La Policía Local de Palencia identificó a 75 jóvenes por hacer botellón el pasado año

Estado en el que queda la ribera después de los botellones que se celebran el fin de semana. /M. M.
Estado en el que queda la ribera después de los botellones que se celebran el fin de semana. / M. M.

Las multas por beber en la calle oscilan entre los 75 y los 120 euros, que se rebajan a cifras de entre 60 y 80 euros, si se abonan con celeridad

Marco Alonso
MARCO ALONSO

La imagen se repite cada fin de semana. Cae la noche y decenas de jóvenes se encaminan a la ribera del Carrión para hacer botellón en un acto social que se ha convertido en costumbre, en casi una rutina que transforma las zonas verdes de la ciudad en un basurero todos los domingos.

Las sanciones por el consumo de bebidas alcohólicas fuera de los espacios públicos en los que está permitido oscilan entre los 75 y los 120 euros, un dinero que se rebaja a entre 60 y 80 euros si la multa se abona pronto. La Policía Local identificó el año pasado a 75 jóvenes por hacer botellón en las 54 intervenciones que llevó a cabo referentes a estas infracciones, y 44 de esas personas eran menores, con una edad media de 16 años, de los que 29 eran varones y 15, féminas. Todos estos menores de edad realizaron trabajos para la comunidad y de esta forma pudieron eludir la multa. «Enviamos una carta a los padres, que son los responsables subsidiarios de los actos de sus hijos, y les decimos que tienen la posibilidad de aceptar estas medidas reeducativas en lugar de pagar la multa», explicó el concejal de Servicios Sociales, Luis Ángel Pérez Sotelo.

Noticia relacionada

Los momentos más fríos del invierno ya han pasado y la afluencia de jóvenes a las zonas en las que se organizan botellones se está multiplicando en los últimos fines de semana, en los que la ribera del Carrión muestra unas imágenes lamentables de madrugada, que después debe limpiar el servicio de cuidado y mantenimiento de Parques y Jardines. «La Policía hace una labor constante, a lo largo de todo el año. La orilla del río es muy larga, nuestra ciudad es muy alargada, y es complicado estar en todos los sitios. En muchas ocasiones se prefiere informar a los jóvenes e instarles a que recojan lo que ensucian antes de multar», asegura Antonio Marcos, concejal de Medio Ambiente.

La modificación de la Ley Aguas sirvió para traspasar las competencias de la limpieza de los ríos a los Ayuntamientos en las zonas urbanas y el Plan Hidrológico Nacional lo deja muy claro. «Las actuaciones en cauces públicos situados en zonas urbanas corresponderán a las administraciones competentes en materia de ordenación del territorio y urbanismo, sin perjuicio de las competencias de la administración hidráulica sobre el dominio público hidráulico. El Ministerio de Medio Ambiente y las administraciones autonómicas y locales podrán suscribir convenios para la financiación de estas actuaciones», establece la Ley en una normativa que deja la limpieza del Carrión en manos de un Ayuntamiento que no oculta que la eliminación de la basura que puebla el cauce es costosa de recoger. «Todas las cosas que se tiran al río son más complicadas de limpiar», recalca el concejal.

Recoger lo que algunos incívicos echan al Carrión tiene un coste para los vecinos y Antonio Marcos insiste en remarcar que el botellón es una práctica que no está permitida en Palencia y que el hecho de que las riberas amanezcan cada domingo llenas de basura por una práctica prohibida genera problemas que hay que atajar. «Para algunos, parece que no tiene importancia que el río este limpio, pero sí que la tiene, además en una doble vertiente, ya que esa suciedad no solo afecta a los vecinos, también lo hace a la fauna que vive en el río», sentencia el concejal de Medio Ambiente.