Valladolid lidera la producción de remolacha y patata en toda España

Exposición de maquinaria en uno de los puestos de Agraria, certamen clausurado este sábado en la Feria de Valladolid. /
Exposición de maquinaria en uno de los puestos de Agraria, certamen clausurado este sábado en la Feria de Valladolid.

El sector agrario aporta 566 millones al PIB de la provincia y 13.800 empleos

VÍCTOR VELA

El exitoso cierre vivido este sábado en la feria Agraria 2015 (con más de 25.000 visitantes y una creciente presencia de agricultores de Francia, Alemania y, sobre todo, Portugal) certifica la pujanza de un sector que, si bien ha perdido peso en los últimos decenios, aún contribuye a inyectar más de 500 millones de euros todos los años a la economía de la provincia. Los últimos datos ofrecidos por el INE(corresponden a 2011 porque el cierre de esta estadística es muy lento)apuntan a una aportación de 566.854.000 euros, lo que supone cerca del 4,45% del Producto Interior Bruto (PIB)de Valladolid, un porcentaje que se mantuvo estable durante los años anteriores con las lógicas fluctuaciones al depender de las cosechas y un tanto al margen del pinchazo registrado sobre todo en la construcción (que pasó de 1.395 millones de 2008 a 982 en 2011). El sector primario (agricultura y ganadería)confirma así una relevancia dentro de la economía provincial que se traduce además en cerca de 13.800 puestos de trabajo estables, a los que habría que sumar los empleos temporales que generan determinadas campañas, como la vendimia.

La agricultura y la ganadería vallisoletana han sabido mantener así un carácter relevante dentro de la economía local gracias, sobre todo, a su especialización. Esta provincia es la mayor productora de España en remolacha azucarera (seguida a distancia por León y Sevilla) y patata (por delante de Orense). Y, además, contribuye de forma decisiva a convertir a Castilla yLeón en el principal granero del país. Esta es la segunda provincia con mayor producción de maíz (después de León) y de centeno (solo superada por Palencia) y se sitúa a la cabeza en producción de cebada, con más de medio millón de toneladas, según las cifras más recientes publicadas por el Ministerio de Agricultura. Ya ello se une no solo el volumen de producción, sino también la rentabilidad obtenida durante los últimos años con estos cultivos. «Un ejemplo de ello puede ser la remolacha, que ha pasado de una producción de 70 toneladas por hectárea en el año 2000 a 110 toneladas por hectárea, con lo que se sitúa a la cabeza de las producciones europeas en este cultivo. Por su parte, la patata en Castilla y León alcanza rendimientos de 47 toneladas por hectárea, al mismo nivel que los principales países productores del norte de Europa», explican desde la Consejería de Agricultura.

Esta aportación del sector primario no solo enriquece el PIBde la provincia, sino que además lo dota de estabilidad, pese a que Valladolid ha visto cómo se ha transformado su equilibrio económico a lo largo de la segunda mitad del siglo XX.

El libro La economía de la provincia de Valladolid, publicado por la Universidad, repasa la evolución registrada desde el año 1959, «en los albores del auge económico provincial». En aquel año, el sector primario reunía el 31,4% del empleo (frente al 53,3% regional), un porcentaje todavía superior al de la media nacional por la mayor tardanza en el despegue industrial. Sin embargo, a partir de ese momento, la agricultura perderá presencia en Valladolid. «La acelerada industrialización de los años 60 y 70 auspiciada por los planes de desarrollo económico y social impulsó decisivamente la relevancia del sector secundario, registrando la provincia valores relativos sensiblemente más elevados que a nivel regional y nacional. Sin embargo, la crisis de los años 80 golpeó más duramente el tejido manufacturero en Valladolid que en la región», apunta el informe, que confirma que durante los años 90 se ralentizó el proceso. Si en 1959 el sector primario aportaba el 35,35% del VAB(valor añadido bruto)de Valladolid, el porcentaje cayó hasta el 18,75% en 1975 (de forma paralela los servicios saltaron del 35,22% al 45,19%). El peso agrario cayó hasta el 12,73% en 1985 y cerró el siglo por debajo del 10%, cuando la industria aportaba entonces el 23,35% y los servicios (hostelería, servicios, comercio...) ya superaban el 58,37%.

A pesar de todo ello, la aportación de la agricultura de Valladolid al PIB del sector primario de Castilla y León es cercana al 17,6%, sobre un total de 3.213.899.000 euros en 2011. La estadística regional está mucho más actualizada por el INE y por eso es posible ver cómo la agricultura y la ganadería contribuyeron con 3.129 millones de euros al Producto Interior Bruto de la comunidad en el año 2013. Esto no hace sino confirmar la extraordinaria importancia que el sector agrario tiene para la economía regional. De acuerdo con los datos de la Junta, en Castilla y León están inscritos el 14% de los tractores que hay en España, el 26% de las cosechadoras de cereales y el 65% de las cosechadoras de remolacha.

De ahí la trascendencia de una feria como la que se acaba de cerrar en Valladolid y que alcanza su cuarta edición con más de 25.000 asistentes por encima de las previsiones y una creciente asistencia de agricultores procedentes de otros países, como Dinamarca, Alemania y, sobre todo, Portugal. El encuentro vallisoletano se ha convertido en referencia nacional para la exposición de maquinaria de agricultura extensiva. Juan Useros, director general de la Feria de Valladolid, explica que el encuentro es especialmente relevante para agricultores que proceden de lugares con una estructura de cultivos similar a la de Castilla y León, de ahí que la presencia de visitantes llegados de Extremadura, La Mancha o Sevilla haya sido más destacada que en ediciones anteriores. «Lo importante no solo es el número, sino el perfil de los visitantes, compradores de maquinaria agrícola», con 252 empresas participantes. La ministra de Agricultura, Isabel García Tejerina, inauguró la feria el miércoles.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos