Soria./I. G. V.
Reproducción de dos dinosaurios en la provincia de Soria. / I. G. V.
Isabel G. Villarroel
ISABEL G. VILLARROEL

Soria es zona desértica según la ONU, la provincia más despoblada de España, un vacío que transmite una magia especial que no se asemeja a ningún otro sentimiento. Soria ofrece unos paisajes tan variopintos como hermosos, tan espeluznantes como interesantes. Mágicas son las Tierras Altas de Soria, frías, con un aire violento, con pueblos de piedra, con gentes recias. La comarca de Tierras Altas era hace más de 65 millones de años un húmedo vergel, un ecosistema donde los dinosaurios campaban a sus anchas en suelos de arcillas y limos extensísimos. Las icnitas –huellas fosilizadas de dinosaurios– de Soria están consideradas como las más antiguas de España, aunque existen sedimentos similares en otros puntos de la geografía nacional.

La mayoría de estos sedimentos que se conservan y exhiben en la provincia pertenecen a especies de bípedos, dinosaurios que caminaban sobre dos patas, y tridáctilos, con tres dedos. También, aunque excepcionalmente, se constata la presencia de huellas de dinosaurios saurópodos, enormes dinosaurios herbívoros, en los yacimientos del Majadal de Yanguas, y un extraordinario rastro constituido por 17 icnitas de hasta un metro de diámetro, correspondientes a un gran animal, de unos 20 metros de longitud, localizado en el yacimiento de Los Campos.

Tres rutas

Este.
Recorre los pueblos más orientales. Visita algunos de los yacimientos de huellas de dinosaurios más emblemáticos de la ruta.
Oeste.
Entre montañas, hermosos valles y yacimientos de icnitas se localizan varios de los pueblos con más encanto.
Otros yacimientos.
Pequeñas localidades donde descubrir otras zonas con huellas fósiles de dinosaurios y otros animales prehistóricos.
Oficina de turismo.
En San Pedro Manrique. Tel. 975381311.

Santa Cruz de Yanguas se ha convertido en una de las localidades imprescindibles a la hora de visitar la Ruta de las Icnitas, con una arquitectura serrana sobre la que se eleva una de las torres de mayor interés de la zona que es la de su templo gótico. El entorno forma parte de un viaje prehistórico que continúa por los yacimientos y el Aula Paleontológica de Villar del Río. A pocos kilómetros, Bretún muestra el plano jurásico. Yanguas constituye la siguiente parada con sólidas casonas merineras, el puente de origen romano y una torre románica como único resto de una iglesia del XII.

Las reproducciones a tamaño real de varios especímenes en algunas localidades de la zona alertan al visitante de que pisa terreno de restos paleontológicos. Aunque los más significativos están en Villar del Río, Bretún, Santa Cruz de Yanguas y Yanguas, la figura de un Parasaurolophus en Garray abre el recorrido a pocos kilómetros de la capital.

Un enorme Braquiosaurio avisa que Villar del Río es uno de los puntos claves de esta ruta, con garras que parecen huellas de gallinas gigantes, icnitas tridácticas que corroboran que los grandes reptiles habitaron estas tierras hace 150 millones de años. En el pueblo se ubica el yacimiento de Fuentesalvo, con señales de un grupo de Terápodos; un aula didáctica donde encontrar información de todos los yacimientos y un amplio espacio expositivo sobre la vida de aquellos remotos tiempos.

Un Estegosaurio recibe al visitante en las inmediaciones de Santa Cruz de Yanguas, un Iguanodon de Ventosa de San Pedro y un Triceratops, en Bretún, señala el lugar que pisó en el Cretácico un grupo de ejemplares de esta especie.

Los yacimientos de la provincia de Soria están incluidos dentro del grupo de Oncala, en el intervalo Titónico-Berriasiense entre 140 y 128 millones de años. El grupo de huellas soriano se localiza en las cuencas de los ríos Cidacos, Mayor y Alhama, por tanto forma parte del Valle del Ebro.

Casi la totalidad de las huellas de dinosaurios reconocidas en Castilla y León son tridáctilas, pertenecientes a dinosaurios que dejaron impresas solamente las huellas de tres dedos de sus extremidades inferiores, y rastrobípedo, que se dividen en dos grupos principales: terópodos (carnívoros) y ornitópodos (comedores de plantas).

Entre los carnívoros se diferencian grandes depredadores de entre 6 y 8 metros de longitud, como el del rastro de Fuente Lacorte en Bretún, que, como hecho bastante excepcional entre las icnitas de la península ibérica, muestra la impresión del cuarto dedo correspondiente al pulgar, o los rastros de alrededor de 20 centímetros de longitud media correspondientes a pequeños carnívoros gráciles.